Día de Todos los Santos

Por la memoria de quienes se fueron antes de tiempo

Un mujer deposita flores en el cementerio de San Rafael. Un mujer deposita flores en el cementerio de San Rafael.

Un mujer deposita flores en el cementerio de San Rafael. / Juan Ayala

El silencio se ha apoderado de los cementerios de Córdoba en la celebración del Día de Todos los Santos. Si estos espacios son lugares de recogimiento, en los que recordar a quienes se fueron antes de lo previsto y las lágrimas son las grandes protagonistas, el silencio se ha apoderado de ellos.

Hasta la fecha en esta jornada se solían colar conversaciones en voz alta, alguna que otra voz desacertada, el sonido de quienes se afanan en la limpieza de tumbas y nichos. Sin embargo, la pandemia del coronavirus ha dejado atrás la bulla tradicional en los camposantos y las visitas se han hecho de manera más ordenada -están limitadas a una hora y con cita previa- y sin apenas una voz más alta que otra. Es lo que tiene el coronavirus, que también ha robado el duelo.

Aún así, han sido numerosas personas las que han podido acceder a los camposantos de la capital en este día de tradición en el que se recuerda a quien se fue antes de tiempo y se recuerda la vida de cada uno por separado ante las medidas de distancia social que hay que cumplir para evitar la transmisión del coronavirus. 

Hasta el cementerio de San Rafael y, previa toma de temperatura y la espera de varios minutos sobre la hora que le había tocado, ha acudido Marisol para visitar la tumba de su marido, que "se fue hace 23 años ya", ha recordado.

"Siempre vengo con mi hija, que vive en Málaga, pero este año hemos decidido que no viajara a pesar del puente y que con esto del coronavirus venía yo sola", ha relatado al salir con el semblante lleno de tristeza y alguna que otra lágrima por asomar en los ojos.

Personas esperan su turno para acceder al camposanto de San Rafael. Personas esperan su turno para acceder al camposanto de San Rafael.

Personas esperan su turno para acceder al camposanto de San Rafael. / Juan Ayala

"Perdona, pero es que es muy triste", ha reconocido, al tiempo que ha señalado que ha tenido suerte "porque he podido venir hoy". Y es que el sistema de cita previa permanecerá abierto hasta el próximo 15 de noviembre.  

Una jornada para el recuerdo y el homenaje más que merecido y que será eterno para las personas que han fallecido, cuya ausencia sigue siendo demasiado triste, pero que no solo se recuerda en este día de Todos los Santos, sino casi de por vida.

Misa en San Rafael y en la Mezquita-Catedral

Ha sido también en el cementerio de San Rafael donde el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha oficiado la misa del Día de Todos los Santos y, posteriormente, ha celebrado otra en la Mezquita-Catedral. Allí, ha señalado durante la homilía que la fiesta de Todos los Santos "reúne en una jornada a todos aquellos hermanos nuestros, pecadores como nosotros, que han confiado en la misericordia de Dios".

"Los santos están hechos de la misma madera y barro que nosotros, pero han experimentado esas metamorfosis que el amor de dios quiere hace en nuestra vida", ha añadido. 

"La fiesta de hoy nos da una respuesta positiva", ha apuntado y ha indicado que "los santos ya no son una teoría. La santidad es la manera de ser de Dios y la nuestra es cumplir su voluntad y seguir sus mandamientos". 

En esta misma línea, ha recordado que hay que "plantear la vida en clave de santidad, de lo contrario es no hacer nada y perder el tiempo".

A su juicio, la de Todos los Santos "es una fiesta que nos suma de esperanza". "Todos los santos coinciden en la búsqueda infatigable de Dios y en no fiarse de uno mismo".  

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