La fábrica de Indra en Córdoba fabricará el radar español Ralofi
La fábrica del polígono de Las Quemadas creará un polo industrial especializado en radares
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Indra ha comenzado a trabajar en el futuro radar de localización de orígenes de fuego indirecto (Ralofi) español, en el marco de un Programa Especial de Modernización (PEM), para lo cual ha constituido un núcleo industrial integrado por GMV, Nord Motorreductores y pymes como Niasa, Teyde 2010, y AC Precisión. En el caso de Córdoba, Indra va a impulsar la creación de un polo industrial especializado en radares en el polígono de Las Quemadas. Una fábrica que, según ha informado la compañía, "contribuirá a dinamizar el tejido productivo local, contando para ello con la Universidad".
La compañía desarrolla radares punteros que cubren la vigilancia del espacio aéreo y del espacio, la defensa antimisil táctica o la detección a baja cota de drones. Además de España, países europeos como Reino Unido, Francia, Alemania, Portugal, Dinamarca o Lituania operan con radares de la compañía, siendo además el suministrador de los radares móviles del componente desplegable de la OTAN.
El diseño, desarrollo y fabricación del radar se abordará íntegramente en España, alcanzando una participación de más del 80% de empresas nacionales. La mayoría de ellas son pymes, como la empresa de electromecánica Niasa, la empresa de ingeniería Teyde 2010 o la compañía especializada en climatización para centros de datos y salas industriales AC Precisión.
El director de la unidad de negocio de Sistemas Terrestres de Indra, Miguel Rodríguez Mora, ha afirmado que “el objetivo es reforzar la base industrial de la defensa e incorporar a estos programas a toda aquella empresa con capacidades tecnológicas que puedan ser de interés, independientemente de su experiencia previa en el sector de la defensa” y ha explicado que “se busca con ello reducir la dependencia excesiva de terceros países y ganar soberanía tecnológica sobre los sistemas desarrollados”.
También se ha procurado que la actividad se distribuya por todo el territorio nacional. Desde Madrid se llevarán a cabo labores de ingeniería e integración de sistemas; desde Vigo se abordará el desarrollo de sensores avanzados y tecnologías basadas en el nitruro de galio (GaN); en Córdoba se impulsará la creación de un polo industrial especializado en radares, que contribuirá a dinamizar el tejido productivo local, contando para ello con la Universidad; y desde el País Vasco, Aragón y Cataluña se llevará a cabo la producción de subconjuntos mecánicos y electromecánicos.
Indra ejerce así su papel de empresa tractora y facilita la cohesión del tejido industrial para un mayor aprovechamiento de capacidades y una mejor coordinación, que permitan dar respuesta de forma óptima a las necesidades de nuestras Fuerzas Armadas y competir con éxito en el mercado internacional.
El proyecto generará empleo de calidad en ingeniería, electrónica avanzada, software, fabricación de precisión e integración de sistemas, contando también con perfiles de Formación Profesional y profesionales altamente especializados.
Clave para el Ejército
El desarrollo de este radar resulta clave para el Ejército español. Se trata de un sistema con arquitectura de barrido electrónico activo (Full AESA) de última generación, que emplea semiconductores con tecnología de nitruro de galio (GaN) y comunicación mediante radio definida por software (SDR). Una combinación de las tecnologías más vanguardistas que le aporta un mayor alcance y precisión en la detección de fuegos indirectos (artillería, morteros o cohetes), elevada resistencia frente a interferencias electrónicas, y reconfiguración digital sencilla en función de la misión.
Las Fuerzas Armadas contarán de esta forma con una solución de alta disponibilidad, mantenimiento sencillo y gran flexibilidad operativa, diseñada para su despliegue y repliegue prácticamente inmediato.
La experiencia en conflictos recientes como el de Ucrania ha demostrado que la detección temprana y la contrabatería son factores decisivos en los escenarios modernos. Pero este sistema irá más allá, facilitando una operación altamente automatizada, que reduce al mínimo la carga de trabajo del personal, y que estará integrada a su vez dentro de las redes de mando y control.
El sistema también podrá emplearse en labores de vigilancia terrestre, protección de bases avanzadas y vigilancia naval desde la costa. De esta forma, las Fuerzas Armadas dispondrán de una solución de enorme valor para respaldar prácticamente cualquier misión en la que participen.
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