La Córdoba invernal: pueblos con encanto para visitar antes de que comience el turismo masivo

Aprovecha los primeros meses del año para conocer con calma estas localidades más desconocidas, pero que esconden auténticos tesoros naturales y patrimoniales

El pueblo donde empezó todo de nuevo: la historia de los últimos colonos de Córdoba

Catedral de la Sierra de Córdoba, en Hinojosa del Duque
Catedral de la Sierra de Córdoba, en Hinojosa del Duque / El Día

Ni Córdoba es sólo la capital, ni sólo merece la pena una visita en primavera. Te proponemos una lista de pueblos de lo más completa, que no suelen protagonizar las recomendaciones del turismo de masas, pero que te dejarán con la boca abierta.

Almedinilla es la localidad más oriental de Córdoba. Este encantador pueblo se erige en plena Subbética y conforma un triángulo con las provincias de Jaén y Granada. Menos de 2.500 habitantes pueblan Almedinilla, un municipio donde desintoxicarse de las prisas y el estrés y recrearse en el silencio y el aire puro. Pero que nadie se lleve a engaño porque en este encantador pueblo hay mucho que ver y hacer.

Es uno de los pueblos donde encontrar una mayor variedad de alojamientos rurales. A eso se suma su patrimonio arqueológico en que destaca la Villa Romana de El Ruedo (Declarada B.I.C), una de las superficies más importantes de la Península; y el Poblado Íbero Cerro de la Cruz también declarado B.I.C. Además, su Museo Histórico–Arqueológico alberga las extraordinarias piezas que están aportando estos yacimientos. Entre ellas, destaca la cerámica íbera y el conjunto escultórico la villa romana, aunque el auténtico protagonista es Hypnos o Somnus, el Dios grecorromano del sueño, cuyo estado lo convierte en la más importante de las pocas conservadas en el mundo. La deidad fue hallado en la Villa romana de El Ruedo entre 1988 y 1989. Representa al dios del sueño en la mitología griega. Está hecha en bronce y es una obra anónima (siglo II d. C.). Cuando se encontró estaba fracturada e incompleta.

Si bien el Poblado Íbero de la Cruz fue arrasado por completo con la llegada del Imperio Romano, se han reconstruido casas y un horno de cerámica propio de esta cultura, con su decoración y utensilios para que el visitante pueda hacerse una idea fidedigna sobre cómo era el Poblado Íbero de Almedinilla.

Otros de los lugares más bonitos del pueblo son las Llanadas, los Castillejos y el Cerro de la Cruz. Y en su núcleo urbano destacan por su encanto la calle Molinos y su entorno, el barrio del Puente. Es toda una experiencia perderse por calles con personalidad propia como Cerrillo, Calvario, Acequia, Vado, Río o Ramón y Cajal.

Aunque, sin duda, entre los emplazamientos más pintorescos destacan La Plaza de los Cuatro Caños y la Torre del Reloj, que data de la II República.

Hinojosa del Duque, la bella serrana

Hinojosa del Duque es, sin duda alguna, una de las joyas de la Comarca de Los Pedroches. En este pueblo los perfiles de visitantes más variados verán colmadas sus expectativas. Alberga arquitectura religiosa, imaginería, espacios naturales donde practicar deporte y hacer astroturismo, y restaurantes que conjugan tradición y modernidad pero siempre respetando la esencia local.

Parada obligatoria es la Ermita de la Virgen del Castillo, que se ubica en la Plaza de la Catedral, y su nombre alude a la existencia de un castillo en el lugar. Sin duda, la joya de la corona es el camarín, con bóveda barroca, casi de estilo Rococó. El camarín está decorado con yeserías policromadas y una bellísima azulejería que se extiende por el zócalo y la solería.

El espacio central lo ocupa la imagen de la Virgen del Castillo.

A poco más de una hora de la capital, la herencia arquitectónica de Hinojosa del Duque sorprende a propios y extraños por su grandiosidad. Un buen ejemplo es la iglesia de San Juan, más conocida como la Catedral de la Sierra.

También merece, y mucho, la pena visitar la Ermita del Santo Cristo de las Injurias. Está ubicada a poco más de un kilómetro del casco urbano sobre una colina. Desde allí se puede ver una bella panorámica de Hinojosa del Duque, y ejerce de mirador de la Comarca.

Por otra parte, ningún visitante puede decir que conozca Hinojosa del Duque sin haber visitado la Plaza del Duque de Béjar, conocida popularmente como la Plaza del Pilarete.

