De reojo

Ángela Alba

aalba@eldiadecordoba.com

Devastación cultural

La esperanza es que el Festival de la Guitarra tenga, aunque sea en 2021, el aniversario que merece

Los daños colaterales de la crisis del coronavirus han llegado hasta la cultura y la están devastando. El sector, ya de por sí débil, ahora se enfrenta a uno de los peores momentos de su historia reciente: teatros y cines cerrados, público confinado en sus casas y unos perjuicios en la economía del país que hacen presentir que en los próximos [esperemos que] meses los sueldos irán destinados al pago de recibos, deudas a proveedores, cuotas de préstamos y otras necesidades vitales. Eso contando con que en el hogar siga habiendo una nómina más o menos digna.

La situación es tan complicada que la pasada semana la Unión de Actores convocó una huelga online de 48 horas para demandar al Gobierno medidas específicas para la industria cultural ante este derrumbe, aunque finalmente no la llevó a cabo tras asegurar la ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, que van a "estudiar la singularidad del sector cultural para adaptar las medidas general ya tomadas".

Cientos de conciertos, funciones teatrales, estrenos y rodajes de películas, publicaciones de libros y exposiciones han quedado en el aire en toda España por la expansión del coronavirus y las medidas para su contención decretadas por el Gobierno. En Córdoba, las dos principales citas culturales del año ya se han cancelado. La primera en anularse fue la Feria del Libro, que iba a comenzar el próximo viernes y que cada año supone una oportunidad para los libreros de estar más cerca de los ciudadanos. La temporada alta literaria ha quedado seriamente afectada por el covid-19 ante la imposibilidad de realizar promociones, firmas ni encuentros con los lectores.

La segunda cita que no se celebrará es el Festival de la Guitarra, el evento cultural más importante de la ciudad y que este año cumplía su 40 aniversario. El Ayuntamiento aún no había desvelado ninguno de los conciertos previstos para esta edición, aunque las expectativas de los amantes del instrumento de las seis cuerdas y de la música en general eran altas al tratarse de un número redondo. Echaremos de menos las noches de rock en el Teatro de la Axerquía, los recitales de clásica en el ambiente íntimo del Teatro Góngora y la sonanta flamenca en el Gran Teatro. Ahora la esperanza es que el Festival tenga, aunque sea en 2021, el aniversario que se merece.

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