Análisis

Nicolás LópeZ

El estado de Arabia Saudí invierte en Telefónica

La compañía de telecomunicaciones de Arabia Saudí STC, participada en un 65% por el Estado, ha anunciado su intención de adquirir una participación del 9,9% en el capital de Telefónica, sujeta a la autorización del gobierno español. Al ser Telefónica una compañía vinculada a cuestiones de defensa y ciberseguridad, el Gobierno debe autorizar la toma de una participación superior al 5% por parte de un inversor de fuera de la Unión Europea.

El objetivo declarado de STC es realizar una inversión estable que le aporte un retorno atractivo (Telefónica tiene una rentabilidad por dividendo de un 6% anual). STC es una compañía sin deuda, con una elevada generación de caja y busca alternativas de inversión para esos excedentes. En una operación de este tipo cabe suponer que Telefónica la considera una operación amistosa que puede reportarle también unos beneficios. En este sentido, STC no es simplemente un socio financiero, sino que es un socio industrial que puede aportarle su experiencia en cuestiones como los servicios tecnológicos que Telefónica tiene interés en desarrollar.

El sector de telecomunicaciones europeo se enfrenta a un entorno regulatorio adverso que impide la creación de grandes grupos que compitan en un gran mercado único europeo. Esto se traduce en unos bajos niveles de rentabilidad que limitan la capacidad de invertir de las compañías. A su vez, esto implica unas valoraciones muy bajas que pueden facilitar la toma de control por inversores no deseados. En este sentido, la entrada amistosa de un socio fuerte alineado con los intereses de Telefónica puede reforzar su autonomía y capacidad de competir en un eventual cambio futuro de la regulación que abra el mercado europeo a la creación de grandes grupos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios