Una tormenta anega unas 30 casas y obliga a rescatar a ocho personas
El río Cabra y el arroyo Santa María se desbordan sembrando el caos · La gota fría también dejó antes secuelas en otras localidades como Cabra, La Carlota y Lucena y provocó el corte de varias carreteras.
Una tormenta sembró poco antes de la madrugada de ayer el caos en Monturque. En apenas seis minutos de tromba, el agua alcanzó los dos metros en bastantes viviendas ubicadas en la zona de Los Llanos, en el Camino de la Vereda, y efectivos del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios de la Diputación tuvieron que desalojar a ocho personas que se quedaron atrapadas en sus casas. Muchos de los afectados llegaron incluso a temer por sus vidas. El diputado provincial de Acción Territorial, Antonio Ramírez, confirmó a El Día que fueron una treintena de viviendas las más afectadas. Las fortísimas precipitaciones provocaron el aumento del caudal del río Cabra y del arroyo Santa María a su paso por Monturque, lo que a su vez desencadenó "toda una tragedia, ya que estas personas lo han perdido todo", sentenció Ramírez. En la mañana de ayer, 12 bomberos del Consorcio, acompañados de un camión de apoyo del la Empresa Provincial de Aguas (Emproacsa) se encontraban trabajando en la zona afectada en las tareas de limpieza junto a los vecinos.
Uno de los damnificados, José, jubilado ya, se quejaba de su suerte. "Lo hemos perdido todo después de 30 años trabajando en Suiza para poder vivir mejor", decía, mientras que otro jubilado, Luis, explicó que se tuvo que refugiar en el balcón de su casa a la espera de que descendiera la altura del agua acumulada en la planta baja.
También sobre la medianoche, en el kilómetro 62 de la antigua carretera a Málaga (N-331), los bomberos tuvieron que rescatar del interior de un vehículo a un hombre que se había quedado atrapado por la avenida de las aguas.
Ramírez detalló que la Diputación actuó con ocho máquinas en distintas carreteras a las que afectó la riada. Así, se trabajó "en la CO-6217, entre Cabra y Lucena, por el desbordamiento del arroyo Guadalazar; en la CO-6214 y la C-6216 [que afectan también a la localidad egabrense] por desbordamiento del arroyo Santa María; en la CO-5207 de Monturque en dirección a Cabra y en la CO-7212 entre Cabra y Baena", puntualizó. Según la Dirección General del Tráfico (DGT), al cierre de esta edición ya se había restablecido la normalidad en todas las carreteras afectadas.
Pero la gota fría no sólo asoló Monturque. Previamente hizo estragos en Cabra, donde en la mañana de ayer aún los vecinos realizaban tareas de limpieza de las calles. Según fuentes vecinales, en la ciudad egabrense el agua llegó a alcanzar un metro de altura en la noche del lunes, al igual que ocurrió en Aldea Quintana (La Carlota), en la urbanización Las Dueñas, donde cayeron 75 litros por metro cuadrado en apenas 20 minutos, según explicaron ayer desde el Ayuntamiento colono, inundando cocheras, cocheras y calles. En la Chica Carlota también se dejaron sentir los efectos de esta tormenta, ya que los vientos levantaron el tejado de una nave agrícola golpeándolo contra el colegio sin que causara daños importantes. Lucena tampoco se libró de las inundaciones, que afectaron, sobre todo, a la carretera de Cabra, la entrada al santuario y a la ciudad por la A-45.
Ayer, Asaja Córdoba exigió la limpieza de arroyos y ríos para evitar inundaciones como las ocurridas, mientras que la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) pidió a los ayuntamientos que se declare zona catastrófica a Monturque, Cabra y Doña Mencía. La patronal agraria denunció "la desidia de la Consejería de Medio Ambiente" en la limpieza de arroyos y ríos y los "impedimentos para que los propietarios puedan realizar estas labores" y lamentó que, aunque los daños en infraestructuras y carreteras cortadas son grandes, así como en viviendas y negocios, "el campo ha sido el más damnificado". UPA coincidió con Ajasa en insistir en las graves pérdidas sufridas en los cultivos de, entre otras zonas, las Huertas de Cabra.
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