La Señora regresa a su santuario de Aras

Lucena Romería de la Virgen de Araceli

Cientos de fieles acompañan en romería a la patrona de la ciudad en conmemoración del 450 aniversario de su llegada

La Virgen de Araceli a su salida del templo arropada por los fieles.
La Virgen de Araceli a su salida del templo arropada por los fieles.
Almudena R. Yébenes

04 de junio 2012 - 05:01

La jornada de ayer, como cada primer domingo de junio en Lucena, comenzó temprano, a las 07:30, con la celebración en San Mateo de la Misa de Romeros. La música estuvo a cargo del Coro de la Buena Gente. En la Iglesia Mayor de Lucena se encontraban los miembros de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli, con su hermano mayor, Antonio Crespillo, a la cabeza. También la Aracelitana Mayor, Blanca Escudero Ocaña y su Corte de Honor, compuesta por las jóvenes Aurora López Carvajal, Araceli Gómez González, María del Carmen Paz Muñoz, Silvia Carmona Cañete, Pilar Cañete Burguillos y Alba Cañete Burguillos, miembros de la Corporación municipal, numerosas personalidades y representantes de distintos sectores de la sociedad lucentina, y como no, muchísimos devotos que abarrotaron la iglesia.

La patrona fue portada hasta su santuario en la Sierra de Aras por una cuadrilla de santeros formados por miembros del Círculo Lucentino, a órdenes de su manijero, Juan Cortés. La Virgen vestía saya carmesí y manto verde, el color carmesí fue el escogido también para el fajín de los santeros y el atuendo en terciopelo que vestía el niño. El trono llevaba, entre otros, adornos florales de margaritas, clavellinas y espigas. Una veintena de carrozas y medio centenar de caballistas acompañaron ayer a la Virgen de Araceli durante la subida al santuario. Los caballistas se concentraron en el Paseo de El Coso, mientras que los colectivos y agrupaciones al frente de las carrozas salieron desde el recinto ferial hasta llegar a la calle Juan Valera, para seguir desde ahí el itinerario de la procesión de la Virgen. El cortejo lo abría la carroza de la Aracelitana Mayor y su Corte de Honor, seguida del resto. Tras completar el recorrido, la Virgen encaraba los últimos metros del casco urbano lucentino para dirigirse a la puerta de la Mina, lugar emblemático donde los lucentinos la reciben en abril y la despiden en junio, para así iniciar el camino hasta el santuario de Aras. Con su marcha, los lucentinos ya esperan al próximo tercer domingo de abril, cuando la patrona recorra de nuevo los siete kilómetros que la separan de la ciudad.

Con esta romería concluyen las fiestas en honor a la Virgen de Araceli. Unas fiestas que aunque celebraron sus días grandes del 4 al 7 de mayo, han sido más especiales que nunca, ya que coincidiendo con el 450 Aniversario de la llegada de la Virgen a Lucena desde Roma, el Papa Benedicto XVI declaró 2012 como Año Jubilar Aracelitano. Por ese motivo, este año se han celebrado numerosos actos y eventos. Los mejor acogidos entre los vecinos han sido los traslados. Y es que la Virgen bajó de su santuario en abril para dirigirse no a San Mateo, sino a la parroquia de Santiago.

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