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Córdoba

Los barrios de Córdoba se movilizan contra el cambio climático

  • Nueve asociaciones de vecinos se han aliado con Ecologistas en Acción para hacer una ciudad más habitable y sostenible ante la subida de las temperaturas

Miembros de varios colectivos, en una de las reuniones de Barrios por el Clima. Miembros de varios colectivos, en una de las reuniones de Barrios por el Clima.

Miembros de varios colectivos, en una de las reuniones de Barrios por el Clima.

Quieren una ciudad más habitable, en la que el centro sea el ser humano y no el coche, donde el gris del cemento se torne en el verde de árboles y pantallas vegetales. En definitiva, una ciudad más sostenible y adaptada a las altas temperaturas del verano.

Nueve barrios de Córdoba han formado una red de acción contra el cambio climático para promover desde lo local acciones que afecten a lo global; todo ello acompañados por Ecologistas en Acción. Porque cada ciudadano tiene en sus manos convertir el espacio en el que vive en un lugar mejor a través de pequeñas acciones que, todas sumadas, pueden repercutir a nivel social.

Axerquía, Campo de la Verdad, Ciudad Jardín, Fátima, Parque Fidiana, San Agustín, Moreras, Santuario y Valdeolleros son esas nueve zonas que se han unido en Barrios por el Clima, una red que ya ha desarrollado diferentes actividades. El objetivo es decidir de forma participativa y horizontal medidas de adaptación y mitigación del cambio climático desde y para los barrios, según explica la coordinadora local de Ecologistas en Acción, Cristina Contreras.

Keka Delgado, de la Asociación Guadalquivir-Campo de la Verdad, apunta que la intención es implicar a colegios e institutos para que los jóvenes “participen y puedan tener un entorno más digno y verde”. Pero también a la ciudadanía en edad adulta, “la que puede hacer algo hoy, porque la emergencia es ahora, no podemos esperar a que crezcan los adolescentes para tomar medidas”, añade Contreras.

Los vecinos han hecho mapeos para localizar la falta de arbolado y sombras

Para dar a conocer este proyecto es importante el boca a boca y también se instalan mesas informativas que recogen las opiniones de los vecinos sobre diferentes propuestas a través de encuestas. En concreto, en el Campo de la Verdad se hizo esto para que los ciudadanos se pronunciaran sobre qué hacer en el paseo de San Julián, una zona terriza junto al río que estaba abandonada y en la que ya se están sembrado plantas para convertirlo en una vía verde, cuenta Delgado.

La parte de concienciación es importante, pero también lo es el trabajo directo. En este sentido, en los barrios de la red se han hecho mapeos para detectar mejoras con el fin de suavizar las temperaturas extremas. Por ejemplo, se anotan alcorques vacíos en los que debería haber árboles, calles en las que no hay sombra, ausencia de fuentes para beber, terrizos sin plantas y calles con suelos no permeables y no porosos, “que absorben el calor en verano y luego lo emiten”. Pero también se ha realizado “un mapeo general de la ciudad con diferentes perspectivas (como cuidado y género, consumo responsable, salud comunitaria...), siempre uniéndolas al cambio climático”, señala Contreras.

Todo esto varía según la zona porque “cada barrio tiene una estructura y diseño diferente”. A partir de esos mapeos se trabaja en propuestas dentro de un proceso que puede llevar meses ya que se hace una puesta en común. Que se hagan realidad, en unos casos dependerá de la ciudadanía y en otros del Ayuntamiento.

Un vecino siembra plantas en uno de los parterres del paseo de San Julián, en el Campo de la Verdad. Un vecino siembra plantas en uno de los parterres del paseo de San Julián, en el Campo de la Verdad.

Un vecino siembra plantas en uno de los parterres del paseo de San Julián, en el Campo de la Verdad.

El origen de la red

Las raíces de esta red están en la plataforma Córdoba se mueve por el clima, que en 2015 consiguió que todos los grupos políticos que en ese momento estaban en el Ayuntamiento firmaran un acuerdo de cara a actuar ante el cambio climático.

La plataforma siguió ahondando en la concienciación ambiental con la ciudadanía, pero las actividades no tenían mucho éxito debido a la complejidad del tema. Por ello, en 2016 empezaron a trabajar con propuestas más concretas y de forma más acotada a través de las asociaciones de vecinos. La primera en implicarse en esta iniciativa fue Valdeolleros. Como funcionaba bien, Ecologistas en Acción solicitó una financiación europea para desarrollar Barrios por el Clima.

El primer paso fue contactar con las asociaciones vecinales de Córdoba y la mayoría tuvo una buena respuesta. El trabajo comenzó con siete de ellas y, con el tiempo, han aumentado a nueve. Hay otras zonas que están interesadas, aunque de momento no se han adherido a esta iniciativa.

