Un justiciero Washington abre el Festival de San Sebastián

El actor, que se considera "un tipo del pueblo", protagoniza 'El protector', dirigida por Antoine Fuqua

Denzel Washington, ayer, en San Sebastián.
Denzel Washington, ayer, en San Sebastián.
Agencias San Sebastián

20 de septiembre 2014 - 05:00

El Festival Internacional de Cine de San Sebastián arrancó ayer con fuerza de la mano de El protector, un violento thriller protagonizado por el premio Donostia Denzel Washington, que fue recibido con un sonoro aplauso. Washington, de 59 años, vuelve a ponerse a las órdenes de Antoine Fuqua, el director que le brindó su segundo Oscar en 2001 por Training Day. Pero aquí, en lugar de dar vida a un agente corrupto, toma la justicia por su mano en defensa de los más desprotegidos.

Aunque el tándem Fuqua-Washington funciona una vez más y el actor brilla dotando de humanidad a su enigmático personaje, la película -fuera de concurso- no terminó de entusiasmar a buena parte de la crítica.

Fuqua adapta la serie homónima de los 80 que protagonizó el británico Edward Woodward trasladando la acción a un Boston controlado por la mafia rusa, que ha logrado tejer un entramado corrupto a las órdenes del todopoderoso oligarca Pushkin.

El Robert McCall encarnado por Washington se presenta como un viudo solitario y extremadamente pulcro, que trabaja como encargado en un almacén estilo IKEA y lee clásicos como El viejo y el mar de Hemingway.

Así transcurre la primera media hora de los 132 minutos que dura el thriller, hasta que una joven prostituta con la que McCall suele coincidir en una cafetería es brutalmente agredida. Entonces, el verdadero McCall emerge para convertirse en un justiciero.

McCall cronometra al milímetro todas sus operaciones, con la cámara de Fuqua recreándose en una violencia extrema, y su reguero de sangre va ascendiendo por la cadena de mafiosos hasta obligar a Moscú a jugar sus mejores cartas.

Con una amplia sonrisa y ganas de bromear, Washington se mostró satisfecho de su trayectoria profesional porque todo lo que ha hecho le ha "traído a San Sebastián", por lo que no lamenta ni se arrepiente de nada, aunque todavía no está seguro de si ha llegado el papel de su vida.

"Quizá soy un tipo del pueblo, normal, con un trabajo extraordinario", apuntó el protagonista de El protector, que pasó un largo rato firmando autógrafos a las puertas del Hotel María Cristina. Washington aseguró que "no supone ninguna carga" ser considerado un símbolo de la comunidad afroamericana.

stats