Análisis

carmen pérez

Universidad de Sevilla

No hay pausa, el camino no ha acabado

El Banco Central Europeo prosigue endureciendo su política monetaria. Inició el ciclo de subidas de tipos de interés en julio del año pasado, elevándolos, desde entonces, hasta seis veces. Ayer, con la séptima subida consecutiva, quitó el pie del acelerador y optó por un aumento menor que en las ocasiones anteriores, un 0,25%. El tipo principal de financiación queda así en un 3,75% (la tasa de depósito, en un 3,25%). Sin embargo, a cambio de esta moderación y seguramente como concesión a los halcones, que propugnaban una nueva subida de 0,5%, el BCE ha intensificado el recorte de otro de sus instrumentos: dejará de reinvertir los importes de los bonos del programa APP que vayan venciendo.

Un conjunto de factores ha podido decantar al BCE por bajar el ritmo en las subidas de tipos. Entre ellos, el dato de IPC de la zona euro de abril. La inflación general, en realidad, se incrementó una décima, hasta el 7%, pero la subyacente se moderó del 5,7% al 5,6%, una caída mínima, pero en la que ha querido ver un cambio de tendencia al ser el primer descenso desde junio del año pasado. También, en esta expectativa, cuenta la mesura del precio de la energía que es de esperar que vaya transmitiéndose al resto de los precios.

Otro hecho importante que ha jugado a favor de una subida más escasa es el resultado de la Encuesta sobre Préstamos Bancarios, publicada recientemente. Muestra que el grifo del crédito se cerró en el primer trimestre al mayor nivel desde 2011, tanto por el endurecimiento de las condiciones como por la bajada de la demanda de crédito. Esto certifica que las medidas que se han ido tomando están haciendo mella en la economía, permitiendo bajar el ritmo. De forma añadida, esta menor subida ayuda a capear mejor el temporal desatado por la inestabilidad de los bancos norteamericanos.

Pero, si bien, respecto a los tipos ha prevalecido la suavidad, el banco central acelera la reducción de su balance y pondrá fin a la reinversión de las compras de deuda del programa APP a partir de julio. El descenso ascenderá a 15.000 millones de euros mensuales de media hasta finales de junio de 2023, como estaba previsto. A partir de entonces, las reinversiones se interrumpirán completamente, lo que conllevará una reducción media del balance de unos 25.000 millones de euros mensuales. En el otro programa, PEPP, desplegado por la pandemia, proseguirán las reinversiones hasta al menos finales de 2024.

El anuncio del BCE ha seguido al de la Reserva Federal de este miércoles, que también realizó una nueva subida de los tipos de interés de 0,25%, lo que sitúa las tasas allí en una horquilla de entre el 5% y el 5,25%. Pero existe una diferencia importante: Jerome Powell insinuó que podrían abstenerse de realizar nuevos aumentos en el futuro y, sin embargo, Christine Lagarde señaló que todavía hay terreno que recorrer: "Estamos en un viaje y no hemos acabado". El freno de ayer, por tanto, no significa en absoluto pausa: habrá nuevas subidas en el futuro, siempre dependiendo de la evolución de los datos. Como dijo la presidenta: "La inflación se mantendrá demasiado alta durante demasiado tiempo". Estamos aún muy lejos del 2%.

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