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El granizo paraliza la vendimia en la Sierra y hace temer por la cosecha

  • Asaja advierte de los daños en 3.000 hectáreas de cultivos y alerta de "grandes destrozos" en el olivar

Daños en una viña de la Sierra. Daños en una viña de la Sierra.

Daños en una viña de la Sierra. / reportaje gráfico: el día

La tormenta de lluvia y granizo registrada en la tarde del lunes en la zona Sur de la provincia de Córdoba, con alerta amarilla decretada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para la vecina comarca de la Subbética, provocó "graves daños" en parte de olivar y viña de la localidad de Montilla, según advirtió ayer la Asociación Jóvenes Agricultores (Asaja). La organización agraria calculó que las inclemencias meteorológicas han podido afectar a unas 3.000 hectáreas de campo, el 80% de olivar y el resto de viñedo, que se han visto "gravemente afectados" por las fuertes lluvias y, especialmente, por la tromba de pedrisco que cayó sobre las 17:30 del lunes en este término municipal de la Campiña Sur. Según los datos recabados por Asaja, se registraron aproximadamente unos 30 litros de agua por metro cuadrado.

Ello ha provocado que la producción de olivar para esta campaña haya sufrido "grandes destrozos" en fincas concretas, por lo que "puede verse mermada considerablemente", aunque es pronto para hacer cálculos.

El Consejo Regulador llama a la tranquilidad y confía en que el sol cambie la situación

El otro cultivo afectado por el granizo ha sido la vid, que ahora se encuentra en pleno proceso de vendimia. Según Asaja, el pedrisco podría haber afectado a unas 500 hectáreas de viña y a unos 500.000 kilos de uva en la zona de la Sierra de Montilla, incluida en la demarcación de calidad superior de la Denominación de Origen (DO) Montilla-Moriles.

El secretario del Consejo Regulador, Enrique Garrido, concretó que las lluvias estuvieron muy localizadas entre el lagar de las Fuentes y la vereda del Cerro Macho, donde las precipitaciones llegaron a dejar en torno a 40 litros por metro cuadrado en un breve lapso de tiempo. Algunos de los viticultores afectados interrumpieron ayer la recogida de la uva, ya que los caminos de acceso se encontraban intransitables como consecuencia del barro acumulado. En puntos concretos, el panorama era desolador, con frutos reventados y hojas rasgadas.

Respecto a los daños concretos que hayan podido sufrir las vides, Garrido dijo que es pronto para realizar una evaluación general, pues hay viñedos donde, debido al viento, partes de las cepas se han visto afectadas pero no en su conjunto. En todo caso, Garrido llamó a la tranquilidad y dijo que la evolución de la cosecha dependerá de lo que ocurra en los próximos días. En caso de que las precipitaciones se repitan, la producción podría verse mermada, pero si sale el sol y el agua se seca, no habría que temer.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que los cielos se mantengan despejados a lo largo de la semana en la localidad de Montilla, con temperaturas máximas que rondarán los 36 grados centígrados y mínimas en torno a los 20. La misma previsión se repite en el resto de localidades que conforman la DO Montilla-Moriles, por lo que se descartan nuevos episodios de lluvias torrenciales.

Así, la vendimia seguirá adelante. El secretario del Consejo Regulador avanzó que a finales de semana empezará a montarse la pasera de Montemayor, la de mayor extensión de toda Europa, para empezar a secar la uva pedro ximénez con la que se producen los vinos dulces típicos de la comarca. Y en el resto del marco la recogida de la uva sigue sin interrupciones.

Asaja, por otra parte, recomendó valorar individualmente la posibilidad de contratar el seguro agrario, ya que supone un instrumento recomendable en situaciones desfavorables para el campo. Además, afirmó que en los casos en los que el nivel de aseguramiento sea muy bajo porque la línea de seguro no funcione adecuadamente, "no debe servir el seguro de excusa a la administración para no pagar daños".

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