Cuaresma

El Señor de la Sangre de Córdoba regresa al Císter

  • La hermandad del Martes Santo celebra los actos a su titular en la que fue su sede hasta finales de la década de los noventa

  • La cofradía explica que "era una oportunidad para reencontrarnos con nuestros orígenes"

El Señor de la Sangre, durante sus cultos en el Císter. El Señor de la Sangre, durante sus cultos en el Císter.

El Señor de la Sangre, durante sus cultos en el Císter. / Juan Ayala

Un regreso especial a su pasado. La hermandad de la Sangre está celebrando los cultos a su titular en la iglesia de la Inmaculada Concepción, convento de El Císter, templo donde se fundó la corporación del Martes Santo en 1976, auspiciada por el recordado Fray Ricardo de Córdoba, y donde permaneció hasta finales de la década de los 90 cuando se trasladó al cercano convento del Santo Ángel de los Padres Capuchinos.

El Señor de la Sangre, que es el protagonista del cartel anunciador de la Semana Santa de Córdoba de este año, preside un sencillo altar sin dosel y con diferentes puntos de luz en el retablo del templo del Císter, donde tiene lugar el quinario al Cautivo de Antonio Eslava desde el pasado martes y donde se celebrará este próximo domingo la función principal de la corporación del Martes Santo.

Sin procesiones de Semana Santa por segundo año consecutivo por culpa de la pandemia, la hermandad de la Sangre ha hecho un guiño a su pasado, con el regreso a la que fue su casa durante muchos años. Estos cultos en la iglesia de la Inmaculada Concepción se están realizando bajo las pertinentes medidas de restricción y siguiendo los pertinentes protocolos sanitarios.

El hermano mayor, Carlos Olivares, ha explicado a el Día que "dado que en este tiempo lo poco que podemos celebrar son cultos internos, decidimos que era un buen momento para realizar estos actos de manera íntima". Además, ha apuntado que "era una oportunidad para los hermanos reencontrarnos con lo que fueron nuestros orígenes".

El Señor de la Sangre, en el altar mayor de la iglesia de la Inmaculada Concepción. El Señor de la Sangre, en el altar mayor de la iglesia de la Inmaculada Concepción.

El Señor de la Sangre, en el altar mayor de la iglesia de la Inmaculada Concepción. / Juan Ayala

No es la primera vez que esta corporación mira hacia su antigua sede, donde fue fundada hace 45 años. De hecho, hace cinco años, en 2016, la Reina de los Ángeles visitó el templo del Císter. Estos cultos se realizaron por el 40 aniversario fundacional de la cofradía del Martes Santo, que expuso en besamanos a su titular tras la santa misa.

Ahora vuelve a repetirse una imagen del pasado y donde los hermanos y devotos de esta cofradía pueden rendir tributo al Señor de la Sangre en el lugar que fue su casa durante muchos años. Otro guiño de una corporación que disfruta de unos días especiales dedicados a su titular, que volverá posteriormente a su actual sede, el convento del Santo Ángel de los Padres Capuchinos.

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