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La climatología favorece que el inicio de la vendimia regrese a su fecha natural

  • La Denominación de Origen estima que la cosecha, que arrancará en la primera quincena del mes de agosto, sea de carácter medio y que se generen alrededor de 100.000 jornales

Trabajadores en la recogida de la uva en la pasada campaña. Trabajadores en la recogida de la uva en la pasada campaña.

Trabajadores en la recogida de la uva en la pasada campaña. / el día

En los últimos tres años, la campaña de recogida de la uva en la zona de Montilla-Moriles se adelantó en el tiempo debido a las elevadas temperaturas y a la falta de lluvia, lo que la convertía en la primera vendimia de toda Europa. Sin embargo, este año la recolección va a comenzar en sus fechas naturales, esto es, a lo largo de la primera quincena del próximo mes de agosto. La razón no es otra que la climatología de los últimos meses, tanto las precipitaciones de la primavera, como las temperaturas que se están registrando este verano, que no son tan elevadas como, por ejemplo, en el último trienio. El año pasado, de hecho, la vendimia arrancó el 18 de julio.

Estas son las fechas que maneja el gerente de la Denominación de Origen (DO) Montilla-Moriles, Enrique Garrido, quien ayer aseguró a el Día que la vid no es el único cultivo agrario que se ha alterado en su recogida y que este año "se ha adaptado a su fecha normal". "Las condiciones de la primavera y las temperaturas de este verano están haciendo que la uva madure y se encuentre sana, correcta y sin plagas", anotó Garrido, quien estimó que la de este año será una "cosecha media para las 5.000 hectáreas que hay". Al respecto, señaló que desde hace tres años esta superficie se mantiene, a pesar de que en la zona "hay una dualidad de cultivos de olivo, que perjudica a la superficie de viñedo y de vid". No obstante, consideró que con este terreno "se cubren las necesidades" de certificación del marco regulador.

Entre las previsiones que manejan en la DO para esta vendimia se encuentra la de que se obtengan entre 45 y 50 millones de kilos de uva y que se generen alrededor de 100.000 jornales. Garrido también aludió a la producción anual desde el marco regulador y la cifró en alrededor de 35 millones de litros, de los que una veintena se venden tras su paso por el marco regulador, ya que "no todo lo que se produce pasa por la DO".

Las primeras uvas que se cosecharán serán las variedades blancas tempranas como Chardonnay, Sauvignon Blanc, Verdejo y Moscatel, que producirán los primeros mostos con los que se harán los vinos jóvenes y a las que seguirán las variedades tintas y finalmente la variedad autóctona, la Pedro Ximénez.

El gerente de la DO también recordó que al igual que hace dos años, el marco mantiene en el ejercicio de 2018 la Tarjeta del Viticultor, ya que "vino para quedarse". Esta tarjeta es un sistema de control que sirve para validar la procedencia de la uva y tiene un chip de memoria que acredita la titularidad de los viñedos inscritos en el marco regulador. El viticultor debe presentar de manera obligatoria este dispositivo en cada entrega de uva. Es más, el marco no aceptará la entrada de uva en lagar sin la correspondiente tarjeta; el incumplimiento de cualquiera de las obligaciones en el uso de la tarjeta supondrá la descalificación de las partidas de uva afectadas.

La vendimia en el marco Montilla-Moriles del año pasado se cerró con una caída de hasta el 25% respecto a la campaña de 2016 -muy condicionada por las elevadas temperaturas que se registraron- y se cifró en torno a los 32 millones de kilos, por lo que las previsiones para de 2018 son, por el momento, bastante optimistas, ya que se prevé un notable aumento.

La comarca Montilla-Moriles lidera el sector vitivinícola en la provincia, que agrupa las Denominaciones de Origen de vino y de vinagre. El 54% del viñedo de Córdoba está reestructurado, lo que equivale a alrededor de 3.170 hectáreas, con una subvención acumulada desde 2001 y hasta el año pasado superior a los 30 millones de euros. El marco Montilla-Moriles tiene inscritos 2.145 viticultores y se extiende por 17 municipios. La zona cuenta con 55 bodegas inscritas, de las cuales 44 son además embotelladoras, según los últimos datos del Observatorio Español del Mercado del Vino.

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