Córdoba

Los abuelos de alumnos de la ONCE graban y comparten su lectura de cuentos

  • Los docentes implican a los mayores para motivar a sus nietos con la iniciativa 'Los abuelos cuentan'

  • El proyecto cuenta ya con ocho relatos que sirven para sobrellevar el confinamiento

Ángela Luque, durante la lectura del cuento. Ángela Luque, durante la lectura del cuento.

Ángela Luque, durante la lectura del cuento.

La ONCE en Córdoba ayuda a alrededor de 145 niños con discapacidad visual en toda la provincia a lo largo del curso escolar. Para ello, su equipo de docentes se desplaza a colegios públicos y privados para cubrir las necesidades y la atención que los alumnos necesitan durante su aprendizaje y desarrollo, aunque el estado de alarma generado por la crisis del coronavirus y el consecuente confinamiento les ha obligado a adaptar sus acciones. Como respuesta a esta situación ha nacido la iniciativa Los abuelos cuentan, que busca motivar a sus alumnos a través de los mayores y amenizar a toda la familia la cuarentena.

Desde la semana pasada, desde la ONCE se ha invitado a los abuelos de los alumnos con estas necesidades a grabarse "contando o leyendo un cuento popular o personal a su nieto, que luego compartimos con el resto de alumnos", explica uno de los profesores encargados del proyecto, Antonio Maestre. De momento, son ocho los relatos que han sido grabados y compartidos gracias a esta iniciativa.

El docente, que forma parte del Equipo de Atención Educativa de la ONCE, señala que la actividad surge para ayudar a los niños durante la cuarentena, "que lo están empezando a pasar mal", así como para responder a la situación de vulnerabilidad que vive la tercera edad en estos días "haciendo que cuenten día a día para nosotros, porque los abuelos cuentan para todo". Con ello, además, "queremos darle aire fresco a las familias y compartir momentos juntos", añade. Desde la organización de esta iniciativa plantean "abrirla a cualquier mayor que quiera participar, aunque no sea abuelo de alumno".

Aunque ha habido respuesta por parte de los abuelos de los alumnos y los padres están contentos con los resultados, aún quedan muchos mayores que no han participado en la iniciativa. En parte, se debe a que "necesitan tener a alguien que les grabe y su entendimiento con la tecnología suele estar limitado", además de la necesidad del atrevimiento para compartir la lectura, reconoce el docente. Maestre apunta que "ellos también están muy preocupados, como todos, con el día a día y con la situación", aunque recuerda que "esto sirve como un respiro entre las malas noticias" y una forma de conectar entre todas las familias atendidas por la ONCE.

Así, a través de Whatsapp, las familias reciben una imagen con el lema de la iniciativa, Leer para soñar, y "una segunda carátula que anuncia qué familia cuenta el cuento esta vez". El audio se envía unos minutos después "para que los niños tengan tiempo de hacer la preparación para el cuento" y es reproducido. Las lecturas "no son muy largas, para que los niños las disfruten", aunque Maestre espera que sí que sean "más quienes envían los cuentos y comparten con los demás".

Esta iniciativa, que nace de "una pequeña rebeldía antes las noticias diarias en las que la tercera edad parece ser el daño colateral", está unida a otras en las que el grupo de docentes trabaja para "evitar que los niños se saturen y para que tengan un equilibrio emocional", anota.

En este sentido, Maestre reconoce que "me han llegado mensajes de alumnos mayores, de Secundaria, que han recibido uno de los cuentos y lo han vivido como algo muy tierno". El docente afirma también que es una manera de "recuperar al niño que tenemos dentro" y la forma de unir a muchos niños con sus abuelos ahora que muchos están más separados que nunca a costa del coronavirus.

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