Funeral en Córdoba por las víctimas de la tragedia de Adamuz: "Que se conozca la verdad y que se haga justicia"
El obispo de la Diócesis, Jesús Fernández, lanza durante la ceremonia, celebrada en la Mezquita-Catedral, un mensaje de fe y esperanza "en medio de tanto sufrimiento" a las familias de los fallecidos
Las imágenes del funeral en Córdoba por las víctimas de la tragedia de Adamuz
La Mezquita-Catedral de Córdoba ha acogido este sábado 31 de enero una misa funeral por las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo 18 de enero, en el término municipal de Adamuz, en el que colisionaron dos trenes, un Iryo y un Alvia, y que se saldó con 46 personas fallecidas, entre ellas dos naturales de la provincia de Córdoba. La ceremonia ha estado presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, quien ha centrado su homilía en un mensaje de consuelo, esperanza y compromiso ético ante el dolor.
La misa funeral, a la que han asistido familiares de las víctimas, ha estado concelebrada por el obispo emérito de la Diócesis de Córdoba, Demetrio Fernández, y el deán presidente del Cabildo Catedralicio de Córdoba, Joaquín Alberto Nieva, actuando de maestro de ceremonias el canónigo del Cabildo José Ángel Moraño. En la celebración se han escuchado las voces del Coro Polifónico de la Catedral de Córdoba, acompañado al órgano por Clemente Mata.
“El primer saludo es para los familiares de las víctimas, para mostrarles la cercanía, el afecto y el acompañamiento espiritual y la oración de todos nosotros”, ha comenzado destacando en su homilía monseñor Jesús Jiménez.
Desde el inicio de su intervención, el prelado ha reconocido el profundo impacto emocional causado por la tragedia. “Muchos rostros se han cubierto de lágrimas, no solo los de familiares y amigos”, ha señalado, al tiempo que ha planteado la necesidad de encontrar “alguna luz, algún rayo de esperanza” en medio del sufrimiento. Para el obispo, esa primera luz es la fe.
Jesús Fernández ha recordado las palabras pronunciadas en el funeral celebrado días antes en Adamuz (el domingo 25 de enero), donde aseguró que “Dios estaba allí, en medio de la noche, dando luz; en medio del dolor, dando alivio; y en medio de la muerte, dando vida eterna”. En este sentido, ha destacado el testimonio de algunos supervivientes del accidente, que han compartido su experiencia de oración y su confianza en la intercesión de sus seres queridos.
La homilía también ha puesto el acento en la esperanza vivida en los primeros momentos tras el siniestro: la de las familias que aguardaban noticias de sus allegados, la de una pronta recuperación de los heridos y la convicción de que los fallecidos “han sido acogidos por el Padre en el reino de los cielos”.
Agradecimiento a quienes participaron en las labores de auxilio y atención
El obispo ha tenido palabras de agradecimiento para los numerosos colectivos que participaron en las labores de auxilio y atención. Ha subrayado “el amor y la entrega” mostrados por los bomberos, los servicios de protección civil, la Guardia Civil, la Policía Nacional, los servicios médicos y los sacerdotes. Asimismo, ha reconocido la solidaridad del pueblo de Adamuz y de otras localidades cercanas, “que se volcaron desde el primer momento para ayudar a las víctimas”, así como la actuación de las distintas administraciones públicas en la gestión y coordinación de la emergencia.
En un tono más reflexivo, Jesús Fernández ha recordado que, junto al consuelo recibido, existe un compromiso que no es fácil de asumir. Citando al papa Francisco, ha advertido de que el mensaje de Jesús contrasta con el estilo de vida que a menudo propone el mundo, y ha señalado que solo con la ayuda del Espíritu Santo es posible vivir las bienaventuranzas, proclamadas en el Evangelio de la misa funeral.
El obispo ha insistido en que aún quedan “muchas heridas por curar y mucho sufrimiento que aliviar” y ha apelado a la solidaridad y a la justicia, evocando al profeta Sofonías y las palabras de Jesucristo sobre el hambre y la sed de justicia. En este contexto, ha lanzado un mensaje claro: “Que se conozca la verdad y que se haga justicia es un imperativo ético ineludible en este momento”.
Finalmente, Jesús Fernández ha recordado que la Iglesia de Córdoba se siente llamada a acompañar a quienes sufren y a trabajar por el consuelo de los más vulnerables. El prelado ha concluido su homilía señalando la Eucaristía como anticipo del Reino de los Cielos, “donde irrumpen la vida plena, la justicia, el amor y la paz”, y ha encomendado a los fallecidos, por quienes se ha celebrado el funeral.
A la celebración han asistido numerosas autoridades, como el alcalde de Córdoba, José María Bellido; el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes; el del Parlamento Andaluz, Jesús Aguirre; y la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana López Losilla. También han estado presente el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, y los de otros municipios cercanos al lugar del accidente; los consejeros de la Junta José Antonio Nieto y José Carlos Gómez Villamandos; y el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano. Así como, entre otros, representantes de la Guardia Civil, la Policía Nacional, Protección Civil, bomberos y personal sanitario, “verdadedos ángeles en este siniestro de Adamuz”, tal como se ha destacado en la celebración.
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