Las vergüenzas del caso Faffe

Editorial

No se trata de psicoanalizar a la sociedad sino de dirimir cómo se pudo usar el dinero público para pagar hasta burdeles sin el más mínimo control

05 de junio 2023 - 00:45

La Audiencia Provincial de Sevilla ha iniciado el juicio con jurado contra el ex director general y la responsable económica de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) por las supuestas irregularidades cometidas durante años en la contabilidad de la institución dependiente de la Junta de Andalucía. En concreto por los pagos con dinero público de más de 32.000 euros en burdeles de Sevilla, Córdoba y Cádiz durante ocho años. Se sustancia uno de los episodios más vergonzosos de la gestión socialista durante su prolongada etapa al frente del Ejecutivo autonómico. Las sesiones de la vista oral desarrolladas hasta ahora son suficientes para certificar el desahogo y el descontrol que presidían el funcionamiento habitual de una entidad encargada de administrar millones de euros destinados a la formación de los parados en Andalucía. La principal lacra que históricamente sufre esta comunidad. Se usó con el mayor descaro y sin ningún control el dinero destinado a las políticas de empleo y la promoción profesional. Esa sensación de impunidad propició que durante una década parte de ese dinero acabara en prostíbulos. Más de 14.000 euros en una noche en uno de los más conocidos de Sevilla. Repugnan los hechos y más las justificaciones de los procesados. Como las del ex alto cargo Fernando Villén al explicar que los burdeles, en el año 2004, carecían de la connotación peyorativa actual. Y la normalidad de concertar allí citas comerciales con empresarios para los objetivos laborales de la fundación. No se trata de psicoanalizar la evolución de la sociedad española. Se dirime si se malversó dinero público con tarjetas oficiales o si, finalmente, se reintegró, como defienden los imputados. Pero más allá de los comportamientos particulares, retrata con crudeza el descontrol que campeó por la Junta en una larga etapa y la convicción de impunidad que se instaló. Para vergüenza de todos sucedió en Andalucía y nunca más debe repetirse.

También te puede interesar

stats