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Cultura descarta intervenir en la musealización del Castillo Anzur

  • El aprovechamiento turístico de la fortaleza es uno de los objetivos del equipo de gobierno municipal · Los expertos opinan que la torre se construyó en torno al siglo X

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La Consejería de Cultura no tiene previsto intervenir en el proyecto de aprovechamiento turístico del Castillo Anzur de Puente Genil, puesto que no existen compromisos escritos que indiquen que la Administración autonómica deba asumir la financiación de las obras correspondientes a la puesta en valor de la fortaleza. Así lo han confirmado a El Día fuentes de la Delegación de Cultura en Córdoba, con lo que todo apunta a que cuando terminen los trabajos de restauración en la histórica atalaya quedará paralizada también la actividad en el entorno. Este anuncio de la Junta supone un jarro de agua fría para las expectativas en torno a la musealización del recinto, una de las aspiraciones del Ayuntamiento de la ciudad una vez que se completara la recuperación del edificio.

Aunque Cultura ha insistido en que no existe compromiso por parte de la Junta de Andalucía para la fase de aprovechamiento turístico de Castillo Anzur, la institución municipal confiaba en que se pudiera atender de alguna manera lo avanzado por la ex delegada de Cultura en Córdoba, Mercedes Mudarra, quien en una visita realizada a Puente Genil en diciembre de 2008 no sólo visitó el estado de la fortaleza, sino que también asumió la necesidad de acometer una intervención que estaría encaminada tanto a asegurar la cimentación del monumento como a la puesta en valor del mismo, ya que, según explicó por aquel entonces, "uno de los objetivos que se persiguen con la restauración es que la atalaya defensiva pueda recibir las visitas de los ciudadanos".

Tras varios años en punto muerto debido a la necesidad de introducir varias modificaciones al proyecto de rehabilitación redactado por el arquitecto Juan José Pérez Borbujo, la restauración de Castillo Anzur comenzaron en el verano de 2008. En ese momento se anunció que las obras, que tendrían un presupuesto cercano a los 400.000 euros, constarían de dos fases, una primera que consistiría en la restauración completa de la torre: trabajos de movimiento de tierras, cimentación, accesos, estructura, albañilería, cantería, cubierta, saneamiento, revestimientos, andamiaje, pinturas, vidrios y carpintería, además de las correspondientes señalizaciones y protecciones individuales y colectivas; y una segunda, que tendría como principal objetivo recuperar el entorno que la rodea de cara a su correspondiente puesta en valor turística.

Hasta la fecha, las obras de la primera fase, que están siendo realizadas por la empresa Covalco y que tenían un plazo de ejecución de un año, aún no han finalizado, encontrándose a un 84% en su ejecución, según ha confirmado la Delegación de Cultura. La constructora ha tenido que resolver el problema añadido de la aparición en las paredes de la torre de varios nidos de cernícalos plumillas, una especie protegida, lo que ha obligado a efectuar una parada técnica y ha planteado problemas de coordinación entre la Consejería de Medio Ambiente y la Dirección General de Bienes Culturales.

Concluida la primera fase, la idea del equipo de Gobierno municipal de IU era la adecuación del entorno, sobre todo de sus accesos, procediendo a la musealización del recinto para hacer de la atalaya un referente turístico de la ciudad.

Castillo Anzur se encuentra situado en la Sierra del Castillo, uno de los puntos más altos de la zona, a unos cinco kilómetros al Este de Puente Genil. Este asentamiento medieval tuvo dos vías de comunicación, una primera procedente de Aguilar de la Frontera (Poley) por la que hoy es la carretera de Moriles y otra que procedente de Estepa llegaba a la atalaya cruzando el río Genil por el Pontón de Don Gonzalo. En base a las características de su estructura y a su situación, Castillo Anzur sería una de las pequeñas fortalezas denominadas sarjra, construidas en torno al siglo X, situadas en las cimas de los cerros o cumbres con la finalidad de controlar valles y destinadas a cerrar al paso a un presunto enemigo. Estas formaciones se caracterizaban por un aparejo isodomo en las esquinas, puertas de entrada con arco ojival, cúpulas de ladrillo por aproximación de hiladas y similar funcionalidad (ya que están situadas en lugares estratégicos para la vigilancia y protección de zonas de cultivo), paso de vías de comunicación y protección de su respectivo territorio, que en el caso de Castillo Anzur sería la protección del valle y paso del río Genil.

2008

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