Las agresiones a profesionales sanitarios en Córdoba siguen en aumento y llegan en 2025 a las 173

Los sindicatos tachan de "claramente insuficientes" las medidas para frenar este tipo de violencia

El regalo de Sofía: un riñón donado por su madre que le vuelve a dar la vida

Protesta en contra de las agresiones a los profesionales sanitarios / El Día

En la provincia de Córdoba, los profesionales sanitarios del Sistema Sanitario Público de Andalucía registraron 173 agresiones en 2025, de las cuales 37 fueron físicas y 136 de carácter verbal, según la Mesa Técnica de Prevención de Riesgos Laborales. Son 11 episodios más que en 2024, lo que representa un incremento cercano al 7%. La mayoría de las agresiones se produjeron en hospitales y centros de Atención Primaria, y abarcan desde insultos y amenazas hasta agresiones físicas, afectando principalmente a médicos y enfermeros.

Mientras, de las 162 registradas el año anterior, 36 fueron agresiones físicas y 126 no físicas. Y en 2023 fueron 149 agresiones. Lo que significa que las agresiones a profesionales sanitarios en la provincia de Córdoba han crecido un 16,11% en dos años.

A nivel andaluz, los datos del Registro Informático de Agresiones de Centros (RIAC) muestran un total de 1.976 agresiones en 2025, de las cuales 387 fueron físicas (19,6%) y 1.589 no físicas. Por ámbito, Atención Primaria concentró el 51,37% de los episodios, mientras que los hospitales representaron el 48,63%. Aunque el incremento respecto a 2024 fue del 5,9%, se apunta a que la mejora en el registro y la sensibilización de los profesionales ha contribuido a contener la subida en comparación con años anteriores.

Por sexos, las mujeres representan el 74,04% de los agredidos, y por perfil profesional, más del 82% de los episodios afecta a personal sanitario, sobre todo médicos y enfermeros. Del total de agresiones registradas, más del 21% (21,31%) fueron cometidas por personas con problemas de salud mental o deterioro cognitivo, porcentaje que sube al 48,58% en el caso de agresiones físicas, para quienes se aplican protocolos diferenciados en el registro y en las actuaciones posteriores.

Por provincias, los registros de 2025 son: Almería 184 (33 físicas y 151 no físicas); Cádiz 282 (45 físicas y 237 no físicas); Córdoba 173 (37 físicas y 136 no físicas); Granada 201 (51 físicas y 150 no físicas); Huelva 95 (19 físicas y 76 no físicas); Jaén 162 (29 físicas y 133 no físicas); Málaga 310 (66 físicas y 244 no físicas); y Sevilla 569 (107 físicas y 462 no físicas).

Como parte de las medidas de prevención, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha reforzado la formación de sus profesionales: solo en 2025 se realizaron un centenar de simulacros y 743 trabajadores recibieron capacitación en desescalada verbal, con el objetivo de mejorar la seguridad y la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo. Además, el Plan de Prevención y Atención frente a Agresiones incluye dispositivos de seguridad, acompañamiento psicológico, asesoramiento jurídico y la figura del profesional guía. El SAS recuerda que las agresiones físicas o amenazas graves están tipificadas como delito de atentado.

Los sindicatos

Ante este aumento, los sindicatos CSIF, Satse, UGT y Sindicato Médico Andaluz (SMA) han coincidido en que las medidas adoptadas hasta ahora son claramente insuficientes para frenar la violencia contra los profesionales sanitarios.

Los sindicatos han coincidido en criticar el repunte de la violencia y la ineficacia de las medidas adoptadas. CSIF reclama revisar el Plan de Prevención y reforzar plantillas y seguridad en los centros, así como impulsar campañas de sensibilización y formación, aunque reconoce avances en la concienciación del personal. Satse destaca que los enfermeros siguen siendo los más afectados por agresiones físicas, concentrando un 45% de los episodios de este tipo en Andalucía, y subraya que su contacto directo y continuado con pacientes y familiares aumenta su exposición.

Desde UGT Andalucía advierten que ni el Plan de Prevención caducado ni el Observatorio de Agresiones han conseguido frenar la violencia, y lamentan que los profesionales aún trabajen en un entorno de riesgo sin medidas efectivas de protección. Por su parte, el Sindicato Médico Andaluz (SMA) insiste en que el Plan de Prevención no ha podido contener la lacra, y critica que siguen sin concretarse las medidas prometidas por el consejero de Sanidad, pese a la existencia del Observatorio de Agresiones, creado hace más de un año. Todos los sindicatos coinciden en que, además de medidas preventivas y sancionadoras, es necesario reforzar plantillas, seguridad y acompañamiento a los profesionales para que puedan trabajar sin miedo.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último