Los 44 años de la muerte de Chanquete y los proyectos que hubo para resucitarlo en un 'Verano Azul 2'
Distintas direcciones de TVE fueron lamentando que el personaje principal de la serie de Antonio Mercero falleciera para haber dado paso a una segunda temporada
Españoles, Chanquete ha vuelto
Esta actriz que superó los 100 años está unida a la memoria de 'Verano Azul'
Verano Azul había dejado noqueada a la sociedad española hace 44 años. No se esperaba aquel impacto de duelo aunque fuera una ficción. Los dramas reales estaban en la calle, como ha sucedido siempre, incluido un terrorismo etarra que arreciaba en aquellos momentos, muy duramente. Pero nunca hubo un fallecimiento ficticio que generara tal repercusión como el del personaje de Antonio Ferrandis. La serie grababa en Nerja entre 1979 y 1981, ambientada como el ficticio pueblo mediterráneo al que acudían familias de veraneantes de diferente condición social y convivían con los autóctonos, se extendía solo por 19 episodios, una temporada de número irregular, con final cerrado. En esa historia coral Antonio Mercero trataba temas universales (la soledad, el amor y el desamor, la identidad, la falta de diálogo intergeneracional, el clasismo, la muerte, sí, la muerte) desde el punto de vista de distintos jóvenes y niños ante unos padres, estirados unos, más comprensivos otros, que no les entendían y dos adultos con los que iban descifrando lo mejor y peor de todos nosotros, los adultos, que en el fondo nunca nos enteramos de nada.
Con una temporada Mercero entendía que ya era suficiente material para este proyecto que le llevó cuatro años (escribió los guiones en 1977, el año de las primeras elecciones generales, cuando todo era nuevo desde la dictadura) y su mirada estaba puesta en el cine. Aquella TVE que le había encargado el proyecto estaba en proceso de transformación por lo que incluso la programación de la serie en principio se convirtió en un engorro, estrenándose los domingos tras el Telediario de la sobremesa, en pleno otoño. Y un sobrecogedor desenlace emitido en invierno. La TVE que estrenaba Verano Azul estaba en manos de Carlos Robles Piquer (cuñado de Manuel Fraga) con la que el ala más conservadora de UCD retomaba la televisión tras el aperturismo de Fernando Castedo y para frenar la llegada del PSOE. En años de dramas y cambios sociales y políticos, la serie de Chanquete, como se llamó aquel difunto eterno, nunca fue inofensiva y abrió melones que nunca se habían tratado en una cadena pública aún tomada por la censura y el franquismo por debajo de la mesa.
El 7 de febrero de 1982, cuando toda España vislumbraba a Naranjito como símbolo de una puesta al día de un país con tantos complejos, se emitía el episodio Cuando un amigo se va, con las Sevillanas del Adiós de Amigos de Gines que hizo llorar a moco tendido a tres cuartos de la audiencia como mínimo. Chanquete, del que nunca supimos su nombre en el DNI, se moría del disgusto de ver amenazada su vivienda, un barco encima de un cerro, por los promotores que garabateaban una voraz y hortera urbanización. Las revistas ya habían anunciado que aquel domingo de hace 44 aos se moría el sabio pescador que mediaba entre hijos y padres, así que quién sabe si 24 o 25 millones de españoles, un 80% de la población, estaban atentos a la despedida y a su reacción. Y llorando mucho.
La muerte del personaje interpretado por Antonio Ferrandis (actor que justo un año después acudía a la gala de los Oscar por Volver a empezar, el premio que alzó Garci) se producía en el penúltimo episodio. Mercero quería hablar de cómo la muerte afectaba a los niños. Él lo había vivido en su infancia, cuando al salir del cine un amigo corría por la calle gritando "Olano ha muerto, Olano ha muerto", el apellido de un niño que se había ahogado en el río. Cambien Olano por Chanquete y tiene el obituario más memorable de la historia de España, con permiso del moqueo de Arias Navarro. Verano Azul realmente terminaba ahí, el último capitulo que recuperó la tristísima canción El final del verano, era en sí una secuela, el epílogo (emitido el 14 de febrero del 82), cuando el grupo de amigos se disolvía... para siempre. Como lágrimas en la lluvia, diría meses después en la pantalla el replicante Roy Batti. Verano Azul pertenece a un invierno lluvioso. Todas sus reposiciones y aunque la veamos ahora mismo en streaming no tendrá nunca la melancolía ingenua de cuando se estrenó hace 44 años.
Así que la auténtica muerte de Chanquete fue hace 44 años y con ella se desbarataban las secuelas aunque en distintas ocasiones se tentó a Mercero de hacer una continuación. Ya tuvo bastante con cuatro años de trabajo y una programación a trompicones de aquel esfuerzo. Las cámaras de TVE llegaron a visitar a una señora que decía haber escrito el guion de un Verano Azul 2, donde había más "muerte" y "drama". No pasó de los folios. El creador de la serie llegó a decir que le propusieron todo tipo de rescates, incluso la resurrección del pescador, para haber hecho una segunda parte.
El proyecto que estuvo más cercano a cristalizar fue el de 2008, cuando la productora Ida y Vuelta, que fue adquirida por el grupo Boomerang en 2011, fue la que llegó más lejos con una continuación. Una prolongación de las historias cuando los hijos de los años 70 se convertían en padres. Juanjo Artero, Javi, fue uno de los actores que iban a encarnar a esos nuevos padres pero no llegó a rodarse. Con su propio hijo Artero rodó un spot con la marca Larios en 2022 en la que se reencontraban con la pandemia ya controlada, en un nuevo verano de esperanza. Ha sido lo más cerca que ha estado el regreso de aquel verano del 82 que se emitió en invierno.
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