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Alto Guadalquivir

El montoreño que recupera ordenadores para que todos los niños puedan acabar el curso

  • Raúl Calero es un vecino de Montoro que, a través de su tienda de electrónica, repara y dona equipos para que los escolares puedan acceder a internet y realicen los deberes 'online'

Raúl Calero en su tienda de electrónica. Raúl Calero en su tienda de electrónica.

Raúl Calero en su tienda de electrónica. / El Día

Los más pequeños ya pueden salir de casa a dar algunos paseos y romper así el confinamiento que para ellos, como para todos, era interminable. Aun así, queda todavía tiempo hasta que vuelvan a las aulas de sus colegios para retomar la actividad normal, por lo que desde que comenzó el estado de alarma han dependido de la tecnología para seguir las lecciones y enviar trabajos y deberes a través de internet. Esto puede suponer un reto en muchos hogares, y en la localidad de Montoro no es una excepción.

Para ello, el dueño de RCS electrónica, Raúl Calero, ha puesto en marcha una iniciativa con la que hacer llegar a las familias de la localidad del Alto Guadalquivir equipos reparados y que puedan ayudar a cumplir estas funciones. Calero explica que "muchos solo tienen un móvil o una tablet y no pueden subir los archivos con las tareas", ante lo que se ven sin recursos para poder seguir un curso. El experto en informática propone que "la idea es usar equipos que estén rotos para ponerlos a punto, les cambio las piezas y hago que algunos funcionen bien".

Con el material que él mismo tenía en la tienda ha conseguido ceder seis ordenadores "que son útiles, tienen un operador ligero y el paquete de Office para que se pueda hacer todo". Para conseguir más, Calero ha compartido por redes su iniciativa, y así "todos los vecinos que tengan algún ordenador que esté roto y no lo usen o vayan a tirar me lo puedan traer, siempre se puede aprovechar las piezas o arreglar", ya que sus recursos "son limitados y solo puedo dar hasta donde llego".

Calero llegó a esta iniciativa al pensar que no todos los niños iban a tener la posibilidad de seguir las clases por vía telemática y enviar sus deberes, por lo que debía hacer algo. "Es un problema que está ahí y no lo vemos, pero hay muchas familias que no están preparadas para esto y los niños no pueden hacer muchas de las cosas que les mandan", señala. 

Algunos de los equipos reparados antes de la entrega. Algunos de los equipos reparados antes de la entrega.

Algunos de los equipos reparados antes de la entrega. / El Día

En lista de espera aún tiene "a tres o cuatro personas que ya me han pedido por whatsapp ayuda, pero hasta que no tenga más materiales no puedo darles nada". La participación de los vecinos es esencial para poder mantener esta ayuda en marcha, ya que apunta que "aquí nos conocemos entre todos y lo que estamos haciendo es colaborar, seguro que hay gente con ordenadores que yo aún puedo recuperar o usar y así se lo puedo dar a otros niños".

Esta es su manera de arrimar el hombro durante el estado de alarma. Ante esta situación difícil, Calero ha optado por "ayudar al resto". "Lo hago con toda mi buena fe, incluso si alguien me quiere engañar con esto, pues allá cada cual con su conciencia", dice. Por el momento se ha encontrado con la respuesta incluso de no residentes en Montoro, aunque "ahora mismo es complicado que pueda ir a por el material o que me lo traigan", pero reconoce que todo suma "porque yo me estoy quedando sin material".

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