Inmunización

Esperanza en las residencias de mayores de Córdoba ante la vacuna: "Estamos con el brazo preparado"

Una cuidadora ayuda a una residente. Una cuidadora ayuda a una residente.

Una cuidadora ayuda a una residente. / David Fernández / Efe

"Estamos ya con el brazo preparado", bromea este miércoles con optimismo Rafael Peinado, el portavoz en Córdoba del Círculo Empresarial de Cuidados a Personas (Cecua) o, en otras palabras, la patronal de las residencias de mayores. Convertidas en verdaderos puntos negros y en escenarios de trágicas situaciones desde el pasado mes de marzo, estas instituciones empiezan a ver la luz al final del túnel con el inicio de la vacunación que, según ha anunciado la Consejería de Salud, arrancará el próximo domingo.

Los geriátricos se encuentran inmersos desde hace días en un maremágnum de papeleo con el objetivo de que, cuando Salud inicie la inmunización de sus usuarios, todos los trámites administrativos se hayan resuelto, ha explicado Peinado. "No queremos que nada atranque en esta recta final", ha subrayado. Y ha destacado que el optimismo reina en el sector tras estos meses tan duros, de manera que "el 100%" de los mayores y de sus cuidadores están dispuestos a recibir la vacuna.

Para inmunizarse, debe existir un consentimiento informado por parte del paciente. En resolver este trámite se ha volcado el sector, ya que parte de los usuarios cuentan con tutor y la burocracia, en estos casos, se multiplica. "Todo el esfuerzo va encaminado a que nadie se quede fuera por la falta de algún permiso", ha incidido Peinado, quien ha verbalizado la esperanza que cunde entre los mayores.

El sector está integrado en Córdoba por 87 centros, que disponen de 5.482 plazas asistenciales, según los datos que aporta el Mapa de Servicios Sociales de la Junta. Son instituciones que, desde el mes de marzo, se escrutan con lupa como el eslabón más débil en la cadena de efectos de la crisis sanitaria, social y económica que ha provocado el SARS-CoV-2. Cecua gestiona aproximadamente el 30% de las camas.

Primero, las residencias más vulnerables

El documento que manejan todos los centros es la Estrategia de vacunación frente al covid-19 en España, difundido por el Consejo Interterritorial de Salud el pasado 18 de diciembre. En este, se determina que en la primera etapa de vacunación, en la que el número de dosis será limitado, se ofrecerá la inmunización de manera priorizada a cuatro grupos de población: residentes y personal sanitario y sociosanitario que trabaja en residencias de personas mayores y de atención a grandes dependientes; personal de primera línea en el ámbito sanitario y sociosanitario; otro personal sanitario y sociosanitario, y personas consideradas como grandes dependientes que no estén actualmente institucionalizadas.

Las primeras dosis disponibles se utilizarán para vacunar a los grupos uno y dos en ese orden y a continuación, "en la medida que haya más disponibilidad de dosis", se empezará con los grupos tres y cuatro. 

En el conjunto de usuarios de “residencias o centros de mayores” se incluyen las personas con grandependencia que están institucionalizadas, así como aquellas vulnerables o con gran dependencia que acuden a centros de día, siempre que estos estén vinculados a residencias, es decir, con actividades y personal compartidos. En el caso de enfermos en situación terminal, el personal sanitario responsable de su asistencia valorará la vacunación de manera individual.

En todo caso, la vacunación empezará preferentemente en las residencias más vulnerables (mayor número de internos, menor capacidad de adopción de medidas de prevención y control y/o residencias que no han tenido casos de covid-19, según detalla el documento. Y en aquellos centros donde exista un brote activo, se realizará una valoración de la situación y de la vacunación por parte de Salud Pública.

Un total de 221 muertes

La estadística oficial de la Consejería de Salud y Familias sobre la pandemia, un revoltijo de datos y tasas, esconde la verdad incuestionable de que los centros de mayores se han asomado al abismo durante estos meses en muchas ocasiones. 

Así, desde el inicio de la crisis sanitaria, 1.309 residentes se han infectado en Córdoba, 113 de ellos en los últimos 14 días, y 837 constan como curados. Las muertes son 221, lo que supone el 44% de las 513 que soporta la provincia desde marzo. La gran diferencia entre la segunda ola y lo ocurrido en la primera ola es que los hospitales tienen capacidad para atender a los enfermos graves. Tampoco se puede equipar la barrera preventiva que está suponiendo el hecho de disponer pruebas de detección para los casos sospechosos, lo que permite actuar con prontitud.

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