La Gloria De San Agustín

A tocar el cielo en Las Tendillas

Rafalete

23 de junio 2024 - 05:02

Qué poco me gustó cuando el periodista le preguntó a Ania, nuestro entrenador, que si este domingo íbamos a seguir con las “triquiñuelas”, pero anda que no le respondió bien, que no le sobró ni una sola palabra, ni media. Nosotros jugamos al fútbol, a la pelota, y esta noche se lo vamos a volver a demostrar a quien tenga dudas.

Que vaya al Arcángel a verlo, o que lo vea por la tele. Que podemos jugar peor o mejor, eso está claro, pero que somos el Córdoba, y eso es mucho, pero mucho, y que nadie lo ponga en duda. La mayor triquiñuela que vamos a usar esta noche es las ganas de ascender, que nadie tiene más ganas de hacerlo, y eso los jugadores lo saben bien, y por eso se van a dejar la piel en el campo, y el que menos va a volver al vestuario con la camiseta empapada como si se hubiera caído en el río. Y la otra triquiñuela la vamos a poner los aficionados, que vamos a hacer del Arcángel una olla a presión, que nadie va a dejar de gritar y de animar a nuestro Córdoba. Pero con respeto y señorío, como somos los cordobeses, en nada parecido a lo que escuchamos alguna vez el pasado domingo en Barcelona.

Los cordobeses no somos de insultar y de malas maneras, eso se lo dejamos a otros, a los que les falta categoría. Nosotros somos de mucha educación, buenas maneras y saber estar, que en eso no hay quien nos gane, pero nadie. Por eso esta noche a tener respeto por el rival, que es un pedazo de equipo, que por algo se están jugando lo mismo que nosotros. Pero la diferencia es que nosotros tenemos más ganas y queremos más cumplir con este sueño. Y lo vamos a demostrar. Ojalá acabemos todos esta noche en las Tendillas tocando el cielo, abrazados los unos a los otros, teñidos en blanco y verde, porque nuestro equipo ha ascendido de categoría. Ojalá, nada nos haría más felices. Pero para que eso llegue primero hay que echarle una mano, en el campo, en nuestro Arcángel, esta noche, a nuestro equipo. Con respeto, pero desde el primer minuto de juego, tenemos que ser los pulmones de nuestros jugadores cuando les cueste una nueva carrera. Tenemos que ser su aliento, su ilusión, cuando el cansancio aparezca.

Tenemos que ser un gran y mágico jugador que recorra las bandas, que centre y marque, que defienda como el mejor. Tenemos que estar a su lado cuando las fuerzas fallen y el rival apriete más. Hoy vamos a formar parte del equipo, vamos a hacerlo, y lo van a sentir como nunca hasta ahora lo han sentido. Y tiene que ser hoy, esta noche, es el día, mañana ya es tarde. Vamos a echar el resto, a quedarnos sin fuerzas y sin voz porque se las vamos a prestar a nuestro equipo. Y todo por alcanzar un sueño, que es el de toda una ciudad. Y tocar el cielo en las Tendillas.

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