La organización de la Jornada Mundial de la Juventud sólo tiene miedo a la lluvia

Todo está a punto a menos de dos semanas para la visita del Papa a Madrid

C. Lladó (Efe) / Madrid

07 de agosto 2011 - 05:01

El director de Planificación de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), Javier Sobrino, asegura que, una vez superados los retos de organizar la seguridad, el alojamiento y el suministro de agua para el Papa y el casi medio millón de peregrinos de todo el mundo que han confirmado su asistencia, ya sólo teme a la lluvia en pleno agosto.

Decenas de miles de acreditaciones personales, 6.000 autobuses circulando por Madrid, un control de visados especial en los aeropuertos, un dispositivo que garantice la seguridad del Pontífice sin alejarle de la gente y la coordinación de cinco grandes actos con cientos de intervinientes, son algunos de los retos a los que se ha enfrentado la organización de la JMJ.

"Creemos que está todo previsto, tenemos plan B para todo y a veces hasta plan B del plan B, pero la lluvia nos preocupa muchísimo", dice Sobrino, en una entrevista a menos de dos semanas del encuentro que comenzará el 18 de agosto del papa Benedicto XVI con los jóvenes.

La JMJ, que reunirá en Madrid a más de un millón y medio de personas entre los inscritos y los espontáneos, será el "mayor evento jamás montado en España; un acto para casi dos millones de personas no había sucedido nunca, ni en Barcelona 92", dice aparentemente tranquilo.

Tampoco le preocupan los incidentes relacionados con el Movimiento 15-M en la Puerta del Sol, punto al que irán en procesión los catorce pasos de Semana Santa que figuran en el Via Crucis, uno de los actos principales. "Nosotros solicitamos esa procesión hace más de un año y en ningún caso se nos ha dicho que no vayamos a poder llevarla a cabo", dice.

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