Almodóvar del río

Aquí sí hay playa

  • La Breña cuenta con las primeras aguas de baño de interior aptas certificadas por Sanidad y nadie quiere perderse este paraíso de interior a media hora de la capital

Aquí sí hay playa Aquí sí hay playa

Aquí sí hay playa

Córdoba. Junio. Domingo. 39 grados. Hay quienes se acuerdan, a las cuatro de la tarde, de lo que hablaban hace cinco días. "Yo esta temperatura a estas alturas del año no la he visto en mi vida". "Todavía me arropo por la noche, ni el nórdico he quitado". "Al final vamos a echar de menos el calor". Se acuerdan, vaya que si se acuerdan. De un día para otro vino y ya no se va a marchar. El verano ha llegado tarde, sí, aunque oficialmente deba hacerlo el próximo jueves. En Córdoba hay competiciones, como la de la temperatura más alta a tal hora de tal mes, que siempre la colocan como vencedora.

La tradicional figura del dominguero o la dominguera, esas personas que debido a una vida apretada no pueden costearse un apartamento durante 15 días en la Costa del Sol y tienen su verano en el ida y vuelta, ha empezado a reformularse. Ya no habrá que coger el coche a las siete de la mañana para plantarse a primera hora en El Palo (Málaga). Habrá que madrugar, eso sí, pero el destino deseado estará a tan solo media hora. Y será la playa.

Hace apenas unos días el Ayuntamiento de Almodóvar anunciaba que Sanidad le había concedido el permiso de agua de baño para el pantano de La Breña, lo que convertía a este embalse en el primero de la provincia con tal distinción. Más de un año, como relata junto a estas aguas cristalinas la alcaldesa de la localidad cuca, Sierra Luque (IU), ha estado trabajando el Consistorio de Almodóvar para tener en su imponente pantano la primera playa de la provincia de Córdoba, que no es poco.

Luque reconoce que ver así este pequeño trozo de orilla de La Breña, con sombrillas, toallas y socorristas, es casi como ver crecer a un hijo. Las medidas son tan estrictas que controlar el agua es una tarea que se hace cada 15 días y, que si no se pasa, puede costar la retirada del nombramiento de Sanidad. Por ahora, las aguas de La Breña lucen impolutas, algo turbias justo en la orilla y a media mañana porque los primeros bañistas ya han probado esta playa de interior. Son unos afortunados por haber cogido sitio en este pequeño paraíso natural que, por ahora, mide unos cuatro metros de ancho y alrededor de 140 de largo (aunque ahora mismo es algo más corta porque el agua ha avanzado un poco). Como explica el técnico municipal Israel Bravo, a medida que el nivel del agua del pantano vaya descendiendo se irán ganando metros de arena. El calor del verano hará que ese agua se vaya evaporando, casi como una marea que hace retirar las olas de la orilla. Cuando esto ocurra, que no tardará mucho, el Consistorio volverá a cubrir de arena la orilla para que esos cuatro metros puedan ser algunos más. "¿Sabes los que nos ha costado esto", pregunta Bravo, muy pendiente de las familias que llegan con neveras y toallas. Tan pendiente que, junto a la alcaldesa, se ofrecen para buscar una sombrilla a una familia que se había confiado en pillar alguna de las que están aquí instaladas (y que deberán desaparecer cuando acabe la temporada), con la mala suerte de que todas estaban ya cogidas.

Justo al inicio de esta playa, que empieza al lado de un embarcadero donde se acumulan canoas para las actividades deportivas del pantano (que no son pocas), están sentados Francisco y José Miguel. Son los socorristas de la playa de La Breña y son vecinos del municipio. Explican que los principales daños que se pueden sufrir en una playa de este tipo se deben "a la lámina de debajo del agua"; esto es, grandes piedras o palos que pueden causar cortes.

Para ello, lo mejor para bañarse en esta playa son los escarpines, como si de una cala ibicenca se tratara. De Ibiza no, pero de Málaga, concretamente desde el Rincón de la Victoria, Susana Moreno y Juan José Bardán se plantaron en La Breña. Admiradores de la serie de Juego de Tronos, acudieron este fin de semana hasta Almodóvar para visitar el castillo -uno de los escenarios de la serie- y también aprovecharon para cambiar de aires. "Esto es bastante más relajante que las playas de Málaga", comentaba ella, que reconocía preferir sitios como La Breña a otros tan masificados.

Pili Sánchez, natural de León pero residente en Córdoba desde hace muchos años, también llegó hasta el paraje. Cuando vio la playa reconoció que "en las fotos parecía más grande", aunque eso no es motivo para que, junto a la mitad de su familia, instale sombrillas, mesas, toallas y sillas en la arena de La Breña.

Las recomendaciones: ir pronto para coger sitio, llevar zapatos de baño y, por qué no, algo de dinero porque también hay chiringuito, espetos incluidos. Ya no habrá que hacer horas de carretera para acudir hasta la playa. Con la suerte, además, del impresionante paisaje de La Breña.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios