Subbética

La nueva licitación del servicio de Deportes de Lucena separa la monitoría y el mantenimiento

  • El gasto anual ronda el millón de euros y el nuevo contrato abarca dos años y otro opcional

Pabellón polideportivo de Lucena. Pabellón polideportivo de Lucena.

Pabellón polideportivo de Lucena. / Manuel González

La primera licitación promovida por el Servicio Deportivo Municipal de Lucena, después de la extinción por absorción del Patronato, vuelve a disociar la monitoría de las parcelas de limpieza y mantenimiento.

La última contratación suscrita por el organismo autónomo disuelto a final del año 2019 agrupó en un mismo contrato los distintos servicios. Es la fórmula que opera en estos momentos, desde el otorgamiento aprobado a la empresa cordobesa Alúa, especializada en el turismo activo, sector deportivo y formación. Un modelo y una gestión que, después de años de incidencias laborales, ha generado, en términos generales, estabilidad y agrado entre los trabajadores.

La concesionaria actual asumió esta encomienda municipal en septiembre del 2019 y, después de una primera prórroga ordinaria, contemplada en el pliego originario, desde mayo despliega efectos otra prolongación del vínculo, de carácter extraordinario, entre el Ayuntamiento y Alúa por causas asentadas en la declaración del estado de alarma.

Este tercer ciclo finaliza en febrero y el Consistorio pretende que, para entonces, haya culminado, completamente, el procedimiento abierto, mediante decreto de alcaldía, el pasado lunes día 26.

El concejal del ramo, Alberto Lora (PSOE), pondera que, tras “haber trabajado muchísimo”, ha cristalizado un acuerdo político entre los cinco grupos municipales al configurar el nuevo expediente técnico y administrativo.

Obligada la subrogación de los trabajadores

El argumento que se esgrime para diferenciar dos bloques radica en la estructura de la organización de la administración local. Las tareas específicamente deportivas pertenecen a un área y los servicios operativos concentran el resto de cometidos.

Por consiguiente, el apartado de monitoría, tarifa plana, gimnasio, natación, auxiliar de vestuario, actividades puntuales, socorrismo y atención al público conforma un concurso público estipulado en 507.000 euros y 26.577 horas anuales. De otro lado, el mantenimiento y la limpieza se cuantifican en 452.000 euros, previéndose 24.573 horas anuales. El tiempo fijado, en ambos casos, es de dos años con otro opcional.

Una de las cláusulas invariables y preceptivas es la subrogación de todos los trabajadores que integran la plantilla.

Lora expone que “ambas licitaciones salen fijando un máximo de horas de servicio, que responde al funcionamiento que se viene registrando en los últimos años en nuestras instalaciones deportivas municipales”. Una estimación, precisa, que “deja un margen de maniobra por si hiciera falta ampliar determinadas horas mientras perviva la situación de emergencia sanitaria”.

A partir de la reapertura de las dependencias deportivas, a continuación del primer confinamiento, permanece cerrado el gimnasio de la piscina cubierta. Además, en este recinto acuático se ha implantado un horario discontinuo, interrumpiendo la apertura al mediodía, y tampoco recibe usuarios los sábados. En esta jornada, de la misma manera, también se ha suspendido la utilización de la sala de musculación y fitness del pabellón polideportivo. Durante estos meses de  emergencia sanitaria, el número de usuarios es inferior, en más de un 66%, al computado anteriormente.

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