Cabalgata Reyes Magos Córdoba

Córdoba se vuelca con Sus Majestades

  • La Cabalgata de los Reyes Magos llena la ciudad a su paso con algunas quejas por la escasez en el lanzamiento de caramelos pero dejando una sonrisa en la boca de cada niño

El Rey Gaspar a su paso por la Victoria. El Rey Gaspar a su paso por la Victoria.

El Rey Gaspar a su paso por la Victoria. / Jordi Vidal

Córdoba se ha desbordado para recibir a Sus Majestades los Reyes de Oriente. Melchor, Gaspar y Baltasar han estado respaldados, durante toda la Cabalgata, por miles y miles de personas que no se han querido perder la llegada de los Reyes Magos a la ciudad. Desde bien temprano, la plaza de Santa Teresa se ha llenado de cordobeses, muchos de ellos niños, para poder ver de cerca a los magos de Oriente. Antes de que el cortejo real hiciera acto de aparición para llenar de ilusión (y caramelos, aunque en ocasiones de forma escasa), Sus Majestades han llegado hasta sus carrozas en taxi.

Los tres Reyes se han ataviado con sus mejores galas en la sede de la Federación de Peñas –que organiza la cita junto al Ayuntamiento– y han partido hacia El Arenal para conformar un séquito de luces y purpurina que precede al día más ilusionante del año.

Pero los Reyes no han estado solos, ni mucho menos. El plato fuerte siempre llega al final, por lo que los Reyes, y sus pajes, han sido los últimos de un recorrido que ha comenzado con un pasacalles infantil de los Hermanos Moreno.

A hombros de su madre, Lucía, de tres años, le preguntaba que "dónde está Papá Noel". Esta pequeña cordobesa estaba algo perdida, pero pronto se le ha pasado el disgusto de no ver a Santa Claus cuando ha visto a la familia de Los Increíbles hacer acto de aparición. Mr. Increíble, Elastigirl, Dash Parr, Violeta y el pequeño, pero no por ello menos increíble, Jack-Jack han contado con unos ayudantes tan entregados como ellos que han regalado caramelos y gusanitos desde el principio del recorrido.

Disney ha estado presente en el cortejo con carrozas de 'Los Increíbles' o 'Coco'

Parte de esos caramelos, los cedidos por Quirón (hasta 400 kilos), son sin azúcar, por lo que la Cabalgata no se ha olvidado de casi nadie a la hora de recorrer las avenidas más grandes de Córdoba. "Yo creo que el hecho de tirar caramelos para diabéticos llega un poco tarde", comentaba Carlos, padre de dos niños con este problema, aunque añadía que "nunca es tarde si la dicha es buena".

El cortejo se ha acercado así hasta el Centro, al que ha accedido por Conde de Vallellano hasta el Paseo de la Victoria. La renovación de las bateas sobre las que se construyen las carrozas ha marcado, además, esta Cabalgata. Las estructuras (el Ayuntamiento ha adquirido hasta 17, tanto para Córdoba capital como para las barriadas) son más seguras, pero también más pequeñas. Esto ha hecho que algunas de las representaciones queden algo deslucidas con respecto a ediciones anteriores.

Aún así, los niños (los auténticos protagonistas) entienden poco de esto y con ver a algunos de sus personajes favoritos han tenido más que suficiente. Una de las carrozas que más sonrisas ha arrancado ha sido la de Aviones, donde los tiradores de caramelos han sido pequeños aviadores que han hecho volar los caramelos y las chocolatinas hasta cuatro o cinco filas por detrás de la primera.

Algo más alegre que la película Coco ha sido la carroza que la ha recreado. Miguel, el esqueleto Héctor Rivera y el perro Dante han sido los protagonistas de esta estructura donde, por suerte, no se ha escuchado La llorona, sino música navideña.

La parte Disney del cortejo se ha acabado aquí para dar paso a las grandes novedades y a muchas curiosidades. Los Pequemúsicos han abierto el camino para la carroza del Hospital Universitario Reina Sofía, donde los pajes han sido niños dados de alta de la Unidad de Oncología ataviados con batas de médicos. Un mono doctor y un reno han sido las decoraciones de esta carroza que ha recibido mucho más de lo que ha dado, sin duda.

Muy animada ha ido también la carroza de la Delegación de Servicios Sociales, animando al personal con palmas que sólo han dejado de sonar cuando ha habido que tirar caramelos para que el público no se quejara demasiado.

Tras esta estructura, otras dos grandes novedades. La primera, una comitiva de bomberos, tanto de la capital como de la provincia, que han decorado dos vehículos propios con globos y cabezudos y que han hecho sonar sus alarmas alertando a más de un despistado.

Los bomberos, Servicios Sociales o el Jardín Botánico han participado en el recorrido

Otra de las grandes novedades, y quizá de los hechos más curiosos de la Cabalgata, ha sido un autobús del Jardín Botánico que no ha repartido caramelos, sino mandarinas. "Mi niño como loco intentando coger una mandarina y luego se la pones de postre y te la tira a la cara", comentaba una madre resignada tras el paso de este saludable pasacalles.

Tras las novedades han venido las carrozas bíblicas (sí, las ha habido) con el Nacimiento y la Estrella de Belén. Los grandes protagonistas no se han hecho esperar mucho dado que el cortejo tenía un tiempo de paso no superior a los 15 minutos.

Melchor, Gaspar y Baltasar, en ese orden y precedido cada uno de sus pajes, se han dejado el oro, el incienso y la mirra en Oriente para traer a Córdoba ilusión en forma de juguetes, caramelos, gusanitos y chocolatinas. Melchor se ha dejado ver en una espectacular carroza tirada por osos polares, Gaspar ha hecho lo propio en una batea dirigida por pegasos y Baltasar se ha dejado la espectacularidad a un lado para acompañarse de libros gigantes, que nunca está mal invitar a la lectura aunque sea recién llegado de un largo viaje.

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