Entrevista a José Carlos Ruiz, presidente de la Plataforma Córdoba por la Diversidad "La extrema derecha quiere que volvamos a los armarios"

José Carlos Ruiz, presidente de la Plataforma Córdoba por la Diversidad.

José Carlos Ruiz, presidente de la Plataforma Córdoba por la Diversidad. / Juan Ayala

José Carlos Ruiz (Córdoba, 1990) es presidente de la Plataforma Córdoba por la Diversidad, una organización que nació en el años 2017 para aunar al tejido asociativo del colectivo Lgtbi. Tres años después de su constitución, cree que se ha mejorado en políticas de igualdad, aunque reconoce que el movimiento teme el avance de la ultraderecha.

- ¿Cómo nace Córdoba por la Diversidad?

Nacimos en 2017 con el primer Orgullo que se organiza en Córdoba. Nos juntamos varias asociaciones que ya estaban en Córdoba y empezamos a trabajar. Recuerdo que faltaba menos de un mes para el Orgullo cuando hicimos la primera reunión y fuimos capaces, en ese tiempo, de mover un tejido asociativo bastante importante como para hacer algo insólito en aquel momento, que fue la primera marcha del Orgullo a la que acudieron 2.500 personas y sin ayuda de nadie. Siempre lo hemos dicho, la manifestación de 2017 fue una de las mejores y cuando hablamos es la que recordamos con más ilusión porque fue la primera. A partir de ahí, al ver que había salido bien, continuamos y creamos la plataforma Córdoba por la Diversidad.

- Viendo las marchas del Orgullo y el tejido asociativo de otras ciudades parece que en Córdoba se organizó algo tarde.

Córdoba tiene una peculiaridad, tenía ese tejido asociativo, pero trabajábamos todos los colectivos independientemente. Antes se hacían otro tipo de actividades, pero para el colectivo no eran representativas como Orgullo, porque eran mercantilizadas, venían por parte de empresas privadas y no nos representaban. Es cierto que llegó tarde, muy tarde, mientras que en ciudades como en Sevilla ya se organizaba el Orgullo del Sur aquí no había un tejido fuerte como para lanzarnos. Todas las asociaciones hacíamos actividades de manera independiente, poquito a poco, pero no lográbamos avanzar. Quizá era por miedo, porque no sabíamos cómo la sociedad cordobesa, dentro de lo que la propia sociedad cordobesa incluye, iba a aceptar lo que nosotros reivindicábamos, que eran nuestros propios derechos como los puede reivindicar cualquier tipo de colectivo.

"La unión del colectivo Lgtbi en Córdoba llegó muy tarde"

- ¿Cuántos colectivos integran la plataforma en estos momentos?

Empezamos con seis asociaciones y ahora somos ocho y lo que nos unió en su momento fue el Plan Transversal de la Diputación de Córdoba, creado por Ana Guijarro. Ella nos sentó a todos en una mesa y empezamos a trabajar. A día de hoy somos ocho asociaciones las que estamos trabajando insistentemente. Nos va costando porque creo, que al igual que el movimiento vecinal, los tejidos asociativos se van perdiendo porque cada vez van teniendo menos fuerza y eso viene porque cada vez nos dan menos voz y por lo tanto menos voto. Nos está costando mucho crear ese tejido. También hay que tener en cuenta que tenemos una media de edad muy baja que oscila entre los 30 y los 35 años, somos personas jóvenes, con mucha dedicación, algo que se puede ver en nuestras manifestaciones. Pero somos gente que hoy estamos aquí y mañana no sabemos. Por desgracia nuestra ciudad no nos puede brindar un trabajo donde poder desarrollarnos. Yo por ejemplo acabé en Madrid y cuando vi el tejido asociativo de allí dije: "Esto que hacerlo en Córdoba".

- Habla de la juventud del movimiento, pero a nivel general ¿considera que las nuevas generaciones vienen más abiertas de mente o cree que está habiendo una regresión?

