Las dos orillas

El rebaño y su inmunidad

El entonces ministro Salvador Illa declaró que la inmunidad se conseguiría para el verano de 2021, o para el otoño

A continuación reproduzco un artículo que escribí hace un año, y que no publiqué entonces. Al encontrarlo, he confirmado que la pandemia llegó para quedarse no menos de dos años, y que hay un gran despiste. Dice así:

"En menos de un año la vida ha cambiado una barbaridad. Si en enero de 2020 hubieran informado que el objetivo del Gobierno de España era conseguir la inmunidad de rebaño para el verano de 2021, ¿qué hubiéramos pensado? Que Pedro Sánchez estaba loquito. Todavía no había aparecido en televisión para dar un discurso y decir que esta guerra la hemos ganado. Tampoco se hablaba aún de las vacunas que nos enviarían desde Bruselas, como los fondos para un buen reparto. Todo eso sonaría a chino. Pero lo más curioso es que en enero de 2021 la gente se siente como parte de un rebaño. A una señora de 96 años, llamada Araceli, la vacunaron, y la entrevistaron y abrieron los telediarios con esa noticia.

España sueña con la inmunidad de rebaño para el verano de 2021. El ministro Salvador Illa declaró que la inmunidad se conseguirá para el final del verano, o para el otoño. Poco a poco se avanzará entre los grupos del rebaño. Primero las ovejas blancas (de pelo canoso) y después las negras (que son las que han participado en más botellones y fiestas clandestinas, la juventud que baila), hasta que no quede una oveja sin su vacuna moderna. O si acaso algunas cabras, que tienen fama de locas, y además cuernos. Conseguido el objetivo, la guerra habrá terminado. Y viajaremos sin confinamientos perimetrales, entre municipios, provincias, autonomías, naciones, estados o continentes. Hasta la próxima pandemia.

Lo peor de la inmunidad del rebaño es que la gente se acostumbre, y pasemos de lo físico a lo psíquico. Algunos negacionistas se han pasado de la raya (no pregunten de qué raya), y creen que con la vacuna van a introducir drogas para controlar a los vacunados y convertirlos en comunistas (o en podemitas, que es la versión moderna del postmarxismo), sin que se den cuenta. Eso es falso. Aún no se ha visto a nadie que salga del centro de vacunación cantando La Internacional. Recuerden que la vacuna viene de EEUU y de los tiempos de Trump, aunque no le dieron luz verde hasta el día después de perder él las elecciones con Biden. Hay peligros peores que la vacuna.

El rebaño camina por cañadas oscuras. ¿Y dónde está el pastor? Nadie conoce el rumbo. El rebaño avanza a lo loco".

Un año después, sigue avanzando...

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