EDITORIAL
Una isla de normalidad institucional
Una incesante ola de solidaridad ha inundado este domingo Adamuz, un pequeño pueblo de poco más de 4.000 habitantes enclavado a los pies de Sierra Morena, en la comarca del Alto Guadalquivir, que se ha convertido en el foco de actualidad nacional por el grave accidente de tren que, por el momento, ha dejado más de una veintena de fallecidos y decenas de heridos.
Desde el primer momento, los vecinos se han volcado con todo para auxiliar a las víctimas del siniestro provocado por el descarrilamiento de un tren Iryo que hacía el recorrido Málaga-Madrid y que, tras invadir la vía contigua, ha empujado a descarrilar a un Alvia que unía la capital de España con Huelva.
El equipo médico de Adamuz fue el primero en llegar a la zona y prestar atención a los heridos, sumándose posteriormente el resto del dispositivo de emergencia dispuesto por la Junta de Andalucía. A ellos se sumaron numerosas personas que, con sus vehículos, de todo tipo, se prestaban a trasladar a los heridos y pasajeros indemnes hacia la localidad.
Los pasajeros con daños diversos han pasado primero en el Puesto Médico Avanzado, que se ha instalado en el edificio técnico de Adif en la propia estación, donde se ha realizado el triaje de las personas heridas, la atención sanitaria inicial y la estabilización antes del traslado a los hospitales.
El resto de pasajeros ha ido llegando a la Caseta Municipal, desde donde se ha configurado el plan de transporte alternativo. Poco antes de las 23:00 comenzaron a llegar autobuses, que luego han ido poniendo rumbo tanto a Córdoba como a Málaga, Huelva y Madrid.
Antes de todo eso, los vecinos de Adamuz se han ido acercando ofreciendo mantas, agua, comida y ayuda de todo tipo. Algunos, incluso, han ofrecido sus casas por si alguien necesitaba pasar la noche.
Y lo han hecho en un reciento repleto de personas, donde los servicios sanitarios no paraban de acceder con camillas, mesas, mantas y botellas de agua para todos los pasajeros. También han estado allí los servicios sanitarios de la Cruz Roja y Protección Civil para prestar atención.
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