Aparece un nuevo testigo de la muerte de los dos militares en Cerro Muriano: "Si me abandono muero, y si muero no cumplo la misión"

Un soldado que participó en el fatal ejercicio envía su declaración a la Fiscalía para "contribuir al esclarecimiento de los hechos"

La Fiscalía pide 13 años de prisión por la muerte de los dos militares en Cerro Muriano

Vehículos de emergencias en el lugar donde se produjeron las muertes.
Vehículos de emergencias en el lugar donde se produjeron las muertes. / Salas / Efe

"Si me abandono muero, y si muero no cumplo la misión". Es la devastadora frase atribuida al teniente procesado por la muerte de dos militares durante unas maniobras en Cerro Muriano que un nuevo testigo del fatal accidente acaba de remitir a la Fiscalía Jurídico Militar. Dos años después de que se produjeran los hechos y en el momento procesal en que las distintas partes personadas están presentando sus escritos de acusación y defensa, la declaración de este soldado, que hasta ahora no se había tenido en cuenta, amplía la visión que se tenía de los hechos con detalles que no habían salido a relucir.

El más llamativo es la frase que el teniente, para quien la Fiscalía solicita cinco años de prisión, habría dirigido a los soldados en la mañana del 21 de diciembre de 2023 justo antes de iniciar el fatídico ejercicio de cruce de río. "Lección número dos: si me abandono muero, y si muero no cumplo la misión", recoge el testimonio. "Inmediatamente después de esta manifestación, se dio la orden de entrar al agua y comenzó el desarrollo del ejercicio acuático, tras lo cual se produjeron los hechos que derivaron en la tragedia", narra el soldado, quien sostiene que tanto él como los compañeros que se encontraban allí escucharon "directamente" la desafortunada "lección".

"Tras esa orden, el ejercicio se desarrolló en unas condiciones que, desde mi experiencia directa como participante, supusieron una situación de riesgo real, circunstancia que me ha acompañado desde entonces y que se ha visto reforzada por todo lo que ocurrió posteriormente", explica en su escrito, al que ha tenido acceso El Día de Córdoba.

"Mi propia integridad física se vio comprometida"

El soldado se muestra "consciente" de que los hechos ocurrieron hace dos años, y explica que se decide a escribir en este momento porque se trata de una experiencia que le "impactó profundamente" y que, tras "conocer y reflexionar sobre lo ocurrido", considera "necesario" ponerlo en conocimiento de la Fiscalía. "A mi entender, pueden resultar relevantes para el esclarecimiento de lo sucedido, teniendo en cuenta además que mi propia integridad física se vio seriamente comprometida durante las maniobras", razona.

El militar incide en que actúa "de buena fe, sin ánimo distinto al de contribuir al esclarecimiento de los hechos".

La Fiscalía recibió el escrito el pasado 22 de diciembre, y ya entrado el mes de enero, "por buena fe procesal", la remitió al Tribunal Militar Central para que lo pusiera en conocimiento del resto de las partes personadas. Para el Ministerio Público la polémica expresión "no tiene un impacto decisivo en los hechos", mientras que las acusaciones particulares consideran que esta manifestación "puede servir para detallar con más profundidad lo sucedido", por lo que finalmente el Tribunal Militar Central ha aceptado llamar al soldado como testigo en el juicio oral.

Un juicio con más de 40 testigos y una decena de peritos

Más de 40 testigos y una decena de peritos intentarán arrojar luz durante la vista oral -aún sin fecha, pero previsto para los próximos meses- sobre la maniobra mortal que se cobró la vida de dos militares en el paraje de la Casa Mata de la base de Cerro Muriano. Tras una intensa instrucción que ha acumulado miles de folios y que se ha alargado durante dos años, el Tribunal Militar Central acordó el pasado noviembre la apertura del juicio oral contra los cuatro militares procesados: un teniente coronel, un comandante, un teniente y el capitán que ordenó la maniobra; en verano, todos fueron cesados por el Ministerio de Defensa

La Fiscalía Jurídico Militar solicita penas que suman 13 años de prisión para dos de los cuatro mandos. En concreto, propone el cumplimiento de ocho años de prisión para el capitán (cuatro por cada deceso) y de cinco años para el teniente (dos años y seis meses por cada óbito), al tiempo que pide la absolución del teniente coronel y del comandante procesados. El Ministerio Público reclama, además, el pago de 422.174 euros en concepto de responsabilidad civil, cifra que irá destinada a los familiares de las víctimas: el cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar, de 34 años, y el soldado Carlos León Rico, de 24 años en el momento del deceso. Por su parte, los padres y la viuda del cabo Jiménez, natural de Adamuz, elevan las penas hasta los nueve años y seis meses de cárcel para cada uno de los cuatro acusados en la causa, incluido el el teniente coronel y el comandante.

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