Unas chispas de la maquinaria de extracción de piedra son las causantes del incendio de Villaviciosa

Un informe ha determinado que al entrar en contacto estas partículas con el pastizal seco, muy abundante en la zona, y unido a la meteorología, se provocó el fuego que arrasó más de 140 hectáreas.

Unas chispas de la maquinaria de extracción de piedra son las causantes del incendio de Villaviciosa
Unas chispas de la maquinaria de extracción de piedra son las causantes del incendio de Villaviciosa
EFE

10 de agosto 2011 - 17:34

Unas chispas desprendidas por maquinaria pesada utilizada para la extracción de piedras fueron las causantes del incendio forestal declarado el pasado 20 de julio en la zona de Cerro Vértice de Villaviciosa que arrasó 144,6 hectáreas.

El informe de investigación explica que durante la realización de tareas de extracción de piedras efectuada por maquinaria pesada se produjo la liberación de partículas metálicas incandescentes originadas por fricción o el impacto de los aperos de la máquina con una roca granítica del terreno.

El desprendimiento de tales chispas, al caer desde la roca y entrar en contacto con el pastizal seco, abundante en el área de inicio de fuego, apoyado por las condiciones meteorológicas, originó el inicio del incendio.

Ante ello, el informe determina la causa del mismo "como negligencia por motores y máquinas", en concreto maquinaria pesada.

El delegado de Medio Ambiente en Córdoba, José Ignacio Expósito, ha conocido este informe que detalla también los métodos y dispositivos empleados en su extinción y la propagación de los focos.

El documento relata cómo en la fase inicial del fuego se llevaron a cabo intentos de extinción con la utilización de extintores portátiles de polvo y con la apertura de cortafuegos usando la propia maquinaria, aunque todo ello no pudo detener el avance del incendio.

De esta forma, desde el punto de propagación, el fuego progresó inicialmente hacia el noroeste y suroeste remontando y traspasando la acumulación de piedras donde se estaban realizando los trabajos con maquinaria y alcanzando el terreno forestal contiguo.

Seguidamente, el fuego se propagó hacia el oeste favorecido por la topografía el terreno y por el viento mientras que la proyección de pavesas originó un foco secundario.

Este incendio fue controlado al día siguiente a las 10:35, casi 24 horas después de su inicio, y en las labores de extinción se movilizaron hasta 186 operarios, entre técnicos, agentes de medio ambiente y especialistas.

Además, intervinieron cuatro vehículos autobomba, la Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones (UMMT) de la provincia, 15 aeronaves y un equipo sanitario.

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