JUAN PABLO DURÁN. NÚMERO 1 DEL PSOE

"Lo mejor que le puede pasar a los cordobeses es que voten al PSOE"

  • Asegura que es posible generar 360.000 empleos y defiende que cumplirán los compromisos adquiridos

Juan Pablo Durán, en la sede del PSOE de Córdoba. Juan Pablo Durán, en la sede del PSOE de Córdoba.

Juan Pablo Durán, en la sede del PSOE de Córdoba. / Jordi Vidal

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-Hay una pregunta que parece que el gran enigma en esta campaña: ¿por qué la gente vota al PSOE?

-No sería capaz de dar una respuesta lo suficientemente corta para una entrevista a por qué la gente ha votado al PSOE durante tanto tiempo. Pero sí creo que sé por qué los ciudadanos de Córdoba pueden elegir al PSOE vara votarlo el 2 diciembre y es porque los cordobeses saben que el partido que mejor ha defendido a Andalucía ha sido el PSOE y, cuando nos han necesitado, siempre hemos estado ahí. Ahora mismo creo que presentamos el proyecto más solvente y más sólido liderado por la persona que mejor puede hacerlo, Susana Díaz. Hemos construido juntos durante todos estos años una Andalucía que evidentemente es mejor que la que nos dejaron nuestros abuelos y nuestro padres y ahora tenemos que seguir trabajando para que todo lo que hemos conseguido se afiance, se garantice, para que no se ponga en riesgo y seguir avanzando para tener una Andalucía mejor, con más sanidad, más educación, más servicios sociales y más empleo de calidad.

-Precisamente esta semana ha prometido 360.000 empleos en la próxima legislatura, ¿no cree que se generan demasiadas expectativas en los ciudadanos?

-No era mi intención llevarle al ciudadano ante una promesa vacua ni vacía, es sólo un cálculo. No se trataba de la cifra en sí, sino el compromiso de que podemos bajar nueve puntos nuestras cifras de desempleo porque con la estabilidad institucional que hemos tenido, la paz social que hemos alcanzado con los sindicatos y la patronal, con las medidas que hemos puesto en marcha como los planes de empleo de la Junta, hemos conseguido que el hábitat económico sea atractivo para que los empresarios desarrollen su actividad, que son los que han generado el trabajo. Si siguiésemos con esa línea podríamos alcanzar esa cifra siempre garantizando que se cumplan los convenios colectivos.

-Más allá de ese anuncio, en el programa aparecen promesas que se repiten todos los años, sobre todo infraestructuras sanitarias o carreteras como la autovía del Olivar. 

-Durante este periodo que nos ha tocado vivir tan duro, desde 2008, hemos tenido que reajustar nuestras decisiones y prioridades. Gobernar no es hacer una carta, gobernar es decidir y priorizar con los recursos que tenemos. Eso sí, en el momento en que hemos tenido un repunte de los ingresos para ejecutar infraestructuras, lo hemos hecho y los hemos destinado a las personas. Ahí están los centros de salud de Alcolea o Montoro o los hospitales de Palma del Río y Lucena. Hemos cumplido con alguna de las eternas promesas que, con dificultad, pero sin pausa, hemos sido capaces de inaugurar. Es el caso de la Ciudad de la Justicia o el Palacio de Congresos. ¿Estoy satisfecho? Me hubiese gustado que hubiesen estado antes Pero vamos a seguir cumpliendo con lo prometido y, en el caso de la autovía del Olivar, por ejemplo, que a nadie le quepa duda que vamos a seguir dando pasos y la vamos a terminar. Usted y yo la veremos.

-¿Habrá un mayor compromiso con Medina Azahara?

-Hay un compromiso firme por invertir dinero en nuestro yacimiento y para seguir poniéndolo en valor, transformarlo en un espacio más conocido. No lo haremos muy mal si el segundo monumento más visitado en Córdoba, tras la Mezquita-Catedral, es la Sinagoga, que gestiona la Junta.

-¿Y estaría la Junta también dispuesta a una gestión compartida en la Mezquita-Catedral, tal y como propone la alcaldesa de Córdoba?

-No sé cuál será el final de esto. Yo dije hace ya siete años en el Ayuntamiento, que es lo mismo que repite repite la presidenta, que no entendía la decisión que había adoptado el Cabildo de inmatricular el monumento, porque era algo que nadie había puesto en duda. La Mezquita es de Córdoba y es de todos nosotros y yo lo que pido es diálogo. Si algo he aprendido es que la mejor manera de solucionar es el diálogo. Se podrá alcanzar un acuerdo satisfactorio para todas las partes, sólo hay que poner voluntad.

