Córdoba

El Alcázar de los Reyes Cristianos y el palacio de Viana, dos iconos de Córdoba que vuelven a recibir visitas

Visitantes del Alcázar de los Reyes Cristianos en el primer día de visitas. Visitantes del Alcázar de los Reyes Cristianos en el primer día de visitas.

Visitantes del Alcázar de los Reyes Cristianos en el primer día de visitas. / Juan Ayala

La nueva normalidad comienza a hacer acto de presencia también en los enclaves culturales. Con limitaciones de aforo, sin visitas al interior y con mascarillas como indumentaria general, pero abiertos de nuevo. El 2 de junio ha sido el día marcado para la reapertura al público de los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos y del palacio de Viana, que han permanecido mucho más tiempo con las puertas cerradas del que esperaban -en la puerta del Alcázar aún se mantiene el aviso de cierre provisional en el inicio del estado de alarma hasta el 31 de marzo-.

Así, desde las 08:30 y con acceso desde el paseo de la Ribera, las puertas de los jardines del Alcázar han vuelto a dar paso a los ciudadanos. Debido a la amplitud del terreno, hasta 500 personas podrán pasear entre los jardines, aunque de momento han alcanzado un máximo de 50 al mismo tiempo. Guardar la distancia de seguridad es la prioridad para disfrutar del lugar, que permanece abierto de martes a domingo hasta las 14:00.

Acompañados por un sol primaveral que no ha apretado tanto como se le espera estos días, varios grupos de personas han ido accediendo al recinto para disfrutar de los últimos rastros de la primavera perdida por el coronavirus. Abuelos con sus nietos, pequeños grupos de amigos y familiares e incluso visitantes individuales han decidido aprovechar esta mañana para incluir los jardines en su paseo matutino y gozar de un encuentro con la naturaleza y con la historia. De hecho, a los pies de la estatua de los Reyes Católicos, un grupo de jóvenes extranjeros debatía la historia que inspiró la escena que componen las tres figuras de piedra.

La cordobesa Lola Alférez había decidido que éste era el mejor lugar para comenzar su propio cumpleaños acompañada de sus familiares Josefa Alférez y Alfredo Ordóñez. "Me han llamado y hemos decidido venir, en plan fiesta", aseguraba la cumpleañera, que confesaba que siempre aprende "algo nuevo" en este recinto. El grupo suele visitar el Alcázar "un par de veces al año", por lo que tras la cuarentena era obligatorio volver al enclave histórico. Además, ya tienen reservada la visita a Viana para el viernes.

Entre las fuentes, Manuel Murillo contemplaba el "espectáculo visual" durante su paseo matutino. La cuarentena le ha privado durante muchas semanas de pasear como a él le gusta, aunque poco a poco ha ido ganando libertad con la desescalada y ahora agradece "poder volver a estos sitios con encanto que tenemos en nuestra casa". Murillo reconocía que antes de la cuarentena "no le hacía tanto caso" a lugares como el Alcázar, "porque siempre lo tienes cerca", pero la experiencia le permite volver a valorar el patrimonio cordobés.

Lola Alférez, Josefa Alférez y Alfredo Ordóñez en los estanques del Alcázar. Lola Alférez, Josefa Alférez y Alfredo Ordóñez en los estanques del Alcázar.

Lola Alférez, Josefa Alférez y Alfredo Ordóñez en los estanques del Alcázar. / Juan Ayala

A unos 20 minutos a pie del Alcázar, el palacio de Viana también ha retomado parte de su actividad aceptando visitas en grupos reducidos. Su director, Leopoldo Izquierdo, recalcaba que la prioridad de esta apertura es "que las visitas sean seguras para todos", por lo que se incluyen las medidas de higiene necesarias y se limitan el aforo a 50 personas cada hora. Según el director, este número es inferior al recomendado, teniendo en cuenta el espacio con el que cuenta el palacio, pero así "se asegura que los visitantes disfrutan del recorrido de una forma segura".

Las entradas, gratuitas durante esta semana, se pueden adquirir a través de su web, aunque Izquierdo afirmaba que "la respuesta ha sido muy positiva, quedan pocos huecos y el fin de semana está completo". Los trabajadores han continuado con el trabajo de conservación y restauración durante el estado de alarma para mantener las condiciones idóneas del palacio, en lo que asegura que ha sido "la primavera más floral", de la que solo han podido ser testigo los encargados del palacio.

Los planos han sido sustituidos por códigos QR y las visitas al interior, por el momento, no están disponibles. No obstante, el encanto del lugar se mantiene intacto y algunos visitantes valoran que se disfruta de una manera especial ante la ausencia de aglomeraciones que suele acompañar a las fechas.

Darán buena cuenta de esta singular belleza los selfies de Gracia Pineda y Víctor Izquierdo, que no han dejado pasar la oportunidad de recorrer Viana en cuanto conocieron la oferta. "Ya que no ha habido mayo cordobés, qué menos que disfrutar de esto", aseguraba la pareja, que también se hizo con entradas para los padres de Pineda para el próximo viernes. 

Además, destacaban que "el patio de la fuente se disfruta mucho más así, hemos estado solos", mientras que las veces que lo han visitado "ha estado lleno porque hemos venido para Flora o en momentos con mucha gente". Con las expectativas del palacio cumplidas, pedían que "la situación del turismo mejore poco a poco" y que, entretanto, "vayamos teniendo formas de echar el día hasta que llegue la normalidad".

Manuel Escudero y Gema Martínez muestran a su hijo uno de los patios de Viana. Manuel Escudero y Gema Martínez muestran a su hijo uno de los patios de Viana.

Manuel Escudero y Gema Martínez muestran a su hijo uno de los patios de Viana. / Juan Ayala

También han aprovechado el momento Manuel Escudero y Gema Martínez, que viven justo enfrente del palacio pero no han dejado pasar "esta ocasión perfecta" para disfrutar de un paseo familiar con su pequeño, también Manuel. "Desde casa lo vemos, pero es dentro como se disfruta mucho mejor", apuntaba Escudero, que agradecía "que no haya masificación y la visita se pueda hacer de forma tranquila". Martínez, por su parte, consideraba que "esto es un oasis de tranquilidad", lo que les permite "disfrutar de nuestra propia ciudad a nuestra manera".

Estos han sido algunos de los primeros en devolver la vida turística a dos de los iconos de Córdoba, a falta de que comiencen a llegar visitantes de otras provincias en la fase 3 de la desescalada. De momento, el cariño de los cordobeses por sus monumentos se mantiene o se ha visto aumentado por el confinamiento. Aún quedan días de primavera para estos jardines y patios, y sobre todo ganas por parte de los habitantes por aprovecharlos lo mejor que puedan.

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