El Seprona cierra el operativo 'Chifle' con 30 denuncias por caza furtiva

Los agentes han intervenido 420 aves muertas de distintas especies, entre las que destacan zorzales, petirrojos, lavanderas, currucas y papamoscas, entre otros

Algunos de los animales que fueron localizados por los agentes del Seprona en este operativo.
Algunos de los animales que fueron localizados por los agentes del Seprona en este operativo.
El Día / J. Ruz

Medio Ambiente, 02 de marzo 2009 - 05:01

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha culminado un nuevo operativo en Córdoba -en esta ocasión denominado Chifle- con un total de 30 personas denunciadas por dedicarse a la caza furtiva con artes prohibidas. Esta campaña de control y vigilancia para erradicar la captura de aves de pequeño tamaño, conocidas comúnmente como pajaritos y cuya captura esta prohibida con carácter general, se inició el 1 de octubre de 2008 y se cerró hace sólo unos días. La Guardia Civil informó de que aunque esta actividad ilegal es realizada a lo largo de todo el año, es en la época invernal cuando se detecta una mayor incidencia.

La operación se ha diseñado para erradicar las actividades orientadas a la caza ilegal de aves que se hallan protegidas por la legislación vigente y cuya captura está permanentemente prohibida, con excepción de aquellas que autoriza la Consejería de Medio Ambiente revestidas de "fuertes" restricciones, como son que las capturas sean en vivo y las autorizaciones se expidan a favor de "silvestristas". Además, el Seprona ha pretendido con esta operación detectar capturas con métodos prohibidos de especies cinegéticas, como son los zorzales.

El análisis de los resultados obtenidos en el marco de la Operación Chifle ha permitido a la Guardia Civil determinar lo extendido de esta práctica tan "dañina" para las especies afectadas. En concreto, se han intervenido 420 aves muertas de distintas especies, entre las que destacan zorzales, petirrojos, lavanderas, currucas y papamoscas, entre otras. Además, los efectivos han localizado 676 cepos de pequeño tamaño, de los conocidos como costillas, cuatro redes, dos reclamos eléctricos y una carabina de aire comprimido. Por la práctica de esta actividad ilícita, la Guardia Civil ha denunciado a 30 personas, a los que se les han instruido expedientes que han sido remitidos a la Delegación de Medio Ambiente por la comisión de infracciones a la Ley 8/2003 de Flora y Fauna de Andalucía. Entre las actuaciones realizadas por los agentes, el propio instituto armado ha resaltado el que tuvo lugar a principios de octubre de 2008 en el paraje Casa de las Cebadillas, término municipal de Montoro, cuando conocieron que varias personas se estaban dedicando a la caza furtiva. Ante ello, efectivos del Seprona con base en Villanueva de Córdoba establecieron un dispositivo de servicio, logrando detectar sonidos al parecer emitidos por un reclamo mecánico de zorzal, modalidad conocida en la zona del Alto Guadalquivir como chifle. Los agentes sorprendieron a dos personas en su intervención.

Otro de estos operativos se desarrollo el 6 de enero en las proximidades de Baena, donde la Guardia Civil tras intervenir al ocupante de un turismo 78 aves protegidas ya evisceradas y dispuestas para su consumo, procedió a instruirle un expediente de denuncia. A primeros del mes de febrero, en Hinojosa del Duque, se realizaron dos actuaciones en las que el Seprona intervino 42 aves insectívoras y más de 100 cepos tipo costilla, procediendo a la instrucción de dos expedientes de denuncia a los dos infractores. Las aves intervenidas muertas se entregaron al Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de la Delegación de Medio Ambiente en Córdoba y las vivas fueron puestas en libertad.

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