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Lluvia de orejas y de agua en el festival que abrió la temporada en la capital

  • Ocho orejas y un rabo fueron repartidos en una manejable novillada de Enrique Ponce

Paseíllo de esta primera cita de la temporada. Paseíllo de esta primera cita de la temporada.

Paseíllo de esta primera cita de la temporada. / J. García

La Plaza de Toros de Almería se ha vestido hoy con sus mejores galas para dar la bienvenida a la temporada taurina, un año más, con el festival taurino organizado por la empresa Capote de Brega que regenta el torero almeriense y empresario, José Gabriel Olivencia. Pese a la fría tarde y al mal tiempo -llegó incluso a llover-, el centenario coso de Vilches presentó casi tres cuartas partes de entrada. 

Diego Ventura abrió el festival. Diego Ventura abrió el festival.

Diego Ventura abrió el festival.

Con algo de retraso comenzó este festival en el que se estrenó el nuevo presidente del feudo almeriense, Javier Torres, y que abrió el rejoneador Diego Ventura. Como viene siendo habitual, el hispano-portugués conectó pronto con el público y demostró porqué es uno de los mejores rejoneadores de la última década. Con 'Remate', uno de sus caballos más reconocidos, hizo el paseíllo y también cogió el rejón de castigo tras poner las tres banderillas cortas sobre este equino. Colocó un buen rejón tras un pinchazo y se llevó las dos orejas.

El malagueño Javier Conde no estuvo cómodo por el viento. El malagueño Javier Conde no estuvo cómodo por el viento.

El malagueño Javier Conde no estuvo cómodo por el viento.

El malagueño Javier Conde abrió la lidia a pie. No estuvo cómodo el de Becerra con el primer novillo de Enrique Ponce, de 415 kilos de peso. Estorbado por el fuerte viento, Conde no pudo sacar a relucir su técnica aunque dejó algunos pequeños destellos de su clase. Tras dos pinchazos y dos avisos se arrodilló su astado. Fue ovacionado por la afición almeriense.

El Fandi levantó al respetable en el tercio de banderillas. El Fandi levantó al respetable en el tercio de banderillas.

El Fandi levantó al respetable en el tercio de banderillas.

El tercero fue para el granadino David Fandila 'El Fandi', un habitual ya en nuestra tierra. Cuando el cielo se cerró y dejó las precipitaciones más fuertes de la tarde fue cuando el diestro sacó a relucir su mejor repertorio. Recibió al novillo de 415 kilos con una media larga de rodillas y estuvo variado con el capote. Como viene siendo habitual, levantó los aplausos del respetable en el tercio de banderillas. Se gustó El Fandi bajo la lluvia, por momentos incesante, y se adornó de rodillas con la muleta, la cual volvió a levantar los aplausos de la afición almeriense. Se hizo con dos orejas tras una estocada con la que el novillo se arrodilló.

Sebastián Castella, voluntarioso. Sebastián Castella, voluntarioso.

Sebastián Castella, voluntarioso.

Sin el particular descanso 'almeriense', debido a la meteorología, saltó al albero el cuarto de la tarde, un novillo negro de 430 kilos que fue lidiado por el francés Sebastián Castella. Lo recibió con ganas en una faena que basó en un toreo redondo con un astado al que le ganó la partida. Se venció por el izquierdo y se arrimó en los instantes finales antes de una estocada que le sirvió para llevarse un trofeo.

Ginés Marín puso lo mejor de la tarde y se llevó dos orejas y el rabo. Ginés Marín puso lo mejor de la tarde y se llevó dos orejas y el rabo.

Ginés Marín puso lo mejor de la tarde y se llevó dos orejas y el rabo.

El jerezano Ginés Marín cuajó la mejor faena de la tarde ante el mejor novillo del festejo. Comenzó con unas vistosas chicuelinas que concluyó por gaoneras con el capote. Tras el tercio de banderillas, el joven matador llamado a coger el testigo de las grandes figuras en no mucho tiempo, arrancó su faena con la muleta de rodillas en los medios y proseguir con unos derechazos que activó al público tras la citada lluvia. Con templaza lidió Ginés Marín a su novillo de 435 kilos. De rodillas se metió al respetable en el bolsillo rematando su faena con unas manoletinas. Una estocada completa le sirvió para hacerse con los máximos trofeos, dos orejas y rabo. 

El almeriense José Cabrera con la muleta. El almeriense José Cabrera con la muleta.

El almeriense José Cabrera con la muleta.

Cerró el festejo el novillero local José Cabrera, que se enfrentó al más pesado -según tablilla- de la tarde. Un novillo negro de 450 kilos que no se lo puso fácil al almeriense. Estuvo voluntarioso con el capote y con un gran tercio de banderillas. Con la muleta, comenzó Cabrera con doblones por bajo. Siguió demostrando el de la tierra el trabajo realizado durante todo un año tanto en el campo como con sus entrenamientos, mostrando más temple en su toreo y distintos adornos. Terminó su faena con manoletinas. Cuando entró a matar, Cabrera e llevó un varetazo en el pómulo derecho tras un pinchazo. Después de otro pinchazo logró una estocada con la cual se arrodilló su enemigo. Fue premiado con una oreja y una calurosa ovación. 

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