Análisis

Pilar cernuda

Cajón de sastre

La mayoría de los españoles no tienen idea de la relevancia del Parlamento Europeo (PE). Creen que es una cámara en la que se gana mucho dinero, los eurodiputados no dan palo al agua, viajan a todo tren y el resultado de lo que se aprueba es irrelevante.

Hubo un tiempo en el que se trabajaba lo justo y las decisiones no eran vinculantes, pero hace varias legislaturas que los eurodiputados se dejan la piel. Entre otras razones porque lo que se aprueba en Bruselas y Estrasburgo cambia la vida de los países miembros y trabajan a destajo para promover normas y leyes indispensables para potenciar la UE. Pasan semanas negociando para que las iniciativas sean las adecuadas, leen cada línea de los borradores, plantan cara a quien intenta colar una propuesta inconveniente. Gracias a ellos se han paliado los efectos catastróficos del Brexit tal como pretendía plantearlo el Reino Unido, dedicados full time a neutralizar lo que pretendía imponer el Gobierno y el Parlamento británicos.

Es muy preocupante que el PSOE y el PP se hayan tomado el PE a título de inventario. Un cajón de sastre al que enviar, con todo respeto, al desecho de tienta, a aquellos que estorban a los nuevos dirigentes. Seguro que algunos están capacitados, pero cuesta creer que otros sepan moverse como corresponde a un eurodiputado. Para empezar, dominio absoluto del inglés, y para seguir, un conocimiento de la política internacional y de la europea, plagada de tecnicismos; se necesita ser un negociador duro de pelar, tener contactos en los diferentes grupos y saber llevárselos al huerto, y es necesario llegar allí con cierto bagaje.

Entre los eurodiputados españoles hay muchos que han realizado un trabajo excepcional, han jugado un papel clave para impedir los avances de los independentistas y han dejado el pabellón muy alto. Varios será desplazados o enviados a casa para acomodar a quienes no tienen noción de cómo se trabaja allí. Para echarse a llorar. Luego se quejarán los políticos de lo poco que se les quiere... Pues claro.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios