lucena

El Ayuntamiento elaborará un mapa sobre la contaminación acústica local

  • La ordenanza municipal, que incluye la puesta en marcha de planes de acción, determinará la zonas de protección especiales, las saturadas y las denominadas como 'tranquilas'

Numerosas personas pasean por la zona del Ayuntamiento lucentino. Numerosas personas pasean por la zona del Ayuntamiento lucentino.

Numerosas personas pasean por la zona del Ayuntamiento lucentino. / el día

"Los mapas de ruido tienen como objetivo principal determinar la magnitud y el alcance de la población expuesta a determinados valores de índices de ruido en una zona determinada". Es lo que expone el artículo 24 del anexo de la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica del Ayuntamiento de Lucena que se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) y que recoge que el Consistorio elaborará un mapa del ruido de la localidad y un plan de acción. Este programa tiene varios objetivos, entre ellos, el de afrontar de manera global las cuestiones relativas a la contaminación acústica, además de determinar las acciones a llevar a cabo en el caso de que los valores se superen.

Fue en el pleno del 30 de enero de este año cuando el Ayuntamiento aprobó de manera inicial la modificación de la ordenanza municipal contra la contaminación acústica y, tras el plazo de información pública no se ha presentado reclamación alguna y, por ello, ha aparecido publicado en el BOP esta misma semana.

Zonas de protección acústica especial, áreas acústicamente saturadas, de situación acústica especial hasta las calificadas como "tranquilas" son algunas de las acciones que tendrá que llevar a cabo el Ayuntamiento, y que están incluidas en la ordenanza. Pero, ¿qué es, por ejemplo, una zona acústicamente saturada? Pues, según establece la ordenanza, es aquella "en la que debido a la existencia de actividades destinadas al uso de establecimientos públicos, aún cuando se cumplan en cada una de esas actividades los objetivos establecidos en relación con los niveles transmitidos al exterior, se determine que los niveles sonoros ambientales sobrepasan los objetivos de calidad acústica".

Mientras, las zonas de sensibilidad acústica son sectores de la localidad en los que hay predominio de suelo de uso sanitario, docente y cultural que "requieran de especial protección contra la contaminación acústica". Zonas con predominio de uso residencial o de uso característico turístico se suman a este bloque de áreas urbanizadas ya existentes. El procedimiento de declaración de estas zonas se iniciará cuando "sean evidentes las molestias causadas por el ruido ambiental provocadas por la concentración de actividades o usuarios en una zona".

Las zonas de protección acústica especial son, en su caso, aquellas "áreas de sensibilidad acústica donde se cumplan los objetivos de calidad aplicables". Mientras que las áreas denominadas como tranquilas, por su parte, se definen como "aquellos espacios situados dentro del ámbito territorial urbano donde no se superen los niveles establecidos para su área de sensibilidad".

Otro de los artículos incluidos en la ordenanza es el que hace referencia a la determinación de horarios. Así, establece que "se prohibe la emisión de cualquier ruido y vibración que moleste o altere el descanso para el caso de los días laborales -de lunes a sábado- entre las 23:00 del día anterior a las 07:00 de la misma jornada, o de 01:00 a 09:00, en el caso de los domingos y festivos. Además, entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre "se prohibe la emisión de ruidos y vibraciones que molesten el descanso de los vecinos, los días laborales desde las 15:00 hasta las 17:00".

Y, ¿cómo se mide el ruido? Pues, según el reglamento, se tienen que adecuar a una serie de prescripciones, tales como que se lleve a cabo durante el periodo temporal de evaluación completo. Además, las mediciones en el interior de los edificios se tienen que realizar con las puertas y las ventadas cerradas. Otro aspecto que se ha de cumplir es que se tiene que realizar una evaluación preliminar mediante mediciones en continuo durante al menos 24 horas, correspondientes a los episodios acústicamente más significativos.

La ordenanza también cubre el control sobre las actividades que se realizan con vehículos y maquinaria en la vía pública o privadas al aire libre. En este caso, por ejemplo, expone que la recogida de residuos urbanos y las labores de limpieza viaria "adoptarán las medidas y precauciones técnicamente viables para minimizar los ruidos".

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