Este año ya han tenido tres reuniones de coordinación, a las que hay que sumar otros encuentros con diferentes colectivos para darles a conocer sus propuestas y crear sinergias. De ahí ha surgido la colaboración con asociaciones de mujeres, centros educativos y asociaciones de madres y padres, entre otras. “Que el movimiento vecinal esté trabajando el ecologismo al nivel que lo está haciendo supone un hito”, dice Contreras con orgullo.

Una zona peatonal de nueva construcción en Poniente Sur con bancos sin sombras. Una zona peatonal de nueva construcción en Poniente Sur con bancos sin sombras.

Una zona peatonal de nueva construcción en Poniente Sur con bancos sin sombras. / Laura Martín

Una ciudad más habitable

De los ayuntamientos depende que una ciudad sea más habitable. Para empezar, “hay que tener una mirada de la ciudad totalmente diferente de la que hay y hacerlo desde una perspectiva social y ambiental, pensando en que cada obra debe ir acompañada de un aumento de zonas verdes, papeleras y fuentes con agua fresca”, asegura Contreras. Sobre este último punto, explica que el agua de las fuentes de Córdoba en verano sale caliente porque las canalizaciones están muy superficiales, por lo que deberían hacerse con mayor profundidad.

Además, el cemento y granito debería cambiarse por elementos más sostenibles y orgánicos y habría que evitar el suelo impermeable (que retiene e irradia el calor) en favor de materiales más porosos. “Córdoba es una ciudad cada vez más cálida y hay que adecuarla a ese aumento de temperatura, aparte de frenarlo porque de eso depende nuestro bienestar y supervivencia”, asevera la responsable local de Ecologistas.

Otra medida sería la restricción del tráfico privado no solo en el Centro, sino en otros barrios, y un impulso del transporte público, que debe ser “más económico y haber más”. En esa línea, Delgado critica que debido a esas limitaciones en el Centro, sobre todo en momentos de grandes eventos, el Campo de la Verdad se llena de coches que invaden las aceras para aparcar.

Respecto a movilidad, también hace falta una estructura adecuada que favorezca el uso de la bicicleta y el caminar, porque a veces hay semáforos que duran muy poco en verde para el peatón. Esto refleja “que la ciudad está mucho más centrada en el coche”, denuncia Contreras.

Algunos acerados ya se están haciendo sin alcorques para sembrar árboles

Otro punto a mejorar son las zonas verdes y el arbolado, sobre el que se hacen “unas podas asesinas”, puntualiza Delgado. A esto hay que añadir que no se replantan los árboles que enferman o se talan y ya se están acerando algunas calles sin alcorques para sembrar.

Otras veces, se planta, pero no se riega, por lo que el ejemplar acaba secándose. En las travesías en las que no hay sombras son más que necesarios esos árboles o, como alternativa, instalar pérgolas con plantas trepadoras para crear una sombra artificial.

Sobre el reciclaje, aunque “no hay una mala política” a nivel municipal, sí faltan contenedores en algunas zonas.

En resumen, se trata de “tener una mirada más social y de consultar con personas que tengan una perpectiva ecologista, feminista y social del urbanismo”, manifiesta Contreras.

Un árbol de Valdeolleros 'asfixiado' en un alcorque pequeño. Un árbol de Valdeolleros 'asfixiado' en un alcorque pequeño.

Un árbol de Valdeolleros 'asfixiado' en un alcorque pequeño. / Laura Martín

Qué hacer a nivel individual

Desde cada hogar se puede contribuir a la lucha contra el cambio climático a través de pequeños gestos. Al respecto, la coordinadora de Ecologistas señala que hay “diferentes dimensiones que atender”.

Por una parte, “está tu responsabilidad en el día a día”, esto es; “si vas a un centro comercial o a la tienda de barrio y fortaleces la economía local a la vez que creas comunidad; si compras productos cercanos o vienen del otro lado del Atlántico (por la contaminación del transporte); si usas bolsas de tela o de plástico; o si adquieres productos envasados o sin envasar”.

Otro punto es el ahorro energético en casa, por ejemplo, poniendo el aire acondicionado a una “temperatura razonable” y alternándolo con el ventilador, además de echar toldos y persianas.

Los parques infantiles apenas cuentan con sombras. Los parques infantiles apenas cuentan con sombras.

Los parques infantiles apenas cuentan con sombras. / Laura Martín

Contreras apunta que “hay muchas medidas con las que a veces nos bombardean, pero solo con eso no llegamos a ningún sitio”. El siguiente paso sería tratar este problema desde lo colectivo para que el ciudadano se sienta acompañado en estos procesos porque “te refuerza el ver que otra gente también está trabajando”.

Además, “nos permite llevar a cabo otras acciones (como plantaciones) y reclamar aquello que es necesario” para que “el contexto social facilite que se lleven a cabo medidas a nivel personal”. Por ejemplo, si una persona mayor o con movilidad reducida tiene unos contenedores lejos o son de difícil acceso, no podrá reciclar. De ahí que el colectivo tenga que impulsar los cambios necesarios para que los contenedores se localicen en un lugar más idóneo para todos.

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