Más de un millar de personas pasaron por el centro de atención a los familiares del accidente de Adamuz instalado en Córdoba

Al menos 43 familiares de los 45 fallecidos requirieron de los servicios municipales y sanitarios a disposición

Los bomberos del Ayuntamiento de Córdoba fueron los primeros en llegar al tren Alvia en Adamuz

Una familia se abraza en el centro cívico de Poniente Sur.
Una familia se abraza en el centro cívico de Poniente Sur. / Miguel Ángel Salas

El centro de atención a los familiares del accidente de Adamuz que el pasado lunes se instaló en el centro cívico de Poniente Sur de la capital cordobesa ha sido clave para la organización, la gestión y la asistencia médica, psicológica y logística de los familiares de las víctimas de la tragedia. Desde la mañana del 19 de enero cuando se abrió el edificio ubicado frente a la plaza de toros hasta la tarde del pasado jueves cuando se trasladó a un nuevo espacio más íntimo y apartado han pasado por el centro de atención más de un millar de personas relacionadas con la catástrofe ferroviaria.

Así lo ha confirmado el alcalde de Córdoba, José María Bellido, quien ha explicado que el centro cívico de Poniente Sur se habilitó como centro de atención a familiares tras la petición de la Junta de Andalucía de disponer de un espacio "independiente y alejado del Instituto de Medicina Legal" que pueda tener vigilancia y en el que se asegurara la intimidad de los afectados. Durante los cuatro días que ha estado en funcionamiento este centro ha tenido "picos" de asistencia de más de 1.000 personas entre familiares y todos los equipos de asistencia y gestión tras la tragedia.

En total en este centro se ha coordinado la asistencia sanitaria y administrativa de 43 familias de los 45 fallecidos que se ha cobrado el accidente ferroviario de Adamuz. Más de 300 empleados del Ayuntamiento de Córdoba han participado en su gestión, movilizando a personal de la Policía Loca, de Bomberos, de Protección Civil, de Servicios Sociales, de Participación Ciudadana, de diferentes concejalías y de empresas municipales como Emacsa, Aucorsa y Sadeco, además de los efectivos de Cruz Roja y de la Junta de Andalucía con los servicios del 112, de la Agencia de Emergencias de Andalucía y por psicólogos del Giped.

"En las primeras horas del lunes tuvimos picos de ocupación cercanos al millar de personas en circunstancias difíciles. Hemos logrado que nadie estuviera solo en esos momentos prestando consuelo, cercanía y estando a la altura en momentos de pérdidas en circunstancias tan inesperadas como terribles. Ha habido momentos donde la mejor noticia que podíamos dar a los familiares era que ya se ha podido identificar el cadáver de su familiar... imaginaos la situación cómo era", ha precisado el alcalde de Córdoba, quien ha asegurado que "las emociones han sido tremendamente intensas" y que "va a costar trabajo recuperar la normalidad".

Como ha explicado Bellido, en el centro cívico se han mantenido a diario dos reuniones informativas para las familias coordinadas por el consejero de Justicia, José Antonio Nieto, junto a responsables de Renfe. La Guardia Civil también ha estado presente asumiendo la labor de comunicar los fallecimientos a los familiares. Los familiares de las víctimas han contado con comida y comodidades básicas, además de asistencia sanitaria y psicológica; han contado con traslados por la ciudad facilitados por Protección Civil y apoyo en la gestión de dudas tras la tragedia: seguros, traslados, pertenencias personales, etcétera.

El trabajo inicial de los equipos municipales en la capital cordobesa empezó tras el alta hospitalaria del Reina Sofía de ocho de los heridos en el accidente que, al salir del centro, no tenían dónde dormir y el Ayuntamiento tuvo que habilitar el Centro de Educación Ambiental para que pudieran pasar la noche. Actualmente, desde el centro de atención a familiares sigue operativa la asistencia a los afectados de los fallecidos y de los hospitalizados que siguen en Córdoba. Además, como ha confirmado el alcalde, la Junta mantendrá un servicio de psicología para aquellos que han trabajado en el operativo.

Desde la tarde del jueves el centro de atención a familiares de las víctimas de Adamuz se trasladó al hotel Crisol Jardines, ubicado en la calle poeta Alonso de Bonilla, en el barrio de El Brillante, un lugar más tranquilo y apartado de la ciudad. Allí todavía han pasado el viernes las familias de las dos últimas víctimas mortales del accidente de Adamuz cuyos cadáveres fueron hallados el jueves por la tarde. Ya fueron reconocidas por la Guardia Civil, pero los familiares han tenido que culminar trámites de aseguradoras y servicios funerarios en el centro.

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