El comité de empresa de Locsa lamenta el concurso de acreedores
La empresa KME presenta el proyecto cuyo fin es cerrar y despedir a los empleados
La multinacional italoalemana KME, propietaria de Locsa en Córdoba, presentará concurso de acreedores para dicha factoría, al objeto de liquidarla, cerrarla y desprenderse de sus 120 trabajadores, estrategia ésta que, para el presidente del comité de empresa de Locsa, Francisco Pozuelo, no es más que "una cabronada más" de la multinacional.
Pozuelo entiende que ya no hay lugar a dudas sobre la pretensión de la empresa, que ha preferido jugar la baza del Juzgado de lo Mercantil, "al ver que no tiene posibilidades si recurre" la resolución de la Junta de Andalucía que rechazó, al no verlo justificado, el expediente de regulación de empleo (ERE) que había presentado para prescindir de la plantilla y cerrar la factoría cordobesa.
Además, según recordó Pozuelo, también queda claro que KME nunca ha querido realmente vender esta centenaria fábrica metalúrgica cordobesa a otro inversor, para así evitar a un futuro competidor de sus fábricas de Italia y Alemania, a las que, según los trabajadores, la multinacional ha estado desviando la producción de Córdoba.
A esto se suma, según destacó el sindicalista de CCOO, "el anuncio de la empresa de que no tiene dinero para pagar las nóminas de julio, cuando tiene los almacenes llenos de productos, que puede perfectamente vender para pagar a sus trabajadores", pero es evidente, a juicio de Pozuelo, que KME "no respeta a las leyes de este país ni a sus trabajadores". En cualquier caso, la situación es "complicada".
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