El corregidor que quiso frenar la nueva Catedral
La calle Corregidor Luis de la Cerda
Una lápida de mármol de gran tamaño muestra la custodia de Damián de Castro que robaron los franceses en el siglo XIX
Esta arteria ocupa el lado sur de la Mezquita-Catedral. A un lado se alza el muro del templo, con gruesos contrafuertes como si fuera una construcción militar. En frente, se desarrollan varias edificaciones civiles, algunas de ellas de considerable antigüedad.
A decir verdad, ésta era la primera calle de Córdoba que pisaban quienes llegaban a la ciudad a través del Puente Romano. Por esta calle se podía tomar el camino hacia Puerta Nueva o, en cambio, adentrarse en la ciudad. Por este tránsito tan intenso de viajeros, proliferaron las posadas. Una de ellas, la de Vallinas, fue recientemente reconstruida y adaptada al negocio hotelero de nuestros días, como recuerdo de una pujante actividad que perduró en esta parte de la ciudad durante siglos. Ahora, ese tránsito de turistas continúa, aunque su estancia en la ciudad es mucho más breve, apenas unas horas. Afortunadamente, los vehículos han desaparecido de este entorno, que ha sido reformado por el Ayuntamiento y ahora luce como nuevo el pavimento de adoquines de granito rosa y gris que se colocó en los inicios del siglo XX formando uana singular cuadrícula que se ha respetado. Entre los elementos más destacados de esta calle está el pequeño humilladero de la Virgen de los Donceles, a la que se encomendaban quienes salían de viaje o trabajaban en el campo en la otra orilla del Guadalquivir. La imagen mariana es una réplica, puesto que la original se custodia en el interior de la Catedral después de que fuera robada hace dos décadas y recuperada por la Policía Local.
Otro elemento singular, y que suele pasar desapercibido debido a su altura, es la lápida de mármol que muestra cómo era la custodia que realizara Damián de Castro para el Cabildo y que saquearan las tropas francesas durante la invasión de España. Es, por tanto, el único documento gráfico que queda de esta pieza desaparecida. Esta placa está situada a la espalda de donde se encuentra el tabernáculo de la capilla del Sagrario.
1 Comentario