Un libro recoge la vida y obra de Fray Ricardo, el innovador de la Semana Santa cordobesa
El historiador Alejandro Aguilar presenta este miércoles su obra en el centro cultural de la Fundación Caja Rural del Sur
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El historiador cordobés Alejandro Aguilar recupera en un libro la figura de Fray Ricardo, una persona esencial para la renovación de la Semana Santa de Córdoba. El autor lo presentará este miércoles, 11 de marzo, a las 18:30, en el centro cultural de la Fundación Caja Rural del Sur. La entrada es libre hasta completar aforo.
La idea de escribir este libro, publicado por Almuzara, surge tras la repentina muerte de Fray Ricardo, en mayo de 2019, por "la necesidad de revisar y de ordenar su extensa obra", que abarca muchos puntos de Andalucía. Esta obra se presenta como una recopilación del pensamiento y del legado artístico del fraile.
"La historia de la Semana Santa no se puede explicar sin la aportación de Fray Ricardo", señala Aguilar, añadiendo que la pasión por el arte "le viene desde pequeño", ya que realizaba maquetas de pasos y coleccionaba postales de la Semana Santa de la época. En sus primeros años, antes de ordenarse sacerdote, también pintaba cuadros, algunos de los cuales se pueden apreciar en las páginas de este libro. "Esa sensibilidad artística la ha desarrollado luego a través de las cofradías y mediante el sacerdocio", apunta el autor.
Comienzos en las cofradías
Fray Ricardo nació el 1 de octubre de 1946 en Córdoba y fue bautizado en Santa Marina. Este 2026 se cumplirá el 80 aniversario de su nacimiento. "Toda su vida se desarrolla en torno al convento, del que luego más tarde sería guardián", es decir, el superior o responsable máximo de la comunidad.
En 1968 empezó a tener relación con la orden de los capuchinos y en 1975 se ordena fraile. Un día después, ya oficia su primera misa ante la Virgen del Rosario, de la hermandad de la Expiración, en la iglesia de San Pablo. Precisamente, sus inicios cofrades están ligados a esta hermandad y a la figura de Rafael Zafra, que entonces era su hermano mayor y más tarde sería presidente de la Agrupación de Cofradías.
En esos momentos, la Expiración tenía en pensamiento de hacer una nueva Dolorosa. Entonces, Fray Ricardo puso en contacto a Zafra con Luis Álvarez Duarte. A partir de ahí, el imaginero sevillano empieza a entablar una importante relación con la Semana Santa de Córdoba y realizó cinco imágenes dolorosas: la Virgen del Rosario, la Soledad, el Desconsuelo del Santo Sepulcro, la Virgen de la Encarnación de la hermandad del Amor y Nuestra Señora Reina de los Ángeles de la hermandad de la Sangre (el Císter), que es la que fundó Fray Ricardo y este año celebra su 50 aniversario.
Al respecto Alejandro Aguilar resalta que Fray Ricardo no solo se puede retratar "por los cientos de enseres y diseños que aporta a la Semana Santa de Córdoba y de otros puntos, sino porque en un momento muy complicado de la Semana Santa fue la persona que conecta Córdoba con los principales artistas sevillanos, él sí conocía". Así, añade que a inicios de los años 70, ya había ganas de revitalizar la Semana Santa cordobesa, pero "estaban carentes de referentes y había un grupo de jóvenes que vieron en Fray Ricardo a un impulsor", puntualiza.
El fraile diseñó el palio y el manto de la Virgen del Rosario, "que es uno de los grandes conjuntos, sin duda alguna, de la Semana Santa cordobesa" y, a partir de ahí, se extiende su producción artística. En la hermandad de la Paz "fue clave". En 1983 realizó el palio de la Virgen de las Palomas y no solo fue asesor artístico, sino que también fue director espiritual durante muchos años de la hermandad.
También fue impulsor de la hermandad de los Dolores de Alcolea, barriada en la que fue párroco durante varios años, cuyos estatutos fundacionales se aprobaron en 1984.
Su influencia en Andalucía
Por otro lado, Aguilar destaca la faceta de Fray Ricardo como predicador. "Creo que muy pocas son las cofradías de Córdoba, Sevilla, Cádiz, Almería o Granada que se habrán quedado sin escucharlo", puntualiza. Su último pregón lo dio en 2009, con motivo del 450 aniversario de la fundación de la regla de la hermandad de Montesión de Sevilla, en el Teatro Lope de Vega.
En 2006, el fraile se fue de Córdoba destinado a Sevilla y más tarde a Jerez. Volvió a su ciudad natal en 2017, donde permaneció hasta su muerte, en mayo de 2019. En ese tiempo mostró las mismas ganas de implicarse en las cofradías y, "gracias a su impulso, se vuelve a reorganizar el Redil de la Divina Pastora de Capuchinos". En 2019, estuvo disfrutando de la Semana Santa de Córdoba y "la última levantá que se le dedica en Córdoba fue de la hermandad del Descendimiento, en el Arco del Triunfo, justo antes de entrar a carrera oficial".
Fue a su vuelta a Córdoba, en 2017, cuando Alejandro Aguilar conoció a Fray Ricardo: "Descubrí al sacerdote, al capuchino, al artista, al diseñador y al cofrade, porque Fray Ricardo por encima de todo era cofrade". De hecho, "él decía siempre que los símbolos cofrades y la religiosidad popular fueron los que le impulsaron a acercarse al sacerdocio".
El libro incluye fotografías, curiosidades y detalles de la trayectoria de Fray Ricardo, testimonios de personas que lo conocieron y anexos documentales con algunos artículos del propio Fraile, por ejemplo el pregón del 50 aniversario de la Paz, que fue en 1990.
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