La espera más cruel para las familias de las víctimas del accidente de Adamuz en el centro cívico de Poniente Sur
Las operadoras ferroviarias junto a personal de la Junta y el Estado mantienen reuniones diarias con los familiares
Última hora del accidente de tren de Adamuz, en directo: ya hay 41 fallecidos identificados y quedan dos desaparecidos por recuperar
Las horas pasan y las noticias no llegan y, en el caso de que lleguen, son las peores que se pueden recibir. Las familias de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz, tras el choque de los trenes Iryo y Alvia el pasado domingo y en el que han perdido la vida ya 43 personas, viven en una angustia constante una jornada más en el centro cívico Poniente Sur a la espera de algún dato que no llega aún. Desde el shock inicial, pasando por la negación hasta finalmente la aceptación.
Un espacio, justo en frente de la plaza de toros Los Califas, en el que este miércoles se han celebrado reuniones informativas en las que se ha expuesto el avance de los trabajos. La primera de ellas ha tenido lugar a las 08:30 y en ella han participado representantes de la Junta de Andalucía y su Agencia de Emergencias de Andalucía, la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno central y de las operadoras Iryo, Adif y Renfe, así como de Cruz Roja, del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres y del Ayuntamiento de Córdoba. Tras la misma, los asistentes han hablado con las familias de las víctimas para darles a conocer los detalles de los últimos trabajos realizados.
Una reunión en la que ha participado la delegada de Derechos Sociales de la Diputación de Córdoba, Irene Aguilera, quien ha sido la responsable institucional que ha dado explicaciones ante los medios. Así, ha explicado que es en estas reuniones donde se sientan las bases de atención a los familiares tras analizar los casos que van llegando. "La previsión es que sigan llegando identificaciones y se vaya comunicando con quienes van llegando", ha señalado.
Aguilera ha reconocido que el trabajo que llevan a cabo "está siendo difícil y como se les quiere dar toda la garantía a las familias, se está teniendo mucho cuidado". Además, ha continuado, "se les intenta dar el mayor soporte y el mayor aporte posible, aparte del apoyo psicológico; ellos tienen dudas y se les intenta resolver desde lo que podemos, desde la información que tenemos". "Hay que entender su desesperación y su frustración en los momentos de espera, pero todo es posible porque todo es un proceso meticulosamente terminado y perfectamente hecho", ha anotado.
Otro aspecto que ha reseñado es que las familias están "cansadas, pero muy cuidadas y muy protegidas en todo lo que podemos". También ha reconocido que "nosotros le podemos amortiguar el dolor, no se lo podemos quitar. Estamos acompañando, sosteniendo y, a veces canalizando ese dolor que también es importante".
Una reunión la de este miércoles fatídica, en este caso, para la familia del cordobés Mario Jara, ya que su madre, Conchi ha acudido y ha sido en esta reunión cuando ha recibido la cruel noticia del fallecimiento de su hijo. Con la cara desencajada y llorando, la mujer ha tenido la amabilidad de dar las gracias a los medios de comunicación allí presentes por su trabajo de estos días.
Ha sido la pareja de Conchi, Miguel Cotán, quien sí ha hecho declaraciones y ha explicado que Mario nació un 18 de enero en Córdoba y que lamentablemente ha fallecido un 18 de enero también en tierras cordobesas, es decir, el día de su cumpleaños. Y es que Mario Jara, opositor a funcionario de prisiones de 41 años, regresaba a la capital onubense en el tren Alvia siniestrado.
Cotán, además, se ha mostrado bastante crítico con Renfe y ha anunciado que presentarán acciones judiciales por la muerte de Mario.
Y mientras la familia de Mario Jara recibía la peor noticia posible, los que continuaban sin saber nada siguen siendo los familiares de Agustín Fadón, otro de los desaparecidos del accidente de Adamuz. Al término de la reunión, su hermana, María del Mar Fadón, ha reconocido que 72 horas después del siniestro "yo estoy muerta por dentro". Su hermano era miembro de la tripulación del Alvia siniestrado en Adamuz y, por el momento, no sé nada de él. Desde el pasado domingo, sus allegados pasan la mayor parte del día en el centro cívico Poniente Sur esperando y esperando noticias, que siguen sin llegar.
Una situación desesperante
La hermana de este trabajador de Renfe ha abandonado la comparecencia entre lágrimas y ha sido su marido, Javier Pacios, quien ha continuado respondiendo a las preguntas de los medios y ha reconocido que hasta al momento no han recibido ninguna información sobre el paradero de su cuñado. "Estamos esperando, pegados al móvil, a que nos llamen", ha relatado.
"Mis suegros, mi mujer y el amigo de Agustín fueron los primeros en llegar al centro cívico y ni aun siendo los primeros sabemos nada todavía", ha afirmado.
Junto a todas las familias trabaja un equipo de psicólogos de la Cruz Roja, del que forma parte María Eugenia Castro, quien ha reconocido que las familias, después de tres días de angustiosa espera, "están cansadas" y quieren tener "toda la información para poder cerrar el proceso de duelo".
Castro ha detallado que quienes asisten a las familias, "como equipo psicológico, están con ellas durante todo el proceso, en el acompañamiento, en la notificación de las noticias que tengan que comunicar, en esos momentos del duelo; hay que trabajar con ellos, durante toda la espera, en la gestión de la incertidumbre y procurando que este proceso sea lo menos doloroso posible y que tengan esas herramientas para poder afrontarlo".
A su juicio, se trata de una clave "sobre todo para cuando vuelvan a su día a día y que puedan afrontar este duelo de la forma lo más saludable posible". Las familias, ha expuesto, "tienen ganas de ir cerrando este proceso y con ganas también de tener toda la información, para poder cerrar este proceso de duelo, con tanta angustia como lo están viviendo. Están muy cansados", ha reiterado.
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