Cultura

Un montaje de danza recuerda al enigmático personaje Kaspar Hauser

  • El espectáculo inaugura el ciclo 'Off topic' en la Sala Polifemo del Teatro Góngora

La bailarina que protagoniza la obra. La bailarina que protagoniza la obra.

La bailarina que protagoniza la obra. / el día

El ciclo Off topic continúa su andadura con una nueva cita en la Sala Polifemo, que este jueves acoge Kaspar Hauser. El Huérfano de Europa. Se trata de un solo de danza contemporánea a cargo de Luz Arcas acompañado de música original e interpretada en directo por piano y percusión. Es una producción de la compañía La Phármaco que gira en torno al enigmático personaje citado en el título de la función, un muchacho semisalvaje que el 26 de mayo de 1828 apareció en una plaza de Nuremberg portando una extraña carta anónima que ofrecía datos contradictorios sobre su procedencia y dejaba su suerte en manos de quien lo encontrara.

El extraño joven contó, cuando después de unas semanas aprendió a hablar, que durante toda su vida había estado incomunicado en un calabozo. Los médicos decretaron que no era un loco y solo sufría el retraso derivado del aislamiento. Su proceso de aprendizaje tuvo como tutor a Anselm von Feuerbach, que dejó testimonio de su peculiar inteligencia y sensibilidad y avanzó la hipótesis de que se tratara del primogénito de un linaje de la familia Baden. Según el padre del conocido filósofo alemán, el encierro había sido la única alternativa a su muerte en una oscura lucha por la soberanía en el clan. Nunca se pudo demostrar su verdadera procedencia. Murió asesinado en extrañas circunstancias en 1833.

La obra se divide en cinco cuadros que recrean experiencias de la biografía del personaje

La historia de Kaspar Hauser ha sido llevada al cine, a los libros y ahora al ámbito de la danza merced a la propuesta que realiza La Phármaco, compañía creada por Luz Arcas y Abraham Gragera en 2009 con el objeto, explican, "de ahondar en el concepto de ceremonia estética como un mecanismo necesario, social y humanista, con el deber de conmover al espectador, de transformarlo". Ambos firman la dramaturgia y dirección escénica del montaje.

Kaspar Hauser. El Huérfano de Europa se divide en cinco cuadros cuyos títulos recrean experiencias reales de la biografía del personaje. En palabras de la compañía, el espectáculo pretende mostrar al espectador "cómo se baila el primer encuentro con el mundo después de 17 años de sombra y de silencio: mirarlo todo con los ojos de quien no esperaba ni necesitaba el mundo. Bailar la naturaleza poética y salvaje de lo humano. La experiencia de la identidad como un abismo oscuro que se precipita sin esperanza hacia la muerte: la crisis del tiempo".

Kaspar sufría crisis de identidad ante experiencias nuevas, como la contemplación de la primera noche estrellada, añoraba su tranquilo encierro, sufría al plantearse preguntas sobre su pasado, presente y futuro y, en definitiva, le parecía mucho más terrible aquella nueva vida trastornada por el impacto continuo y feroz de la realidad. Padeció el capricho, la violencia y el abandono del mundo civilizado y su historia, tal como la describiría su tutor, es la de "un delito contra el alma del hombre". Pero, en opinión de La Phármaco, "quizás lo que nos trastorna tan profundamente del personaje es que encarna la esencia de la tragedia de todos los tiempos: la incapacidad del ser humano para comprender su propia experiencia".

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