Día Mundial
  • Estas dos mujeres narran sus testimonios contra la enfermedad y la ilusión por seguir adelante

La lucha de Anna y Esther Soraya contra el cáncer de mama: "Tú eres lo primero"

Anna Mkrtchian y Esther Soraya León. Anna Mkrtchian y Esther Soraya León.

Anna Mkrtchian y Esther Soraya León.

Juan Ayala

Cuando una mujer escucha la palabra cáncer, su vida da un giro de 180 grados. Los primeros sentimientos que invaden la mente de estas pacientes son el miedo y la incertidumbre; no obstante, durante el camino a la recuperación poco a poco vuelven la alegría, la esperanza y la fortaleza para superar a este revés del destino.

Este martes, 19 de octubre, se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, una jornada que cuenta con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos para prevenir esta lacra que afecta a una de cada ocho mujeres.

El cáncer es traicionero y la enfermedad hace estragos de manera física y psicológica, por lo que los tratamientos se adaptan a cada tumor para abordar las necesidades que sufre la paciente de forma individualizada.

Anna Mkrtchian y Esther Soraya León son dos ejemplos de mujeres a las que les ha tocado enfrentarse a la enfermedad. Ambas padecieron cáncer de mama hace varios años, y en el pasado 2020 sufrieron una recaída que les ha vuelto a poner en el ojo del huracán. Dos testimonios de entrega, superación y lucha. Sus voces narran un camino con ganas de seguir hacia delante, en definitiva, de vivir

Anna Mkrtchian: "Una vez que te lo dicen tienes que empezar a luchar"

A Anna Mkrtchian le detectaron cáncer de mama hace seis años. Un día, mientras se duchaba, se observó un bultito en una mama, algo que la puso en alerta y decidió acudir al médico de forma inmediata. "En ese momento piensas mal, te cae un jarro de agua fría". A pesar de ello, Anna se llenó de fuerza y narra que, "una vez que te lo dicen, tienes que empezar a luchar". 

Cuando la biopsia confirma que el tumor es maligno, allá por 2015, comienza el proceso de Anna, en el que le realizaron una mastectomía radical: "Sientes que te quitan algo tuyo, no sabes cómo va a ir". En su caso, no precisó de quimioterapia ni radioterapia, y ello que ya "tenía hasta la peluca encargada, pero no hizo falta". Aunque esta decisión al principio le resultó chocante, confió en los médicos. 

Anna Mkrtchian en el parque Juan Carlos I. Anna Mkrtchian en el parque Juan Carlos I.

Anna Mkrtchian en el parque Juan Carlos I. / Juan Ayala

Tras un año de proceso continuó con sus revisiones y tratamientos hasta que el pasado 2020, mientras estaba trabajando, descubrió otro pequeño bulto tras una molestia. "El médico me decía que no sabía ni como me había dado cuenta" debido a su pequeño tamaño. "Otra vez pasas el mal trago". Tras esta intervención, Anna decidió extirparse el otro pecho para evitar otra recaída en un futurible. Esta vez sí que realizó sesiones de radio y quimioterapia.

Esther Soraya León: "hay que continuar con tu día a día"

El camino de Esther Soraya León comenzó en 2014, cuando le diagnosticaron el cáncer de mama. Al igual que todas las pacientes, durante todos estos años ha continuado con sus revisiones, hasta que el pasado año, en una de esas citas, le descubrieron un nuevo cáncer de mama con metástasis en el hígado.

Esther Soraya León, en el parque Juan Carlos I. Esther Soraya León, en el parque Juan Carlos I.

Esther Soraya León, en el parque Juan Carlos I. / Juan Ayala

 

Actualmente, ha comenzado un nuevo periplo para hacer frente a este "palo" que la vida le ha puesto por delante, aunque afirma que hay que seguir luchando y "continuar con el día a día". En el primer caso, requirió de tratamiento de radioterapia y quimioterapia. El cáncer de mama es más conocido por la sociedad, y lo que no todo el mundo supone es que esta enfermedad se puede extender a otros órganos, como relata Esther Soraya.

Tratamiento precoz e investigación

Anna y Esther Soraya son ejemplo de la importancia que tiene la autoexploración, conocer el cuerpo de cada una y acudir al médico ante la mínima sospecha, ya que este acto de rapidez "salva vidas". 

Ambas pacientes coinciden en su reconcomiento a los médicos: "Estaré agradecida toda la vida", dice Anna. El equipo de Oncología de la famosa "quinta planta" del Hospital Provincial de Córdoba es una familia y así lo explican las dos mujeres: "Desde que te hacen la mamografía ya no te dejan", asegura Esther Soraya. 

Anna subraya "la suerte" de poder acceder a una reconstrucción mamaria de forma gratuita, algo que no ocurre en cualquier parte del mundo. En el Hospital Reina Sofía se encuentra un comité multidisciplinar de cáncer de mama formado por especialistas de todas las unidades implicadas en la lucha contra esta enfermedad, para tratar de ofrecerle al paciente la mayor calidad de vida.

Este punto de apoyo también lo han encontrado en la Asociación Española Contra el Cáncer en Córdoba, donde han acudido a charlas, talleres, ejercicios, asistencia psicológica, entre otros servicios que ofrece la organización. Anna los descubrió gracias a las voluntarias que se pasean por el Hospital para visitar a las valientes que se encuentran ingresadas. "Yo las veía y decía: si ellas pueden, ¿por qué yo no?, reflexiona.

La figura de estas mujeres le ayudó e incluso le hizo convertirse en voluntaria -una actividad que tras el covid, actualmente sigue parada-. Por ello, meses atrás ha ido derrochando ilusión y optimismo por las habitaciones del Provincial, regalando cojines en forma de corazón y prótesis mamarias que las pacientes se colocan para salir del ingreso. "Psicológicamente ayuda mucho", recuerdan ambos testimonios.

La labor de los médicos y voluntarias de la Asociación Española Contra el Cáncer ayuda a las pacientes a enfrentarse a la enfermedad

La investigación del cáncer continúa siendo una asignatura pendiente. La búsqueda de herramientas, tal y como comentan estas pacientes, debe continuar porque todavía hay procesos poco conocidos, sobre todo la metástasis, por lo que es necesario invertir para conocer estos procedimientos e intentar descubrir tratamientos para algunos cánceres que todavía no tienen cura. 

Como dice Esther Soraya, cada cáncer "tiene su apellido", y el tratamiento es completamente personalizado al paciente. "Es un proceso largo pero poco a poco llega a su fin", asegura Anna. 

A pesar de sufrir estas recaídas en el año de la pandemia, la crisis sanitaria que ha puesto el mundo patas arriba no ha intercedido en el ritmo médico de sus procesos, pues "Oncología no ha parado", reconocen.

Anna y Esther animan a todas la mujeres que padezcan esta enfermedad, otra de las "pandemias actuales", a confiar en los médicos y "pensar que te tienes que curar, no escuchar opiniones de personas que no son sanitarias". "Es fundamental tener actitud positiva, estar rodeada de gente que te apoye y te entienda", aconseja Esther Soraya. 

Anna apunta a que entre las mujeres que han padecido la enfermedad "nos entendemos mucho más que la gente que no la ha pasado". "Tienes que agarrarte a algo, tener ilusión y, en definitiva, seguir viviendo".

Uno de los mayores aprendizajes que supone la enfermedad es aprender a "valorar todo más" y "no enfadarse por tonterías". "Debes focalizarte en ti, tú eres lo primero", animan. 

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