Por desgracia, creo que estamos empezando a vivir una regresión y creo que viene de que nuestra enseñanza no nos deja incluir asignaturas afectivo-sexuales. La mayoría de la sociedad no llega a diferenciar entre un problema de orientación y un problema de género. Partiendo de esa base tenemos todo un océano donde navegar. Y cada vez va calando más el discurso de la extrema derecha, que nos está boicoteando, que quiere que volvamos a los armarios. He visto una estadística que apunta que el 72% de los homosexuales no dicen en su trabajo que lo son. A partir de ahí podemos imaginar, por ejemplo, cómo está el colectivo más vulnerable, que es el colectivo trans (con la tasa de paro más alta de toda España) y cómo estará si no conseguimos avanzar. Estamos enarbolando otro tipo de discursos que quizás no sean el de la libertad y el de la educación.

Ruiz, durante la entrevista con 'el Día'. Ruiz, durante la entrevista con 'el Día'.

Ruiz, durante la entrevista con 'el Día'. / Juan Ayala

- ¿En los tres años que tiene la plataforma cree que se ha avanzado en igualdad?

Hemos conseguido visibilizarnos, que eso es algo muy importante, algo que llevamos reclamando muchísimos años. La unión ha hecho la fuerza, no hemos hecho grandes, nos hemos hecho fuerte y sobre todo hemos creado una pequeña demanda. Hemos conseguido que la gente nos pregunte si se va a celebrar el Orgullo, por ejemplo. Y si para eso hemos servido, para visibilizarnos, para hacernos ver y para que la gente nos espere, sinceramente el trabajo de estos tres años ha servido. De todas formas, la plataforma no solo hace el Orgullo, sino que durante todo el año organiza actividades educativas y sociales. También hemos empezado a trabajar con la vista puesta en septiembre, cuando se celebra el Día Internacional de la Visibilidad Trans. Hemos pensado trasladar el Orgullo a esa fecha para darle más visibilidad al colectivo más vulnerable.

- ¿Cómo ha vivido el colectivo el rechazo de Vox a aprobar una declaración institucional contra la homofobia y a favor de los derechos Lgtbi?

No es nada nuevo, no nos sorprende. Frenan una declaración institucional, votan en contra del izado de bandera, en el Congreso, día sí día no, hay comentarios homófobos por parte del señor Abascal… Y ellos se amparan en una bandera que es de todo el país, que al colectivo también nos representa. La bandera de España es libertad y es democracia, y en esa democracia también tiene que caber el Orgullo. No nos sorprende, pero sí nos disgusta. Además, y me gustaría que la sociedad de Córdoba lo supiese, Vox participa en la mesa de la Diputación, en el Plan Transversal de Género, y lo hace con buen tono. Cuando desde la plataforma nos opusimos al orgullo mercantilizado, Vox salió en defensa del colectivo. Vamos a aclararnos. Si están en contra del colectivo que lo digan, lo que no vale es hacer un discurso a favor del colectivo mientras luego lanzan en redes sociales el famoso en gaysper y el "vamos a por ellos". Lo que nos gustaría es que, dentro de su bandera, que es la de todos, esté representado también el Orgullo Lgtbi.

- ¿Existe homofobia en Córdoba?

En Córdoba, en Andalucía, en España… y existe porque hay gente que la alimenta, que alimenta el odio al colectivo. Amar no es ningún pecado. El problema es que existe homofobia y se dan casos, pero no se denuncian. Yo sufrí una agresión, una discriminación por orientación, y fui a poner al día siguiente la denuncia porque sin denuncia no vamos a hacer nada. Animo a que toda aquella persona que sufra una discriminación, una amenaza o cualquier situación en la que se encuentra vulnerada su libertad o su orientación sexual lo denuncie. Cuando fui a comisaría, la Policía me dijo que además de la propia amenaza existía un delito de odio porque me gritaron "maricón de mierda te voy a reventar la cabeza". Cuando llegamos a los juzgados la persona que me gritó dijo que no sabía cuál era mi condición sexual y ahí se acabó todo. Fue inculpado por amenazas, pero no fue condenado por un delito de odio. En España sigue saliendo gratis, porque la justicia quiere que salga gratis, decir "maricón de mierda te voy a reventar la cabeza", ese es el gran problema.

