Elecciones andaluzas | Adolfo Suárez Illana “Andalucía ha mejorado mucho pero no tanto como debiera”

  • El hijo del ex presidente del Gobierno hace campaña por el PP y anima a los andaluces a analizar la cuenta de resultados del Gobierno de Susana Díaz

Adolfo Suárez Illana, ayer en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'. Adolfo Suárez Illana, ayer en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'.

Adolfo Suárez Illana, ayer en la hemeroteca de 'Diario de Cádiz'. / Julio González

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Después de su derrota en su debut electoral en 2003, Adolfo Suárez Illana se retiró a sus cuarteles de invierno para centrarse en su labor profesional como abogado y empresario. Ha sido el nuevo presidente del PP, Pablo Casado, quien le ha repescado. El hijo de Adolfo Suárez, quien fuera presidente del Gobierno y pieza esencial de la Transición española, se sumó ayer a la campaña electoral en la provincia de Cádiz. Y lo hizo con dos mensajes: uno, genérico, a favor de que la sociedad intente recuperar la concordia; y otro, más particular, para que los andaluces analicen la cuenta de resultados del Gobierno de Susana Díaz. “Ahí comprobarán que el problema no es Andalucía sino la mala gestión que ha habido”, enfatiza este militante del PP que ahora preside la Fundación ‘Concordia y Libertad’.

–¿Qué le ha hecho volver a la política después de 15 años?

–Yo nunca he abandonado ni la política, ni mi compromiso con el PP. Después del revolcón que sufrí en las urnas, porque una derrota no debe ser deshonrosa para ningún político, he intentado influir en la sociedad con encuentros, conferencias, entrevistas... Pero creo que ahora tocaba dar un paso adelante porque, viendo como se está haciendo política en el país, creo que la convivencia entre los españoles está en riesgo.

–¿El problema prioritario es Cataluña?

–No, no. En Cataluña lo que hay es un intento de derribar el orden constitucional por parte de un grupo de partidos muy distintos entre sí. Pero ese problema me preocupa menos porque el resto de los españoles estamos unidos en torno a nuestras instituciones y nuestra Constitución. Me preocupa más la relajación que veo en la sociedad española. Porque en el Congreso vemos escenas como la del escupitajo a uno de nuestros ministros y, pese a que el autor fue reprobado, veo que ese hecho no ha supuesto el escándalo mayúsculo que se tenía que haber producido. A mí personalmente me ha ofendido que se le escupa a un ministro de mi Gobierno. Eso no se puede permitir en política.

–¿Y cómo se combaten esas situaciones?

–Recuperando algo tan sencillo como el respeto, que es la base de la concordia, de la libertad, de la confianza. Yo no puedo insultar a mi contrincante político y después intentar llegar a un acuerdo con él. Que se acepte el insulto y las descalificaciones personales, como ha hecho la sociedad actual, degrada a la política y a la democracia.

–Hay políticos que opinan que los principios que guiaron la Transición están ya caducados.

–Si esos principios están caducados, nos estaríamos haciendo un daño permanente. Lo importante de la Constitución no es lo que lleva escrito sino la forma en la que se hizo. Quienes hicieron esos artículos lo hicieron por consenso y después lo elevaron a todos los españoles para su aprobación. Y cuando se habla de modificar la Constitución sólo escucho que se quieren meter cuestiones de carácter ideológico o partidistas. La Constitución, con todos sus errores, ha aportado 40 años de democracia, paz, concordia y prosperidad compartida. Algo tendrá.

–¿Qué mensaje le da a los andaluces de cara al 2-D?

–Para mí las elecciones son como el fin de año para un empresario. Hay que hacer balance de gastos e ingresos y cerrar las cuentas. Y analizando estos casi 40 años de PSOE en Andalucía tenemos que reconocer que esta tierra ha mejorad mucho, pero no tanto como debiera. En este tiempo Andalucía ha recibido un poco más de 100.000 millones de euros de Europa en ayudas, pero no ha sido capaz de salir todavía del grupo 1 de las comunidades más necesitadas. Y el año pasado Andalucía tuvo que devolver a Europa 2.600 millones de euros de financiación porque no sabía en qué gastar ese dinero. Yo animo a los andaluces a que analicen esa cuenta de resultados y comparen su tierra con otras comunidades que sí han salido ya del grupo 1, como Galicia. Ahí los andaluces verán que el problema que tiene Andalucía es la gestión de la Junta.

–Pues la opción de cambio, la suma de PP y Cs, no tiene mucho futuro según las encuestas.

–Las encuestas dicen algo muy llamativo y es que entre el 60 y el 70% de los andaluces quieren un cambio. El problema está en que no hay un partido o un líder que pueda catalizar todo ese descontento. Pero está claro que el único partido que de verdad garantiza que está a favor de darle una vuelta a Andalucía es el PP. Porque Cs ha tenido cuatro años para aplicar esos cambios y no lo ha hecho.

–¿El PP tiene que preocuparse mucho por la irrupción de Vox?

–El PP tiene que defender sus principios y sus valores éticos y morales de siempre, y tiene que mantener su buena gestión económica que permita a los empresarios seguir creando empleo. No nos tiene que preocupar que aparezca un partido por aquí o por allí.

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