Cuando la fortuna sonríe dos veces

l nervios En el sorteo se dijo el nombre de una persona que no estaba presente, y la emoción de convocados se volvió a repetir hasta designar al ganador.

El padre de Gloria Cruz muestra el cheque ganador de la cocina.
El padre de Gloria Cruz muestra el cheque ganador de la cocina.
Anabel Calero

30 de noviembre 2007 - 02:57

Gloria Cruz, una joven de 24 años del municipio de Villafranca, no se podía imaginar hace menos de un año que iba a ser una de los pocos afortunados en tener, con tan poca edad, una casa. El Ayuntamiento de la localidad sorteó en diciembre 109 viviendas entre los jóvenes, y ella fue una de las beneficiarias que consiguió hacerse con un piso de protección oficial. Ayer, en el salón de actos de la Diputación, a Gloria le sonrió otra vez la suerte, ya que fue la elegida de entre los 124 adjudicatarios de VPO de la provincia que entraban en el sorteo de una cocina valorada en 4.000 euros.

Su madre, Margarita Ayllón celebró entusiasmada el momento en el que el presidente de la Diputación, Francisco Pulido dijo su nombre para decepción de los demás presentes. "Estamos muy contentos porque no nos esperábamos que nos tocara", comentaba entusiasmada. La casualidad, además, quiso que el primer nombre que se dijo en el sorteo no estuviera presente, por lo que a Gloria le tocó "de rebote", aunque la alegría fue la misma. "Mi hija está estudiando Informática y ni siquiera se había planteado comprarse una casa, pero ahora ya la tiene y, encima, con la cocina amueblada", bromeaba su madre. El caso de esta familia es especial porque el hermano de Gloria, Rafael, también fue beneficiario de otra VPO en el mismo sorteo que se celebró en diciembre.

La alegría de los ganadores contrastó con el sentimiento de los perdedores. En su mayoría, vecinos de Villafranca ya que, de los 124 participantes, 109 eran de esta localidad cordobesa. Loli fue una de las que se quedó con las ganas aunque, a sus 21 años reconoció que "ya he tenido suerte con que me haya tocado una casa". Obejo, Iznájar, La Victoria o Fuente Tójar eran otros de los municipios de la provincia que contaban en el sorteo. La expectación fue máxima antes de comenzar, pero una vez conocido el nombre del ganador, la gente abandonó rápido la sala, quizás para no pensar más en lo que pudo haber sido y no fue. Conchi Pérez venía en representación de su yerno Rafael Cruz, que también se fue de vacío. Minutos antes del desenlace confiaba en que hubiera suerte, aunque esta vez pasó de largo y se fue a Villafranca.

Los teléfonos de los padres de Gloria Cruz empezaron a funcionar para comunicar la buena nueva. La joven, que se encontraba trabajando, agradeció el premio entre sorprendida e incrédula.

El acto apenas duró 20 minutos -comenzó a las 13.30-, y, aunque la mayoría llegó con esperanza e ilusión, después se fueron con algo de decepción. Al menos, les quedaron las palabras del presidente de la Diputación que les deseó "suerte en la nueva etapa que inician en su nueva casa". Sin duda un consejo que tomaron en consideración, ya que, al fin y al cabo, "no nos podemos quejar", reconocían algunos en grupillos tras el sorteo.

Además, el acto sirvió como excusa para visitar la tercera edición de la feria de municipios, que se celebra estos días en el Palacio de la Merced. "Ahora nos quedaremos aquí a tomarnos algo, para aliviar el mal rato", dijo Rafael entre risas. Sin duda, fue un preludio al sorteo de Navidad, que en poco menos de un mes tendrá a miles de cordobeses esperando que la suerte les llegue.

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