"En España sigue saliendo gratis que te griten "maricón de mierda te vamos a reventar"

- El año pasado mostraron su rechazo a los Premios Lgtbi al entender que se trataba de una mercantilización de las siglas, ¿qué opina de las grandes marcas que se ponen la bandera en el icono de Twitter durante junio, pero se olvidan el resto del año?

Tiene un lado bueno, pero ¿dónde están las marcas cuando existe un rechazo, cuando una persona es amenazada, pegada o incluso maltratada? Nos sirve como visibilización, pero no nos vale. No nos vale ser gay friendly y después no defender de verdad al colectivo. Muchas marcas sí están solidarizadas con el colectivo, pero también me pregunto por qué no parte las ganancias que generan las destinan a ese colectivo, eso sí sería hacer política Lgtbi. Hay que dejar de mercantilizar las siglas Lgtbi para ganar más dinero y usarlas para invertir. Y sobre los premios volveremos a rechazarlos mientras que estén patrocinados por una persona que es abanderada del colectivo Lgtbi y, sin embargo, abandona Córdoba y vuelve, casualmente, cuando está el mismo gobierno que había cuando se fue, todo eso dejando cuatro años de sequía en el colectivo. Ya existe un movimiento en esta ciudad, todo aquello que no vaya de la mano de esta plataforma lo vamos a denunciar. Ni pedimos ni queremos organizarlos, pero, por lo menos, vamos a sentarnos en una mesa con la concejala y vamos a abordarlo. Lo que no puede ser es que el Orgullo no tenga un presupuesto y sí lo tengan estos premios.

- Ha sacado a colación a la concejala de área, Eva Timoteo, se anunció el año pasado una mesa de trabajo con la plataforma, ¿se ha avanzado?

Tuvimos una reunión previa donde nos echamos una fotografía con los medios de comunicación y queremos pensar que vino el coronavirus. Creemos, sinceramente, que Eva Timoteo es una persona que se cree la política Lgtbi, pero queremos políticas de hechos. En cualquier caso, el colectivo ha dado la talla durante la pandemia, hemos estado callados y vamos a seguir callados. Creemos que no es el momento de salir a la calle, aunque pudiésemos hacerlo, nos hemos estado planteando hacer muchísimas cosas, pero sanitariamente no es el momento. Además también existe miedo a lo que puedan decir porque si ya nos cayó la más grande cuando anunciamos en las redes que aplazábamos el orgullo, no queremos imaginarnos si ahora decimos algo.

José Carlos Ruiz. José Carlos Ruiz.

José Carlos Ruiz. / Juan Ayala

- En los últimos tiempos estamos viviendo un debate subido de tono entre los defensores de las teorías queer y las feministas radicales, ¿cree que son irreconciliables ambas posturas?

Espero que no. Yo sigo pensando que la unión hace la fuerza y que vamos a llegar a un punto de entendimiento. El problema es que hay declaraciones demasiado subidas de tono. La plataforma, eso sí, está totalmente en contra de las declaraciones del PSOE, que nos parecen asquerosas y desagradables. Pero sí creemos que puede llegar el entendimiento siempre que bajemos al terreno de juego, no jugando en una élite. La política Lgtbi no se puede hacer en un despacho, se tiene que hacer dialogando con los colectivos. También creemos que el PSOE tiene buena intención hacia el colectivo Lgtbi porque lo ha demostrado durante mucho tiempo, pero las declaraciones han sido desafortunadas.

- ¿Tiene Córdoba una deuda histórica con algunas personalidades del colectivo como Pepe Espaliú o la Paquera?

La tiene, y es una deuda grande. En el anterior mandato la plataforma propuso una calle para la Paquera. Hay que dar a conocer a estas personalidades. El colectivo ha trabajado muchísimo en este sentido, el año pasado en la marcha ya hicimos una parada en el Centro de Arte Pepe Espaliú, pero esta ciudad tiene una gran deuda con el colectivo y con quienes han trabajado por él. También existe esa deuda con gente actual que trabaja muchísimo por la visibilización, como Octavio Salazar o Carmen Ceballos.

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