Lucena

El futuro de Jauja se seca: 500 vecinos reclaman agua para el olivar tradicional

  • La comunidad de regantes Paño Cabezas demanda el uso de aguas invernales del Genil y de las escorrentías

  • Advierten de que la carencia de recursos provocará la desaparición del pueblo "en dos o tres años"

Marcha de la comunidad de regantes de Jauja. Marcha de la comunidad de regantes de Jauja.

Marcha de la comunidad de regantes de Jauja. / M. González

Algunos agricultores han desistido de continuar labrando sus tierras y los ciudadanos jóvenes, sin la intención de regresar, sondean nuevos destinos con perspectivas formativas y laborales de mayor certidumbre. Son dos impactos elocuentes de la deriva contemporánea en Jauja, una aldea lucentina sin agua para el olivar, sustento económico de este núcleo.  

Unos 500 vecinos, más de la mitad de los habitantes en esta pedanía, han asistido este miércoles a una manifestación que ha reclamado un abastecimiento suficiente que nutra a unas 800 hectáreas de olivo tradicional. Las organizaciones agrarias COAG, UPA, Asaja y la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias y sindicatos han respaldado esta marcha, convocada por la comunidad de regantes Paño Cabezas, y a la que han trasmitido su respaldo las formaciones políticas representadas en el Ayuntamiento de Lucena.

Por el futuro de Jauja, nuestro olivar tiene sed, rotulaba, como mensaje directo y comprensible, la pancarta que ha presidido un itinerario inaugurado en las inmediaciones de la delegación del Consistorio y finalizado en el puente que enlaza con la provincia de Sevilla.

“Ya no podemos más”, expresaba Eduardo Gómez, presidente de unos 240 comuneros que representan “a prácticamente todas las familias” de esta población. En síntesis, reivindican a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico una autorización que les posibilite utilizar un hectómetro de las aguas invernales y almacenar aguas no reguladas de fincas y escorrentías.

Argumentan estos agricultores que “más del 50% del agua transportada en el río Genil, que circunda Jauja, va al mar”, un desenlace sistemático que califican de “pena porque se desaprovecha”. La carencia de recursos hídricos provocará, “en dos o tres años”, auguran, “la desaparición del pueblo”, mientras, entre Écija y Herrera, subrayan, se plantea la ejecución de una presa “con 100 hectómetros cúbicos”.

Financiarán la construcción de la balsa y depósitos

Eduardo Gómez pondera “el éxito” de esta cita y avanza que proseguirán, periódicamente, las protestas porque “ya no podemos más”. Por ejemplo, han concertado, en septiembre, una reunión con Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Desde la asociación aseguran que ningún responsable político o de las distintos organismos implicados ha manifestado su rechazo a la petición y, por lo tanto, piden una rápida modificación de la Ley de Aguas.

Unos 50 vehículos, entre coches y tractores, han participado en esta ruta. La comunidad de regantes aclara que “no pedimos subvenciones”. Desde su constitución, hace un año y medio, han conseguido pactar la financiación ligada a la construcción de una balsa, en la zona baja de la aldea; y de cinco depósitos, en el sector alto, de 12.000 metros cúbicos cada uno, que acumularán el agua. Un proyecto, ya redactado, y que supera los ocho millones de inversión. Asimismo, han planificado la implantación de unos motores que, mediante turbinas, generarán suministro eléctrico.

En una intervención pronunciada al inicio del trayecto, el alcalde de Lucena, Juan Pérez (PSOE), ratificando su apoyo a la causa, señalaba que este déficit de agua “está provocando este provocando ese despoblamiento que tomos tememos y todos deseamos que no se produzca”. En este sentido, abogaba por “intentar darle la solución que demandan los agricultores y los jaujeños para Jauja y comarca”.

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