La Junta interviene en siete carreteras peligrosas de Córdoba: estos son los puntos kilométricos y reformas proyectadas
Las actuaciones se centrarán en zonas consideradas especialmente problemática
Fondos para reducir siniestralidad en el cruce de Ribera Baja en la A-318
La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía tiene previsto intervenir en varios tramos de siete carreteras de la provincia de Córdoba con el objetivo de reducir la siniestralidad y mejorar las condiciones de seguridad vial. Las actuaciones se centrarán en puntos considerados especialmente problemáticos dentro de la red autonómica, ya sea por estar catalogados como Tramos de Concentración de Accidentes (TCA) o por presentar un nivel de prioridad alto o muy alto en los análisis técnicos de riesgo realizados por la administración autonómica.
Este tipo de tramos son identificados a partir del estudio de los datos de accidentalidad registrados durante los últimos años, así como de factores relacionados con el diseño de la vía, la intensidad del tráfico o las características del entorno. En estos lugares se concentran un número significativo de siniestros o se detectan condiciones que incrementan la probabilidad de que se produzcan accidentes, por lo que se consideran prioritarios para la puesta en marcha de medidas correctoras.
En el caso de la provincia de Córdoba, las carreteras incluidas en este plan son la A-386, en el término municipal de Córdoba; la A-318, en Lucena y en un cruce por Puente Genil; la A-3075, en Espiel; la A-424, en Villanueva de Córdoba; la A-3133, en La Rambla; y las A-3177 y A-431, ambas en el municipio de Palma del Río. En estos puntos se prevén diferentes actuaciones orientadas a mejorar la seguridad de la circulación, que pueden incluir desde la reordenación de accesos o mejoras en la señalización hasta intervenciones en el trazado, refuerzo de la visibilidad o adecuación de intersecciones.
De forma más concreta, en la A-386 se llevará a cabo una actuación de seguridad vial para la eliminación del tramo de concentración de accidentes situado entre los puntos kilométricos 15,200 y 16, 200. En la A-318, entre Estepa y la carretera Granada-Córdoba por Lucena, la intervención consistirá en un refuerzo de firme entre los kilómetros 29 y 30, en el término de Lucena. En esta misma vía se intervendrá en el cruce de acceso a la aldea de Ribera Baja, por Puente Genil. En la A-3075, entre El Vacar y Posadas, se actuará en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 2 y 3 mediante la colocación de nueva señalización vertical y la instalación de protección de motoristas en las barreras de seguridad, en el término municipal de Espiel.
En la A-424, entre Cardeña y Pozoblanco, la actuación se centrará en el tramo entre los kilómetros 31,800 y 32,800 y consistirá en la colocación de barreras de seguridad en el término municipal de Villanueva de Córdoba. En la A-3133 se mejorará la seguridad vial en el tramo comprendido entre los puntos 26,400 y 27,990 a su paso por La Rambla. En la A-3177 se actuará en la intersección de acceso a Añora, en el km 4,770. Finalmente, en la A-431, entre Córdoba y Lora del Río, se construirá un paso ciclopeatonal en el punto kilométrico 51, 105, en el término municipal de Palma del Río.
Estas intervenciones se enmarcan dentro del programa de seguridad vial 2024-2026 aprobado por la Junta de Andalucía y publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), un documento que establece la planificación de actuaciones destinadas a reducir los riesgos en la red de carreteras autonómicas. El programa parte de un análisis técnico de la accidentalidad en las vías de titularidad autonómica y fija una serie de prioridades de actuación para mejorar las condiciones de circulación y minimizar los factores que influyen en la producción de accidentes.
En el conjunto de Andalucía, el plan identifica 25 tramos de carreteras en los que se llevarán a cabo actuaciones de mejora de la seguridad vial. Según la Consejería de Fomento, el objetivo es intervenir en aquellos puntos donde se ha detectado una mayor concentración de accidentes o donde las características de la infraestructura aconsejan realizar mejoras para prevenir futuros siniestros.
Además de Córdoba, el programa incluye actuaciones en el resto de provincias andaluzas. En Almería, los tramos seleccionados se encuentran en la A-348 en Alhama de Almería, la A-370 en Garrucha y la A-358 entre Berja y la capital almeriense. En Cádiz, las intervenciones se localizarán en la A-405 entre Jimena de la Frontera y Castellar de la Frontera, así como en las carreteras A-2003 y A-383. En Granada, los trabajos se centrarán en la A-325, entre Fonelas y la A-92, además de en la A-4100 en Guadix y en la A-1175.
Por su parte, en la provincia de Huelva se actuará en la A-499 en los términos municipales de Villablanca y Manzanilla, mientras que en Jaén el tramo seleccionado se localiza en la A-315, a la altura de Torreperogil. En Málaga, el programa contempla actuaciones en la A-402 en La Viñuela, la A-7205 en Vélez-Málaga, la A-367 en Ronda y la A-397. Finalmente, en Sevilla se intervendrá en la A-457, entre Carmona y Lora del Río, y en la A-378, entre Martín de la Jara y Osuna.
Desde la Consejería de Fomento se subraya que este programa pretende dotar a la administración autonómica de un instrumento de planificación que permita afrontar los retos actuales y futuros de la movilidad. En este sentido, la estrategia no solo se orienta a mejorar la seguridad en las carreteras, sino también a integrar otros objetivos relacionados con la sostenibilidad del transporte, como la eficiencia energética, la reducción de emisiones contaminantes o la mejora de la calidad del aire.
La orden por la que se aprueba el programa entra en vigor este miércoles y contempla financiación garantizada para las actuaciones previstas. De hecho, algunas de las obras incluidas en el plan ya se encuentran en distintas fases administrativas, desde la redacción de proyectos hasta los procesos de licitación o adjudicación de los trabajos.
El programa tendrá una vigencia prevista hasta el año 2030, un periodo durante el cual la Junta de Andalucía podrá incorporar nuevas actuaciones a la planificación inicial si la disponibilidad presupuestaria lo permite. Estas incorporaciones deberán cumplir los criterios técnicos establecidos en materia de seguridad vial y contribuir al objetivo general de reducir la siniestralidad en la red de carreteras autonómicas andaluzas.
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