Córdoba, abierta al turismo

Una ciudad de ensueño

  • Innegable es el atractivo de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad, pero también el esfuerzo que se está realizando para que el turista se sienta seguro y cómodo con los protocolos anti Covid-19

Al fondo, Córdoba con su puente romano en primer término. Al fondo, Córdoba con su puente romano en primer término.

Al fondo, Córdoba con su puente romano en primer término. / Archivo

El destino que no defrauda y al que se puede volver una y otra vez porque Córdoba siempre esconde un rincón por descubrir. Teniendo como prioridad la seguridad y el bienestar del visitante, en esta realidad diferente que nos ha tocado vivir debido a la pandemia del coronavirus, la ciudad abre sus puertas al turismo.Con un enorme legado cultural y monumental, Córdoba goza de una situación estratégica, cercana al Guadalquivir, antiguamente navegable, y de la herencia de los distintos pueblos asentados en sus ricas tierras, la han convertido en un lugar privilegiado. Una ciudad acogedora por la que pasear entre calles, plazas y jardines; admirar sus conjuntos escultóricos, iglesias Fernandinas y conventos; adentrarse en sus mundialmente conocidos patios, en sus museos, baños árabes o palacios.

Jardines del Alcázar de Córdoba. Jardines del Alcázar de Córdoba.

Jardines del Alcázar de Córdoba. / Archivo

Patrimonio de la Humanidad

La Unesco reconoció en el año 1994 la importancia universal de los bienes históricos cordobeses, ampliando el título de Patrimonio de la Humanidad no sólo a la Mezquita-Catedral, sino también a todo el conjunto urbano que la rodea. Además, en 2012, Córdoba recibió otro distintivo más: La Fiesta de Los Patios fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Por último, en 2018, la Ciudad Califal de Medina Azahara también recibió el título de Patrimonio de la Humanidad. Además, como el resto de España, disfruta del título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad concedido también al Flamenco (2010) y a la Dieta Mediterránea (2013). Distinciones que solo corroboran el extenso patrimonio de la ciudad.

Mar de civilizaciones

Romanos, musulmanes o judíos habitaron la capital, dejando un legado del que hoy en día podemos disfrutar. La toma de Córdoba por los romanos en el siglo II a.C. auspicia uno de los momentos de mayor esplendor de su Historia junto con el del califato musulmán. Fue a mediados del siglo II cuando un general llamado Claudio Marcelo, funda Corduba. Bajo el dominio romano, la capital vive una intensa monumentalidad y enriquecimiento de su infraestructura pública.En el año 756 se produce la toma de Córdoba y la proclamación de la misma como capital del emirato independiente de Al-Andalus. Abd al-Rahman I realizó la primera gran ampliación de la Mezquita Aljama de Córdoba y reconstruyó las murallas y el Alcázar, pero será con Abd al-Rahman III cuando Córdoba cobre un total protagonismo. En el año 929 es proclamada capital del califato independiente de Damasco, siendo sede religiosa, política y administrativa de todo el reino islámico occidental. Bajo el mandato del primer califa se levanta Medina Azahara, efímera ciudad extramuros de la medina, fuente de inagotables leyendas debido, en parte, a los ricos materiales empleados en su construcción.

Detalle de un patio. Detalle de un patio.

Detalle de un patio. / Archivo

Pero en junio de 1236, las tropas de Fernando III el Santo llegan a las puertas de la ciudad y la toman. Se inicia entonces la repoblación cristiana de Córdoba, cuya historia se puede ver en templos, conventos y otras edificaciones. En cuanto a la Córdoba judía, cuando los sefarditas abandonaron la Península, sus casas y sus edificios públicos, sus lápidas sepulcrales y sus objetos de culto fueron destruidos o utilizados para fines muy distintos, lo que hace muy difícil localizar y reconocer los restos de la cultura judía en suelo español.

Festival de los patios

El monumento más visitado de Córdoba es la Mezquita-Catedral, pero le sigue un conjunto monumental único en el mundo: los patios.

La climatología seca y calurosa de Córdoba provocó que, primero los romanos y más tarde los musulmanes, adaptaran la tipología de casa popular a las necesidades, centrando la vivienda en torno a un patio, que normalmente tenía una fuente en el centro y en muchas ocasiones un pozo que recogía el agua de lluvia. Los musulmanes readaptaron este esquema dando entrada a la vivienda desde la calle a través de un zaguán y colocando vegetación abundante para aumentar la sensación de frescor. Pues son esos patios y otros más recientes los que visitan cada año miles de visitantes, declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Visitantes en uno de los patios que entran en el concurso de 2019. Visitantes en uno de los patios que entran en el concurso de 2019.

Visitantes en uno de los patios que entran en el concurso de 2019. / Archivo

Desde el año 1921 el Ayuntamiento de Córdoba organiza durante la primera quincena de mayo un concurso de Patios, en el que los propietarios de estos engalanan sus viviendas para conseguir el prestigioso galardón ofertado por el Consistorio. Aunque este año, debido a la Covid-19, el concurso que se realiza en mayo, se ha tenido que trasladar a octubre y con carácter de festival. Estos patios se reparten por diferentes zonas: el barrio más característico es el del Alcázar Viejo, entre el Alcázar y la parroquia de San Basilio, aunque también los hay por el barrio de Santa Marina, alrededor de San Lorenzo y la Magdalena. En el entorno de la Mezquita-Catedral, el barrio de la judería presenta también ejemplos de gran belleza y antigüedad. El exponente más bello se encuentra en el Palacio de Viana, que ofrece doce patios diferentes.Entre las novedades que se incluyen este año, una de las más destacadas es la limitación del número de participantes a un máximo de 50 por recinto. También se pretende implementar una prueba piloto, en la que a través de cámaras inteligente y redes wifi, se contabilice el número de personas que acceden a cada patio, el tiempo que pasan en ellos y cómo se mueven en su interior.