"En la Mezquita-Catedral se puede alcanzar un acuerdo si hay voluntad por todas las partes"

-Esta semana en el debate de los candidatos salió a relucir varias veces Córdoba por supuestos casos de corrupción, como el de la Fundación Guadalquivir o una comida en la Diputación que genera dudas. 

-A mí lo que peor me sentó no fue la enumeración de algo que evidentemente tengo mi propia opinión, sino que se siga utilizando la corrupción para echarla en cara al adversario, no para corregirla. Yo viéndolo como un espectador más estaba pensando: eso cómo se soluciona, dígamelo usted. Que la única propuesta sea incrementar los auditores de la Cámara de Cuentas me parece un poco frívolo. Lo que de verdad la gente espera es que le digamos cómo vamos a evitar que se produzcan este tipo de situaciones. Lo de la Fundación Guadalquivir es un acto en la vida privada de una entidad que ha quedado fuera de toda duda porque se ha ofrecido absoluta transparencia en cómo se han concedido las subvenciones y se han fiscalizado. Lo que tenemos hacer y hemos hecho desde la Junta de Andalucía es adoptar medidas por la transparencia y para evitar la corrupción, dar respuestas a cómo combatirla y que nadie tenga la tentación de llevarse lo que no es suyo.

"Hay que adoptar medidas para que nadie tenga la tentación de llevarse lo que no es suyo"

-Vuelve a enfrentarse en unas elecciones -los dos fueron candidatos a la Alcaldía- a José Antonio Nieto...

-Mantengo una buena relación con Nieto y ahora estamos en otro debate, representar a los cordobeses en el Parlamento de Andalucía. Estoy absolutamente confiado en que cuando termine el día 2 las elecciones, contaré con su colaboración para trabajar por Córdoba.

-Nieto es el único candidato provincial que aparece en los carteles de las elecciones autonómicas. 

-Ellos tienen siempre esa tradición. Nosotros consideramos que la persona que presentamos a presidir la Junta de Andalucía que es Susana Díaz, que es la que todo el mundo tiene que tener su referencia. Yo no le doy mayor importancia.

-¿Tiene Vox cabida en el Parlamento de Andalucía?

-De momento si Pablo Casado sigue empeñado en blanaquear el discurso de Vox es posible que el partido, que está a la derecha de PP y Cs, pueda tener un espacio. Pero la pregunta que habría que hacerse es: ¿por qué Pablo Casado no se desmarca de un discurso que no se corresponde con una derecha moderada, europea y democrática? Porque algunas de las cosas que he escuchado a Vox rayan incluso el marco constitucional. También deberían responder a la pregunta de si estarían dispuestos a recoger los votos de Vox para desalojar al PSOE de la Junta. Eso sí que es preocupante. La voluntad de los ciudadanos es soberana y cogerán la papeleta que quieran. 

-Y el PSOE o Juan Pablo Durán, ¿con quién se sentiría más cómodo a la hora de pactar?

-He llegado a la conclusión de que lo mejor que le puede pasar a Andalucía y a los cordobeses es que nos voten de manera mayoritaria al PSOE porque es la única garantía para poner en marcha un gobierno, presentar un presupuesto y afrontar el año 2019 con la rapidez que exige el momento. Todo lo demás estará por ver. Espero que por los hechos reconozcamos las palabras. Todo el mundo hace cábalas y eso se verá el 3 de diciembre, pero antes yo me voy a esforzar de forma intensa por conseguir que la mayoría de la gente vote al PSOE porque es la única garantía que tenemos para tener un gobierno.

"La vida política no se puede convertir en un vodevil; los ciudadanos no quieren chanzas, ni chistes, ni discursos facilones"

-El otro día vimos a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, visiblemente emocionada ante una situación lamentable. ¿Recuerda alguna situación complicada como presidente del Parlamento?

-Se han vivido momentos desagradables en cuanto al uso del lenguaje, descalificaciones y hasta un tono agresivo de intervinientes, pero nunca hemos llegado al nivel del otro día en las Cortes de España. Ese tipo de comportamientos no hacen bien a la clase política y genera una desafección en los ciudadanos, que no entienden por qué tanta crispación, si la política tiene que resolver los problemas desde el diálogo. Eso no significa perder la identidad de cada uno, pero tenemos que conseguir un espacio de encuentro, que son los que van solucionando los problemas de la ciudadanía. Para prestigiar la política, lo primero que tenemos que hacerlo somos los políticos. La vida política no se puede convertir en un vodevil. Las Cortes es algo muy serio y los ciudadanos no quieren chanzas, ni chistes ni discursos facilones, quieren compromisos que se hagan realidad.

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