Adamuz intenta recuperar la normalidad: "La gente de aquí es de campo y dura, pero no está preparada para esto"
En la localidad "nunca se había visto nada igual", relata un vecino junto al hogar del pensionista
Última hora del accidente de tren de Adamuz, en directo: el número de fallecidos se eleva a 43
El municipio cordobés de Adamuz, pequeño pueblo olivarero enclavado en la Sierra Morena cordobesa con algo más de 4.000 habitantes, va recuperando poco a poco la normalidad tras el trágico accidente ferroviario que ha causado la muerte de al menos 43 personas, aunque sigue sumido en la "conmoción" y la "incertidumbre" por la ocurrido.
Junto al hogar del pensionista, que sirvió de refugio para los afectados por el accidente durante las primeras horas del suceso, Germán Sánchez, vecino de Adamuz que nació en Barcelona pero llegó al pueblo a los nueve años, reconoce que "nunca se había visto nada igual" y siguen "todavía conmocionados".
"Hasta que no se sepa todo, estamos todavía con esa incertidumbre y estamos mal", relata Sánchez, quien señala que la gente de Adamuz "es de campo y dura, pero no está preparada para esto", por lo que a cualquier persona "le ha tocado la sensibilidad bastante" y se "ha llorado mucho".
Con sus orígenes catalanes, Germán ha querido acordarse del pueblo de Gelida (Barcelona), después del accidente que se produjo anoche cuando un tren chocó contra un muro de contención que había caído a la vía a causa de las fuertes lluvias, provocando la muerte del maquinista y 37 heridos.
"Quiero dar el pésame a la familia del maquinista y una pronta recuperación para los heridos del accidente", añade Germán, quien se muestra "orgulloso" de la reacción de un pueblo que será recordado por el trágico suceso pero también por la respuesta de "solidaridad" que debería "ser ejemplo para todo el mundo ante las cosas malas que están pasando cada día".
Junto a Germán, Andrés Velasco destaca la "respuesta" de los servicios de emergencia que "se portaron muy bien con todos" y aunque el pueblo "va recuperando la normalidad", la "pena" quedará para siempre entre sus habitantes.
Cientos de cafés durante la noche de la tragedia
Ambos caminan hacía el mesón Los Montero, donde su jefe Ángel María Montero resalta la "unidad" del pueblo ante un suceso "bastante fuerte" que espera que "no se viva nunca más".
En la noche el suceso estuvieron haciendo bocadillos hasta las 02:30 para todos los afectados y pocas horas después cientos de cafés para familiares, servicios de emergencia y la multitud de periodistas que se desplazaron hasta la localidad.
"Nadie sabía que había tantos medios hasta hoy porque eran medios de todos lados, de Holanda, Inglaterra, de todos los sitios, era impresionante", resalta Montero, quien reconoce que el pueblo "recupera la normalidad" y ahora "es cuando estás viendo lo que ha pasado y te preguntas si ha sido verdad".
En estos momentos la presencia policial ha disminuido significativamente ya que se han relajado las restricciones de movilidad en la zona ya concentradas en el lugar del suceso, mientras que la presencia de medios también va bajando a la espera de que los trabajos de rescate y búsqueda de alguna persona concluyan en las próximas horas.
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