La Parroquia de la Inmaculada Concepción de Valsequillo
La Parroquia de la Inmaculada Concepción de Valsequillo / Ayuntamiento de Valsequillo

Valsequillo pone a prueba el mercurio

Apenas una hora en viaje por carretera separa Córdoba del pueblo de Valsequillo, en el noroeste de la provincia. Lo justo para que durante el invierno la localidad se haga famosa por sus mínimas bajo cero. Pero, al margen de sus gélidas temperaturas sobran motivos para hacer una escapada a esta encantadora localidad del Valle del Guadiato con una población que no llega a los 400 habitantes y resulta un destino perfecto para desconectar de verdad.

Además, Belmez, Peñarroya-Pueblonuevo, La Granjuela, Valsequillo, Los Blázquez y Fuente Obejuna son desde diciembre de 2021 Destinos Turísticos Starlight, distinción que le fue concedido al Valle del Guadiato.

¡Pero Valsequillo es mucho más! Dentro del núcleo urbano merece ¡y mucho! la pena pararse a ver la Parroquia de la Inmaculada Concepción, cuya edificación data de mediados del siglo XX. 

Muy próximo está el edificio del Ayuntamiento, que es de 1949, construido por Regiones Devastadas y que asoma a la plaza con un característico pórtico inferior.

La antigua estación de ferrocarril, estrechamente ligada a la historia del municipio durante la Guerra Civil, estaba integrada en la linea Córdoba- Almorchón, y prácticamente estuvo en la frontera entre ambos bandos durante casi todo el periodo bélico. 

Apenas a tres kilómetros del núcleo urbano de Valsequillo está la Ermita, donde todos sus habitantes celebran el 2º domingo de mayo su romería en honor a la Virgen de Fátima.

También resulta curioso visitar el Museo de las Regiones Devastadas, que recoge la historia de la posguerra del pueblo; dedicado sobre todo en la arquitectura tan característica de Regiones Devastadas.

Aunque si lo que nos apetece es dar un agradable paseo, es buena opción visitar la Plaza de la Constitución, en cuyo centro encontramos el escudo de la localidad hecho a mano con piedras.

También resulta ideal acercarse al Estanque de los Patos, ubicado junto a la carretera que llega a Los Blazquez. Aquí hay un estanque lleno de peces y patos, junto a un tranquilo parque.

Las Lagunillas, el origen de la cumbre

El pico más alto de la provincia de Córdoba dista unos 100 kilómetros de la capital. Se trata de La Tiñosa, en el término municipal de Priego de Córdoba. Pero concretamente es la coqueta aldea de Las Lagunillas de la que parte el camino que asciende hasta la cumbre. Del topónimo ya hay noticias haya por el siglo XIII, como límite de la encomienda que la orden militar de Calatrava tenía en Priego.

Entre los atractivos que lo rodean está en sus inmediaciones destacan las aguas cristalinas en el nacimiento el río Salado. Y, por supuesto la Fuente del Rey y la de La Salud en el núcleo urbano de Priego de Córdoba, pueblo que además es uno de los máximos exponentes del Barroco andaluz.

Así pues el Pico de la Tiñosa se eleva 1.570 metros sobre el nivel del mar y forma parte de la Sierra Horconera, integrada junto a otros sistemas montañosos en el Parque Natural de las Sierras Subbéticas y Geoparque Mundial por la UNESCO.

Venta del Charco
Venta del Charco / Turismo de Los Pedroches

Venta del Charco, la 'Grazalema cordobesa'

La aldea de Venta del Charco, perteneciente al municipio de Cardeña, no es sólo conocida por la belleza de su entorno natural, en el corazón de Los Pedroches, sino por ser el lugar de la provincia de Córdoba donde más llueve. Como ejemplo sirvan los registros de 1960, con 1830 mm, y 1963 con 1800 mm. Así no es de extrañar que se refieran a ella como la 'Grazalema cordobesa', en justa liza pluviométrica con el municipio gaditano.

De hecho, su etimología apunta directamente a la climatología propia de la zona. Al parecer las condiciones orográficas del terreno son las que favorecen estas precipitaciones excepcionales. Venta del Charco, a una hora de la capital, está situado, entre lomas y dehesas ubicadas a más de 700 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Con menos de 200 habitantes, se trata de un enclave privilegiado dentro del Parque Natural de Cardeña-Montoro, y un destino perfecto para los amantes del turismo rural. La zona es ideal para hacer senderismo y disfrutar de sus paisajes, donde habita el lince ibérico. No faltan alojamientos en plena naturaleza con todas las comodidas ni cercanos bares y restaurantes donde dar buena cuenta de la gastronomía de la zona, uno de cuyos referentes es el lechón ibérico, un auténtico manjar en cualquier época del año.

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